La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta destinará un total de 279.737 euros a las obras de restauración de la iglesia de San Francisco, en Villafranca del Bierzo, declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento en 1993, según publica la edición de este miércoles del Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL). Las obras, adjudicadas a la empresa Cabero Edificaciones SA, están cofinanciadas por los fondos Feder y suponen una importante merma respecto a los más de 340.000 euros de gasto autorizados por el Consejo de Gobierno de la Junta en el pasado mes de junio.

El objetivo de la intervención se centra en la recuperación de la estanqueidad de las cubiertas y la mejora de las condiciones ambientales del interior de la iglesia. Por un lado, las cubiertas de pizarra que cubren la nave de la iglesia, la cabecera, la capilla de la Venerable Orden Tercera, las capillas de San Ambrosio de Castro y de San Luis, y la Sacristía, fueron, en su día, ejecutadas con material a granel, y registran movimientos y lagunas que han generado diversas filtraciones y deterioro en el material de soporte.

Por otro lado, el muro de la fachada sur de la iglesia está en contacto con un terreno cuya cota es superior a la del interior del recinto, y dispone de una atarjea cuya ventilación no funciona correctamente, lo que origina humedades de condensación en el interior. Y, por último, se detectaron falta de estanqueidad de las carpinterías.

En ese sentido, las actuaciones previstas incluyen el desmontaje de la cubierta actual de las zonas afectadas, incluido el tablero de soporte, y posterior montaje de nueva envolvente de pizarra; la reforma y mejora de la cámara bufa existente en la fachada sur, y ejecución de nueva cámara en la zona de la Sacristía; la limpieza de la fachada norte y este, de toda la vegetación que coloniza los muros. Así como también la limpieza y pintado de la estructura metálica que sustenta la cubierta de la cabecera y la reparación de las carpinterías existentes.

El origen del templo parte de la fundación del convento de San Francisco de Asís en 1213 por doña Urraca, esposa de Fernando II de León. Fue reedificado en 1450 por el I Conde de Lemos, don Pedro Álvarez Osorio, que asumió el patronato de la iglesia para capilla funeraria de su dinastía. A fines del siglo XV el patronato pasó a los Marqueses de Villafranca, cuya I Marquesa, realizó diversas obras de mejora de la arquitectura siendo enterrada en la capilla mayor a su muerte (1492).

En 1535 la II Marquesa donó una importante librería y edificó una gran Sacristía recibiendo también sepultura en la capilla mayor a su muerte. Varios años después de la exclaustración el convento desapareció tras un incendio y por el abandono, perviviendo únicamente la iglesia.