Cristina Casado

El obispo, Juan Antonio Menéndez, ha designado tres nuevos vicarios para la Diócesis de Astorga, José Luis Castro como vicario general, Carlos Fernández como vicario episcopal de Astorga y del sector de evangelización y Francisco Javier Redondo como vicario episcopal de Ponferrada y del sector de pastoral social. 

Con estos tres nombramientos, monseñor Menéndez pretende dar mayor solidez al trabajo de la Diócesis. De igual manera, ha elaborado los Estatutos de la curia, una norma que “sirva para el buen funcionamiento de los servicios diocesanos y la continuidad de la administración y gobierno de la diócesis, más allá del cambio de las personas. Espero, pues, que tanto los fieles como los organismos e instituciones diocesanas se beneficien del buen servicio que les presten los distintos departamentos de la curia diocesana”.

José Luis Castro, vicario general

Para desempeñar el oficio de moderador de la curia estará el designado como vicario general “que unirá a las competencias propias de su condición de Vicario general las de este otro oficio. El Vicario general y moderador de la curia tiene, después del Obispo, el rango máximo en la curia y están subordinados a él todos los oficios de la Administración diocesana”.

Para este cargo, ha sido elegido José Luis Castro (Santa María del Páramo, 1966), ordenado sacerdote en Astorga en 1990 que ha realizado Estudios Eclesiásticos y Sagrada Liturgia en el Pontificio Instituto Litúrgico “San Anselmo” de Roma. Ha sido hasta director y profesor del Colegio “San Ignacio” de Ponferrada y profesor del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a Distancia “San Agustín” – Centro Asociado “San Genadio” de Ponferrada.

Por su parte, José Luis Castro agradeció la confianza del Obispo, “para ejercer las funciones administrativas y pastorales propias de este cargo y ser un colaborador directo del Obispo en el gobierno y atención de la diócesis”. De igual manera, recordó a su antecesor, Marcos Lobato, y hablo de los tres retos principales que debe afrontar la diócesis.

“La nueva organización de la curia diocesana, de la que el vicario general es moderador, que busca ser más efica y operativa en el gobierno y administración de la diócesis”. También resaltó “las resoluciones pastorales que debemos encontrar para hacer frente a las dificultades de la secularización, la creciente edad del clero y la despoblación que es más acuciante con cada año que pasa”. En tercer lugar resalto “el trabajo con las familias, con los niños y los jóvenes que fructiquen evangélicamente y garanticen el futuro pastoral de muchas comunidades cristianas que a día de hoy tienen un futuro incierto”.

Para finalizar dijo que “con paciencia, con serenidad iré aprendiendo y adquiriendo experiencia, con la ayuda de todos conseguiremos muchos de los objetivos y que nos proponemos en los próximos años”.

Nombramiento de dos vicarios episcopales

En el acto, monseñor Menéndez nombró dos nuevos cargos de vicarios episcopales, que “poseen la misma potestad ejecutiva que compete al Vicario general, siendo por tanto Ordinarios del lugar, pero sólo para aquella porción de territorio o respecto a aquellos asuntos sectoriales de la pastoral para los que hayan sido nombrados, exceptuadas cuantas gestiones el Obispo se hubiera reservado a sí mismo o al Vicario general, o que, según el derecho, requieran mandato especial del Obispo”.

El territorio de la Diócesis de Astorga se divide así en dos Vicarías episcopales territoriales:

  • La vicaría episcopal de Ponferrada, que comprende los arciprestazgos de A Rúa, O Barco, Villafranca del Bierzo, Rivas del Sil, Ponferrada y Boeza, y de la que estará encargado el vicario Francisco Javier Redondo.
  • La vicaría episcopal de Astorga, que comprende los arciprestazgos del Decanato, La Bañeza, Los Valles-Tábara
    y Sanabria-Carballeda, de la que se hará cargo Carlos Fernández.

Asimismo, el Obispo ha designado dos nuevos cargos a los vicarios, la Vicaría episcopal de Evangelización, a cargo de Carlos Fernández, que asumirá la responsabilidad de promover, coordinar e impulsar todas aquellas iniciativas pastorales que promuevan la nueva evangelización y la conversión pastoral.

Por otro lado, Francisco Javier Redondo se hará cargo de la Vicaría episcopal de Pastoral Social se encargará de la promoción integral de la persona humana en consonancia con la antropología cristiana y la Doctrina Social de la Iglesia.

Estatuto de la curia

La curia son los distintos organismos que el obispo tiene a su disposición para poder desarrollar la misión propia del obispo que consiste en enseñar, santificar y la de regir o servir en el reinado del amor al pueblo de Dios. “Uno de los objetivos que me había marcado era hacer un estatuto de la curia y elaborarlo de manera que tenga una ley fundamental a la que atenerse y un organigrama claro en sus funciones”, explicó este jueves el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez.

Dentro del organigrama, está la vicaria judicial, en la que se delega la resolución de todos los casos, como nulidades matrimoniales u otras causas en el Tribunal Eclesiástico. También está la parte económica que tiene al ecónomo y el consejo de economía formado por seglares, en la que se ha formalizado una nueva comisión para el sostenimiento económico de la iglesia. “Una persona que nos ayuden a recaudar fondos, sobre todo para el sostenimiento de los templos, porque una de las realidades que he constatado es que tenemos numerosos templos y muchos de ellos se están quedando sin gente y hay que sostenerlos. Una de las funciones de esta comisión es organizar para que el sostenimiento económico podamos transmitirlo al menos a la generación siguiente”, añadió el prelado.

El Estatuto de la curia diocesana de Astorga “pretende ser un instrumento al servicio de la comunión y de la misión evangelizadora de esta Iglesia particular para facilitar a los colaboradores del Obispo un marco de referencia para su actuación”. Asimismo será también de gran ayuda para el propio obispo “como garante de la comunión y último responsable de la misión de la Iglesia. Al obispo le incumbe la tarea de coordinar debidamente todos los asuntos que se refieren a la administración de toda la diócesis, de modo que se ordenen del modo más eficaz al bien de la porción del pueblo de Dios que se le ha encomendado”.

El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, presenta el nuevo Estatuto de la curia. / CCU

Nuevas delegaciones

De igual forma, el obispo ha añadido nuevas delegaciones y comisiones en el organigrama final de la curia. Así, dentro de la vicaría episcopal de pastoral social se añade la Delegación de apostolado seglar y pastoral obrera, así como la Delegación de migraciones y movilidad, “los refugiados y la migración es una realidad que debemos trabajar y tener en cuenta”.

Dentro de la curia, también se ha añadido a la Delegación de liturgia, las “causas de los santos”, “que controla las causas iniciadas y los procesos de beatificación”, así como una Comisión para la atención del clero “cada vez mayor” y una Comisión de patrimonio y cultura, “para promover la fe a través del arte. El arte como un vehículo de evangelización, dado que tenemos muchos turistas, poder enseñarlo desde la fe”.

En este ámbito, el obispo también manifestó su deseo de convertir el Palacio Gaudí en un marco y lugar incomparable para realizar encuentros donde se pueda “pensar, sentir, vivir la vida y apaciguar los conflictos”.

Dentro de la Delegación de pastoral juvenil, se ha añadido también la universitaria, si bien en la diócesis sólo existe un campus pequeño en Ponferrada, “es nuestra intención que los jóvenes tengan un lugar al que acudir”.