La Asociación de la Prensa de León, que este año cumple el siglo de vida, ha retomado su actividad con la comparecencia pública de su actual Comisión Gestora para presentar el manifiesto aprobado por la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) para celebrar el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa.
MANIFIESTO "EN DEFENSA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN"
El Artículo 20 de la Constitución consagró la libertad de expresión como derecho de los ciudadanos y piedra angular del trabajo de los periodistas. Defender ese derecho, tal y como está definido en la Constitución, forma parte de los objetivos permanentes y esenciales de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España y, en concreto, de la Asociación de la Prensa de León.
Esta Federación se ve en la penosa obligación de constatar que la libertad de informar sufre tales asaltos y amenazas en España y otros países, que hacen cada día más difícil el ejercicio profesional de los periodistas.
Por eso, en defensa de un derecho básico de los ciudadanos, denunciamos algunos hechos que lesionan la libertad, degradan a los periodistas y perjudican la credibilidad de los medios:
- El oportunismo de algunos editores que presentan como periodismo comportamientos deplorables que no tienen nada que ver con la tarea de informar o interpretar la actualidad.
- Los procedimientos abusivos de contratación, con casos de explotación laboral, que sufren especialmente los jóvenes.
- Los conflictos de intereses que inciden en el trabajo informativo y coartan la libertad con la aplicación de métodos de censura.
- La actividad de los gobiernos, convertidos en editores propietarios de medios, especialmente audiovisuales, que los utilizan al servicio y como propaganda de las personas o partidos que ocupan el poder.
- La concesión de licencias con criterios de proximidad ideológica o de intereses, los contratos injustificados y todos los abusos que crean una situación de dependencia.
- Los contenidos de algunos programas de televisión que menosprecian a las personas, ensalzan valores discutibles, no respetan la vida privada, o pagan dudosas exclusivas que a veces responden a un montaje.
- Las descalificaciones arbitrarias y los juicios de intención formulados sin fundamento contra algunos medios y sus profesionales, lo cual va en perjuicio de la reputación de los periodistas ante los ciudadanos.
A la vista de éstos y otros comportamientos y actitudes habituales, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, a la que pertenece la Asociación de la Prensa de León
APELA
A los periodistas
Para que ejerzan con rigor su trabajo profesional.
Para que cumplan con escrúpulo los principios de verificación, busca de la verdad y rectificación diligente.
Para que respeten los límites constitucionales del derecho al honor, la intimidad y la propia imagen.
Para que eviten las injurias, las calumnias, los insultos, los apodos hirientes y las descalificaciones personales sin fundamento.
Para que se esmeren en la protección de la infancia.
Y, en definitiva, para que satisfagan con profesionalidad el derecho y el deber de informar y el ejercicio de la crítica, con transparencia de intenciones, con respeto al pluralismo y sin más límites que los señalados por la Constitución.
A los editores
Para reclamarles un compromiso firme con la libertad de expresión y de crítica.
Para que respalden el ejercicio de la profesión periodística dentro de las exigencias deontológicas a que estamos obligados.
Para que no permitan el incumplimiento de las normas laborales en sus empresas, con rechazo explícito de abusos salariales o de estabilidad en el empleo.
Para que inviertan todo lo necesario en recursos humanos y formación con el fin de dignificar el trabajo informativo y mejorar la calidad de los contenidos.
A los gobiernos nacional, autonómicos y municipales
Para que no interfieran con presiones, influencias o disposiciones en los procesos informativos.
Para que apliquen criterios de transparencia y no discriminación en sus relaciones con los medios.
Para que no rehuyan el control de la prensa y la necesidad de informar con comparecencias sin preguntas y otras formas de oscurantismo.
Para que permitan el equilibrio informativo en los medios que controlan con los procedimientos conocidos de consejos de redacción, selección apolítica del personal y estatutos de independencia e inviolabilidad.
Para que promuevan en los medios públicos la figura del defensor del oyente, con estatuto de independencia e inviolabilidad.
Al Poder Judicial
Para que mantenga la doctrina en materia de libertad de expresión, secreto profesional y cláusula de conciencia.
Para que actúe con la mayor diligencia en los procedimientos referidos al ejercicio profesional del periodismo.
Para que, con esa diligencia y su garantía, sea la mejor salvaguarda frente a los excesos y la mejor defensa de todos los derechos y deberes legales que afectan a la tarea de informar.
Al Poder Legislativo
Para que se abstenga de tramitar leyes restrictivas de la libertad.
Para que sea vigilante de las iniciativas que desborden el mandato constitucional.
A la Junta Electoral
Para que se abstenga de ordenar la agenda y fijar los tiempos y calendarios de las presencias en los espacios informativos y de opinión durante las campañas electorales. La información política en esos espacios debe estar sometida al criterio profesional y la responsabilidad de los directores y redactores de esos espacios.
Y a toda la sociedad
Para que sea diligente y militante en la exigencia de comportamientos éticos de las empresas de comunicación y sus profesionales.
Para que sea intolerante con los abusos y los medios y programas que no merecen el nombre o el calificativo de informativos.
Para que actúe de estímulo a la libertad, porque la sociedad, con su exigencia y su control, es la gran defensora y destinataria de las libertades de información y expresión.
Para que sea exigente a la hora de pedir rectificación, aclaración y reparación de informaciones que no se ajusten a la verdad.