La calificación se ha llevado a cabo por parte del órgano regulador de los vinos bercianos durante los días 27 y 28 de abril. El resultado ha sido de:
- Excelente, Cosecha 2005 (Vinos Jóvenes).
- Excelente para Tinto Crianza 2003.
- Muy buena para Tinto Reserva 2001.
Los parámetros objetivos de calidad que los expertos han denotado son los siguientes:
- VINOS BLANCOS 2005: se han obtenido vinos frescos y vivaces, aromáticos, muy frutales, con las características varietales bien definidas.
- VINOS ROSADOS 2005: este año predominan los colores fresa, con aromas a frutas rojas, fresas, frambuesas, sensaciones aterciopeladas en la boca, frescura y en definitiva las características particulares y peculiares de las eleboraciones en rosado de la variedad mencía.
- VINOS TINTOS 2005: podemos apreciar vinos con colores intensos, aromas de intensidad alta, expresivos y varietales de mencía, donde la fruta está muy presente. Al llevarlos a la boca notamos la estructura glicérica, que les transmite un paso sedoso y aterciopelado, y con una sensación de untuosidad. Aportaciones importantes de taninos, que junto a una acidez bien compensada, transmite al vino sensación de redondez, equilibrio y vivacidad.
- VINOS TINTOS CRIANZA 2003: se aprecia en estos vinos colores muy intensos y vivos con capa de color muy cubierta, aromas potentes muy frutales de gran expresión, finos tostados del roble muy integrados. En boca destaca la carnosidad y amplitud con marcados toques minerales acompañando el tostado de fruta muy intensa, con taninos muy pulidos que le confieren al vino una redondez final y un equilibrio muy elegante.
- VINOS TINTOS RESERVA 2001: nos encontramos en estos vinos con colores cereza intenso con ribete teja, aroma potente de frutas confitadas. En boca potentes, carnosos y persistentes con taninos maduros y redondeados.