El Consejo Municipal de las Mujeres de Ponferrada compara este jueves en una jornada en la UNED sus dos estudios más recientes sobre violencia de género entre adolescentes. Uno de ellos ha tomado como muestra del estudio a jóvenes de Secundaria y el otro a jóvenes de Bachillerato, sin que los resultados sean demasiado diferentes. Diana Rodríguez ha sido la encargada de analizar las conductas de los jóvenes de la ESO de 4 institutos de Ponferrada y Nadia Torre ha hecho lo propio con jóvenes de Bachillerato.

“En el alumnado de la ESO hemos notado que los chicos son más jóvenes y por ello hay una mayor dependencia de la pareja, sobre todo de las mujeres hacia los hombres, mientras que en Bachillerato muestran una mayor preocupación por los mitos románticos de encontrar a la media naranja o al príncipe azul“, explicó la ponente de los resultados y representantes del Consejo Comarcal del Bierzo, Loli Aro.

La principal conclusión que subyace al comparar ambos estudios es que un porcentaje muy alto de adolescentes reconoce haber ejercido o padecido violencia de género a pesar de que rechacen de palabra el maltrato. “En muchos casos no son conscientes de sus conductas ni le ponen nombre a lo que están haciendo o soportando. Ha calado el mensaje de tolerancia 0 pero mientras que ellas se muestran más preocupadas ellos no sienten miedo y se implican menos en el proceso“, explicó Diana Rodríguez.

La asociación Mujeres Progresistas insiste en que violencia de género no es solo dar una bofetada, “eso es el final del ciclo de la violencia. Se empieza con el control de la forma de vestir, los celos, pedir a la pareja que deje de salir con sus amigas y pase más tiempo con él…”.

El estudio se ha realizado gracias a la interacción con 400 alumnos, y ha editado una guía juvenil para prevenir las conductas de malos tratos, educando en igualdad. Al acto asistieron representantes del Consejo Municipal del las mujeres, asociación Mujeres Progresistas y el concejal de Bienestar Social, Pedro Muñoz, quien subrayó que “sin cambios no hay mariposas. El problema de la violencia de género es de todos y solo hay un culpable, el agresor. Tenemos que seguir trabajando porque estamos en el buen camino“.