El cementerio de Cacabelos atesora, o al menos lo hacía, uno de los conjuntos monumentales de cipreses más importantes de la península y que fue distinguido con su inclusión, junto con otros muchos en todo el arco mediterráneo, en el libro “Cipreses Monumentales, Patrimonio Mediterráneo” realizado dentro del Proyecto MedCypre de la Comisión Europea y cuyos autores son entre otros Bernabé , José Moya y Gianni Del la Rocca.

En total, contaba con un conjunto de 27 cipreses de distintas dimensiones y edades, de los cuáles 11 fueron ayer pasto de las llamas por el incendio provocado por un rayo. Los más longevos rondaban los 150 años.

“Es un conjunto de gran valor histórico ya que están situados al lado del yacimiento arqueológico romano de la Edrada. A nivel cultural representan un conjunto singular de árboles muy queridos por la población tanto por su valor ornamental como espiritual. A nivel botánico y paisajístico destaca el singular porte fastigiado y su longevidad, tanto de los individuos que lo componen como del conjunto de la arboleda”, explican desde la asociación botánica A Morteira.

“La sequía y la enorme cantidad de materia seca que se acumulaba entre las ramas y el tronco, debido a su forma piramidal, ha convertido a estos cipreses en auténticos polvorines y ha provocado que el fuego se haya propagado rápidamente. Es por ello que queremos insistir una vez más la necesidad de establecer y realizar planes de gestión y conservación del patrimonio arbóreo, tan importante en nuestra comarca. Abogamos por una pronta restauración de este significativo lugar para que recupere el equilibrio y armonía destruidos por este desgraciado suceso”, indican desde la asociación.