Casualidades de la vida hicieron que desde hace algunos años (2.009) me haya ocupado de estudiar el movimiento del Sol respecto a un túnel que existe en la localidad de Valdealgorfa (Teruel). Todo empezó porque un vecino de la localidad se empeñó en fotografiar los rayos solares cuando estos cruzan el túnel. Como ya he publicado en este mismo periódico digital (septiembre de 2.013) y en otros medios detalles sobre este curioso fenómeno que tiene lugar en Valdealgorfa y en el que los protagonistas son el Sol y el hoy ya llamado Túnel del Equinoccio; no insistiré sobre el asunto. Señalo eso si que en marzo de 2.015 fui invitado por el ayuntamiento de esa simpática localidad a dar allí una conferencia sobre el tema, lo que en efecto hice con sumo gusto. Guardo un grato recuerdo de Valdealgorfa a donde espero volver aunque sólo sea para saludar a los amigos que allí tengo.

            Cuando allí estuve se me preguntó por la relación entre los movimientos de La Luna y el Túnel y “me pillaron con el paso cambiado”; como decíamos en “La Mili”; porque la verdad es que aunque desde hace unos 25 años he venido estudiando mucho sobre el movimiento del Sol, he dejado a La Luna a un lado, lo que quizá sirva de excusa para tildarme de machista. No obstante haciendo memoria y mirando mis apuntes veo que allá por el año 1994, hice unos cálculos sobre un eclipse de sol que entonces acaeció y para ello si tuve que analizar los movimientos lunares, comprobando que eran mas complicados (vistos desde La Tierra) que los del Sol. La curiosidad que a veces despierta La Luna (las superlunas) y el hecho de que ya en 2015 a raíz precisamente de la visita a Valdealgorfa hubiese empezado a tantear el asunto; me han empujado a decidirme esta vez de lleno a abordar el problema. El asunto da mucho de si y tengo materia para estudios a un cierto nivel (que publicaré en la revista de la Asociación Leonesa de Astronomía) y también para artículos aptos para todo tipo de lectores. En esta línea se sitúa el presente.

PARTES DEL PROBLEMA

Nos hallamos por un lado con un túnel y con el campo visual que una cámara de fotos puede captar y por el otro con La Luna moviéndose en torno a La Tierra. A su vez y respecto a esta última parte del problema hay que distinguir varias facetas. Veamos.

Hemos de tener en cuenta que días (mas bien noches) habrá luna llena y también en cuantas lunas llenas se da la circunstancia de que nuestro satélite natural se alinea con el eje del túnel si no totalmente si lo suficiente. Asimismo es importante conocer la distancia Tierra-Luna en cada momento para determinar lo grande que veremos la luna llena. Todas estas cuestiones se pueden analizar con bastante rigor a partir de los datos que año tras año publica por ejemplo el Observatorio Astronómico de Madrid (OAN) en sus anuarios. En el momento de redactar estas líneas la citada publicación referida al venidero año 2.017 aún no ha salido a la luz y por tanto a modo de entrenamiento me baso en el Anuario de 2.016 y observo que sólo hubo dos períodos propicios en todo el año para que se diese la coincidencia de la luna llena, con una trayectoria muy próxima al eje del túnel. En concreto las fechas 22-23 de marzo por un lado y el 16-17 de octubre por otro. En cuanto a la hora y teniendo en cuenta que estamos hablando de un túnel, prácticamente horizontal, es evidente que ha de coincidir con los momentos del orto u ocaso de la Luna. A partir del análisis de la topografía de la zona entiendo que en principio al menos los momentos del orto o salida de la Luna, son los mas adecuados. En base a esta premisa sigo redactando lo que sigue de este artículo.

