El poema había sido elegido en un concurso previo, celebrado en el Colegio San Ignacio de Ponferrada para alumnos de 3º y 4º de la ESO y 1º y 2º de Bachillerato.
Enhorabuena a David por el triunfo conseguido, que, además del reconocimento de profesores y compañeros, le ha reportado un premio económico de 150 euros.
LAGRIMAS SENTIMENTALES
Siento que me deslizo,
“¿qué me ocurre?”, “¿qué me pasa?”
Esta estrechez me ahoga, cual nudo corredizo
me abrasa.
Desde estas paredes transparentes
observo tu rostro, tu semblante, tu mirada.
Todo es tristeza a mi lado,
siento desgana, mas nunca lloro,
lo intento, aunque no logre nada.
Los ojos de esa mujer la delatan,
algo se desmorona en su interior,
pero los galenos no pueden ayudarla.
Las azadas del tiempo se abren paso,
no perdonan a esta dama.
¿Qué culpa tiene su familia, sus amigos,
su todo y su nada?
Un niño y su padre se preguntan sin mirarse a la cara
por qué su madre y su esposa ahora no les acompaña,
por qué la vida se complica minuto a minuto,
de hora en hora,
jornada tras jornada.
Dos ancianos las manos no desatan,
lloran por su niña,
ésta se equivocó, la vida manda.
Allá en la cárcel no hay paz,
no hay luz, ni perdón; no hay nada.
Una anciana llora tendida en la cama.
son nuestros últimos instantes juntos,
la familia espera angustiada.
Llega el momento, cierra los ojos,
desaparece su mirada
y yo con ella, en la nada.
Desciendo ahora tras un negro velo
que no puede olvidarse del estruendo de las bombas,
que repite “¿Por qué él y no yo?”,
“¿Por qué, Dios mío?” llora.
Sangre en el asfalto veo,
luces, sirenas,
en el cielo…luna llena,
cristales, zapatos, un chupete,
la desgracia a sus padres no es ajena.
Sufren, lloran, buscan,
entre los restos del accidente revuelven,
mas nada encuentran,
pues su hija, en la ambulancia,
se debate entre la vida y la muerte.
Un hombre los consuela.
nunca más será lo mismo,
ya todo es diferente.
Siento que me deslizo,
“¿qué me ocurre?”, “¿qué me pasa?”
esta estrechez me ahoga, cual nudo corredizo
me abrasa.
Desde estas paredes transparentes...
Alguien grita,
no es desesperación,
es indescriptible regozo
el que derrama.
Se toma la mano
pero…¿qué siento?.
Es alegría
ya que, una nueva vida,
contemplo.