Juan Vicente Herrera ha decidido no presentarse a un quinto mandato en la presidencia del PP de Castilla y León. La reflexión que abrió durante su intervención en la Junta Directiva Autonómica del pasado 24 de febrero se cierra 24 horas antes de que termine el plazo, con su decisión de facilitar un relevo en el liderazgo popular. En el 13 congreso previsto para el 1 de abril, Herrera dejará el cargo que ha desempeñado desde hace casi quince años, con un liderazgo incuestionado y al que ha imprimido un perfil social en sus planteamientos que le ha situado en posiciones más avanzadas en esta materia que las del propio PP. La defensa de una línea de actuación más autónoma de los populares castellanos y leoneses respecto a las políticas del Gobierno central también han sido notas características de su Presidencia, que se han acentúado especialmente en los años de la crisis económica ante cuestiones como la minería, la organización local o la financiación autonómica.

El presidente autonómico accedió a la presidencia del partido en abril de 2002, trece meses después de sustituir a Juan José Lucas en la Junta de Castilla y León. Lucas, ministro de la Presidencia en ese momento, cedió el testigo a Herrera en una Junta Directiva Regional, celebrada en Valladolid, que lo eligió por unanimidad. Renovó mandatos en el liderazgo ‘popular’ de la Comunidad en los congresos de León (octubre de 2002), Salamanca (noviembre de 2004), Valladolid (octubre de 2008) y Ávila (mayo de 2012). En todos ellos, fue ratificado con el 97,4 y 98,1 por ciento de los votos de los compromisarios.

En el último congreso ya reflexionó sobre el paso del tiempo, el momento en que uno es más pasado que futuro y cómo dejarlo para no pasar de “activo a estorbo”. “Me gustaría personalmente enfrentarme a este congreso en clave de utilidad más que de necesidad”, advirtió a sus compañeros en la cita que les reunió en el Lienzo Norte de Ávila. “Me gustaría ser útil, creo que puedo serlo”, confesó al explicar por qué se presentaba, pero advirtió de que a partir de 2015 se tenían que producir cambios.

El 2015 fue año electoral y Herrera volvió a ser candidato a la Presidencia de la Junta, sin obtener, por primera vez, la mayoría absoluta. En ese escenario, confirmó que cumplirá su mandato hasta 2019, pero avisó de que no se iba a dedicar al partido y dejó la puerta abierta a una bicefalia, que en las filas populares no termina de verse. Todavía en plazo de presentación de candidaturas, 24 horas antes de terminarlo, el presidente cierra la reflexión y vuelve a dar un paso al frente.

Inicio de la etapa

Herrera llegó a la Presidencia del PP sin realizar grandes cambios en la estructura. Como novedad, nombró al salmantino Alfonso Fernández Mañueco secretario autonómico, ratificado en todos los congresos entre 2002-2012. Precisamente, en la cita de 2002 en León, la primera en la que fue elegido por los compromisarios, conservó a los entonces vicesecretarios con Lucas: Mario Amilivia (Organización), Tomás Villanueva (Acción Electoral) y Francisco Vázquez (Acción Parlamentaria).

En el cónclave celebrado en Salamanca en 2004, optó por nombrar a seis secretarios ejecutivos: Raúl de la Hoz (Organización); José Antonio de Santiago-Juárez (Acción Parlamentaria); Juan José Sanz Vitorio (Política Territorial); Fernando Rodríguez Porres (Formación y Estudios); Celinda Sánchez (Relaciones con la Sociedad); Mercedes Coloma (Política Social).

Recuperó las Vicesecretarias en el congreso de 2008. Nombró a Antonio Silván (Organización); José Antonio de Santiago-Juárez (Acción Política); Rosa Valdeón (Políticas Sociales); Alicia García (Relaciones con la Sociedad). Fue en el último cónclave, en 2012 en Ávila, cuando creó la figura de coordinación, para la que designó a Alicia García, pero mantuvo a Antonio Silván y Rosa Valdeón, y se incorporó Josefa García Cirac (Política Sectorial). José Antonio de Santiago-Juárez se convirtió en presidente del Comité Electoral Autonómico.

Diálogo y servicios públicos

Herrera ha reforzado en cada congreso su liderazgo al frente del PP de Castilla y León y sus mensajes se han centrado en la defensa de los grandes servicios públicos, del estado de las autonomías y de una mayor apertura y participación en el partido. A él mismo le gusta citar a Lucas para decir que la política es cercanía, más en una Comunidad tan extensa y con tantos núcleos de población.

En el último congreso, en presencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, reivindicó un modelo territorial propio y singular para Castilla y León porque “España no acaba en el paseo de la Castellana”. Los compromisarios ratificaron el modelo de Ordenación Territorial de la Junta. Entre las novedades, se introdujo la obligación de los cargos públicos y orgánicos del partido de suscribir la carta de compromisos éticos y deontológicos.

Una política social ambiciosa se reclamó en la cita de 2008 en Valladolid, aunque el protagonismo fue para la polémica sobre la integración de las cajas de ahorro de la Comunidad, que finalmente no fraguó. En el ámbito orgánico, se acordó flexibilizar los requisitos para la presentación de candidatos a la presidencia del partido -75 firmas de militantes y un 20 por ciento de avales de los compromisarios- y crear la figura del Valedor del Afiliado.

Herrera se apoyó, en particular, en el grupo parlamentario al elegir los nombres presentados en el congreso de 2004 en Salamanca. Salió reforzado Alfonso Fernández Mañueco y en un segundo nivel nombró seis secretarios ejecutivos. En sus mensajes políticos, exigió a las organizaciones provinciales integración, disciplina y “destierro de personalismos”. Fue en ese cónclave, cuando se aprobó una moción en defensa del Archivo. En Madrid, gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero.

Trabajo, dedicación y una Comunidad “sin complejos” reclamó Herrera, que reafirmó su apuesta por el diálogo social, a su partido en su primer congreso autonómico, donde contó con el respaldo del entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, quien auguró un “gran futuro” al burgalés al frente del PP de Castilla y León. Quien llegó a la Presidencia de la Junta en 2001 y marcó un plazo hasta 2011, deja ahora de ser candidato para liderar el partido, que afrontará su relevo con la mirada en 2019, año electoral.