Ahora bien esto es sólo una primera aproximación al problema que nos sirve para delimitar esos dos períodos en los que La Luna (luna llena); puede estar “a tiro” siguiendo la trayectoria del eje del túnel. Es muy importante tener en cuenta que en años sucesivos estos períodos pueden ser otros. La Luna es más esquiva que el Sol; pues como bien saben los vecinos de Valdealgorfa, la alineación de los rayos solares con el túnel se produce año tras año en las mismas fechas y a las mismas horas con unas variaciones prácticamente nulas a efectos prácticos. En contrapartida tenemos que en el caso de La Luna no se trata de hallar una coincidencia rigurosa de esta con el eje del túnel si no una posición cercana para hacer buenas fotos.

El problema más complejo es determinar la trayectoria de La Luna con detalle respecto a la prolongación hasta ella del eje del túnel. Para ello hemos de saber tanto la altura como el azimut (orientación) de esta. Estos datos son sencillos de calcular (para mi) en el caso del Sol, pero con La Luna las cosas son más complejas. Por otra parte en el Anuario no aparece una tabla de datos indicando la orientación (azimut) de La Luna tan detallada –me parece-como en el caso del Sol. Además Valdealgorfa (como mi pueblo) es una población demasiado pequeña para que en la citada publicación se le dedique un apartado específico. Si aparecen eso si algunos datos referidos a poblaciones cercanas importantes y entre estas Zaragoza, Lérida (Lleida) y Castellón de la Plana. Valdealgorfa se halla en una zona que podemos considerar como el centro del triángulo formado por estas tres poblaciones. Así pues se puede calcular lo que ocurre en estas tres poblaciones importantes y a partir de entonces deducir lo que ha de ocurrir en Valdealgorfa. Ya se que existen maravillosos programas de cálculo que con suma rapidez, comodidad y exactitud; facilitan la solución de problemas de este tipo; pero yo prefiero ir a la antigua; es decir tomar lápiz, papel y calculadora y ponerme a reflexionar. Es una buena forma de ejercicio mental que viene muy bien para no olvidar lo que uno sabe y además desde una perspectiva didáctica es el camino más correcto.

La metodología de trabajo que utilizo es la misma que en el caso del Sol; pero introduciendo lógicamente las pertinentes peculiaridades del movimiento de la Luna en torno a la Tierra. Tras muchos cálculos matemáticos, aun me quedan varios cabos sueltos que espero ir poco apoco atando.

LA FOTOGRAFIA

Además de determinar la trayectoria de La Luna respecto al Túnel del Equinoccio; hay que tener al menos una ligeras nociones de cómo capta una cámara fotográfica las imágenes. Se trata de hacer fotos en las que los tamaños del túnel y de La Luna se vean del tamaño adecuado para una buena foto. Esto requiere también ciertos cálculos. En el caso de La Luna si actuamos como en el caso del Sol, es decir ubicándonos en el extremo occidental del túnel a la espera de que los rayos (lunares en este caso) ,lo crucen creo que la imagen lograda no será muy buena o en todo caso no será de las mejores que se puedan lograr. El tamaño de La Luna en principio es similar al del Sol (medio grado de diámetro) y la sección oriental del túnel visto desde el extremo opuesto se ve bajo un arco de 0,10 x 0,10º, es decir que el disco lunar completo es 78 veces mayor que el túnel.

En el momento en que La Luna aparece en el horizonte para hacer unas buenas fotos entiendo que hay que situarse en el interior del túnel y lo bastante cerca del extremo oriental, para que el tamaño de La Luna sea equiparable al de las sección del túnel. El análisis de estas cuestiones requiere lógicamente un planteamiento matemático  y en ello estoy. Cuando el estudio matemático esté listo lo remitiré a Valdealgorfa y a la Asociación Leonesa de Astronomía; porque sé que si cometo algún error mis colegas de esta asociación de buen grado me ayudarán a corregirlo. La imagen tan espectacular de La Luna que adjunto está tomada de La Red. La meta es lograr imágenes similares; pero en las que el protagonismo junto a La Luna; lo tenga el Túnel del Equinoccio.

Bembibre, 12 de diciembre de 2.016

Rogelio Meléndez Tercero