La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Ampa) del centro de educación infantil y primaria (CEIP) Compostilla de Ponferrada reivindicó este viernes, a través de un comunicado público, una mejora “inmediata” de la calidad del servicio de comedor escolar. Los representantes de los padres y madres del centro educativo expresaron su “malestar y profunda indignación” ante la “escasa calidad de los menús y la falta de responsabilidad de la administración pública”, en cuanto a una situación que calificaron como “grave”.

En ese sentido, el Ampa del Colegio Compostilla respalda las quejas planteadas por los padres y madres del colegio Jesús Maestro de la capital berciana, que exigieron ayer una calidad adecuada en los menús de los niños y anunciaron protestas si no se resuelve “urgentemente” la situación. Los padres y madres mostraron su “indignación y vergüenza” por el servicio que la Junta permite que se preste en los colegios públicos del Bierzo y anunciaron que se sumarán a cuantas protestas se organicen por parte de otras Ampas de la comarca.

En referencia a los “recortes en la calidad y cantidad de los menús”, los representantes del Ampa criticaron que los menús del comedor escolar “llegan desde León cada semana, por lo que no se puede aumentar la cantidad de comida existente”. “Esto supone que los niños que acuden de forma esporádica a comer obligan a repartir todas las raciones entre los escolares que acuden al comedor de forma habitual, lo que supone una drástica merma en la cantidad de alimento que cada niño recibe”, explicaron.

Al respecto, el Ampa lamentó que “tanto los menús esporádicos como los habituales son cobrados a los padres como si se tratase de menús completos”, lo cual implicaría que “la empresa presuntamente se está embolsando injustificadamente un dinero que no le corresponde”, denunciaron.

Además, los padres recordaron que “los menús son recalentados a diario en bandejas dentro de sus propios envoltorios de plástico”, algo que consideran “insalubre y potencialmente perjudicial para la salud de nuestros niños”. “Estos menús precocinados y recalentados no son, ni mucho menos, la mejor dieta para los niños que diariamente utilizan el comedor del colegio”, sentenciaron. 

“No es la primera vez que reclamamos una solución ante estas deficiencias”, recordaron los padres y madres del CEIP Compostilla, que explicaron que el curso pasado ya enviaron una carta a la empresa suministradora de dicho servicio poniendo de relieve esta “grave situación”. “Aún no tenemos respuesta ninguna ni nada ha cambiado, parece que no se tiene interés alguno en proteger la salud de nuestros hijos”, lamentaron los representantes del Ampa.