La empresa berciana Cerveza Artesana Castreña presentará la semana que viene su nueva elaboración con miel recolectada en el valle berciano de Fornela, y que bautizará como hidromiel, en homenaje a la que está considerada como la bebida alcohólica más antigua del mundo y a los antiguos pobladores de los castros celtas de la zona.

A la nueva receta, elaborada a base de agua y de la miel 28 Lunas que comercializa la propia empresa, se le ha añadido lúpulo para potenciar los aromas y sabores que la miel otorga. La innovación, fruto de años de investigación y de diferentes pruebas realizadas, ha permitido a Cerveza Castreña elaborar la que bautizan como su “hidromiel definitiva”.

En ese sentido, el nuevo producto mezcla dos mundos como el de la cerveza artesana y el de la apicultura. “Miel y cerveza han sido, durante miles de años, el complemento vitamínico, energético y euforizante de buena parte de la población mundial, haciendo extenso su consumo como bebida mágica”, destacaron los responsables de la empresa.

Al respecto, fuentes de la compañía señalaron que “el mimo y querencia por la naturaleza y su tierra da como fruto una idea hecha bebida que acerca al paladar del consumidor sabores puros que evocan tiempos pretéritos”. La presentación del nuevo producto tendrá lugar el próximo martes, a las 11 horas, en el Café del Teatro de Ponferrada.

Un vestigio del pasado

La hidromiel, considerada como la bebida alcohólica más antigua que se conoce, es la predecesora histórica de la cerveza y del vino. Su origen, según los versos del libro sagrado Ring Vedá, hace referencia a una bebida sagrada consumida por todas las civilizaciones antiguas. Se dice que se produjo en las propias colmenas por la acción del agua de lluvia que permitía que el azúcar y las levaduras que contenía la miel hicieran una fermentación natural dando lugar a la primera hidromiel.