Es difícil imaginarse a Rajoy toreando. Pero es lo que lleva haciendo toda la vida. Y que me perdonen los que saben de eso, que son los que recordarán que parar, templar y mandar es la esencia del toreo. Lo he pensado hoy desde la tribuna del Congreso, mientras el jefe del gobierno respondía a las preguntas, más bien disparos, de la oposición: “presidente a merced de la corrupción”, “declarará desde un despacho reformado en negro”, un ministro de Justicia reprobado “abogado de corruptos”… Socialistas, Ciudadanos, Podemos, independentistas catalanes, todos disparando mientras Rajoy paraba la balacera un miércoles más con parsimonia y hastío de emérito, templaba leyendo una ristra de frases en dialecto administrativo decimonónico… Y le falta mandar. Pero para eso está -por debajo de los constantes disparos de balas trazadoras (proyectil con carga pirotécnica)- negociando los presupuestos. Cuando los apruebe, mandará, volverá a controlar los tiempos. Solo falta resolver una incógnita: el resultado de las primarias del PSOE este domingo. Todo el mundo cruzando los dedos.

Ángel M. Alonso Jarrín

@AngelM­_ALONSO