El presente artículo se sale un poco del guión que habitualmente sigo en mis artículos de divulgación del conocimiento científico; pero el estudio tiene mucho que ver con la Ciencia; así pues entiendo que está plenamente justificado. Hace algún tiempo que tenía pensado escribir un artículo sobre la justificación de las huelgas estudiantiles. Ahora es quizá el momento de abordarlo ya que comenzamos un nuevo año.

Nada tengo que objetar al hecho de que el personal proteste y por ello en principio las protestas estudiantiles no me parecen ni bien, ni mal. Habría que ver los motivos. Sin embargo tengo la sensación de que no sólo los estudiantes, si no buena parte de la sociedad en general se olvida de algo que es elemental, esto es que la obligación principal de los estudiantes es estudiar. Esto es particularmente cierto en la enseñanza sufragada con dinero público; porque si los estudiantes van a las aulas a mangarla, resulta que están despilfarrando un dinero que es de todos. Es una estafa similar en cierto modo a la de los políticos corruptos que usan el dinero de todos para fines indebidos.

El problema de la educación o la enseñanza en España tiene muchas vertientes y no discuto que  una de ellos sea la falta de inversión en la educación pública. Todos estamos de acuerdo en que la educación, como la sanidad públicas, han de estar bien financiadas; pero hay que ser realista. Está muy bien y es muy justo que los poderes públicos apoyen lógicamente las causas públicas; pero como bien dice el Refranero, “el bien del común, es el bien del ningún” o también “la burra de muchos la comen los lobos”. Me da la sensación de que aquellos que tanto gritan en favor de lo público, olvidan que por desgracia nunca cuidamos lo que es de todos como si fuese nuestro propio. En consecuencia una sociedad en la que no existiese la propiedad privada (es decir el que podríamos llamar Paraíso Comunista); sería una sociedad poco próspera es mas yo pienso que esa hipotética sociedad es lisa y llanamente un imposible. Por tanto yo entiendo que achacar la abundancia de estudiantes que fracasan en sus estudios, al hecho de que se destine poco dinero público a la enseñanza, es algo muy, muy, discutible. Yo visto el panorama y sin cuestionar desde luego que cuanto mas dinero se destine a la educación pública mejor; enumeraría otras causas.

ACTITUD INADECUADA

En primer lugar una actitud general equivocada ante la vida, que desde la infancia se extiende por las aulas y cala a fondo entre alumnos y entre sus padres. Se hace mucho hincapié en que los niños tiene derecho a jugar, en que no deben estresarse y en definitiva en que han de ir a las aulas a estar más cómodos si cabe que en casa. Yo aunque admito que hay que tratar de que la vida sea lo más cómoda posible para todos (incluidos los niños); pienso que la vida es de por si una cadena continua de problemas y dificultades y por ello no está nada mal acostumbrase desde muy pequeñitos a, como decían nuestros mayores “luchar la vida” y eso incluye llevar a cabo tareas que son desagradables, (como algunas medicinas) pero necesarias. Por todo ello creo que en el terreno de la educación por mucho que cambien las leyes y por mucho dinero que se destine a educación pública, seguiremos teniendo altas tasas de estudiantes torpes o fracasados salvo que haya un cambio de actitud radical. Entiendo que en las aulas debe imperar el mismo espíritu que en los campos de deporte. Ningún entrenador en su sano juicio dice a sus pupilos que no se esfuercen, que no se estresen, que vayan con calma, que no se preocupen en vísperas de un partido de futbol trascendental. Mas bien se hace lo contrario. Se exige tensión, concentración, ganas de esforzarse y rendir al máximo y en definitivo ganas de ser competitivos. Lo importante se dice es participar, pero si además de participar se gana mucho mejor.

Tengo entendido que algunas de las protestas estudiantiles se basan en el hecho de que ciertas leyes de educación son leyes de corte franquista. No seré yo quien diga que el gobierno de Franco (como el de otros dictadores de otras ideologías) era justo. No, no lo era en modo alguno, pero de aquí a suponer que todo lo que se hizo durante el franquismo era negativo hay un abismo. En el caso concreto de la educación junto a aspectos negativos también había otros positivos como un sentido de la disciplina y de respeto al profesor, que eran sin duda excesivos; pero que ahora por no ser, es que no son nada. Ahora mandan más algunos estudiantes chulitos, prepotentes y vagos que los profesores. Salimos pues del fuego para caer en las brasas. Ahora en nombre de la no discriminación se favorece la igualdad de los estudiantes; pero igualdad por el listón más bajo. No se pretende que todos sean como los más espabilados y aplicados si no que la clase entera siga el ritmo de los que van a mangarla y a perder el tiempo. Igualdad muy mal entendida. La igualdad habría de lograse pero en el extremo opuesto.

Por lo que respecta a la ideología que en la época de Franco se imponía en las aulas debo reconocer que en efecto era un descarado alegato por ejemplo en favor del Caudillo y sus supuestas virtudes. No me parece justo; pero ahora algunas comunidades autónomas tampoco juegan muy limpio con la educación e intentan educar a los alumnos y en el rechazo, cuando no en el odio a España. Esto es una manipulación pura y dura de la realidad, por mucho que se tilde de democrática. Se trata de diluir la idea de España desde la infancia, haciendo creer a los jóvenes que España realmente es un país que solo existe y ha existido en la mente de ciertas personas a las que invariablemente se tacha de “fachas”, dictadores, represores y otras lindezas mas.

Por ultimo está el asunto de la Religión Católica que en las enciclopedias franquistas ocupaba la mayor parte (las he contado) de las páginas. No me parece justo ese trato en una sociedad que ha de ser aconfesional. No obstante no hay que olvidar que si bien las creencias son asunto de cada cual, la Religión Cristiana  forma parte de nuestra cultura y costumbres y desde esa perspectiva merece un escrupuloso respeto. No me parecen justificados pues los ataques a la religión entre otras razones porque la Iglesia no oprime hoy a nadie. Además se da la circunstancia de que algunos de los más acérrimos opositores a la difusión de la Religión Cristina en las aulas, ven con buenos ojos la difusión de otras que son hoy por hoy mucho más intolerantes que la cristiana. ¿Qué pasa,………. que nos dejamos llevar por el miedo y punto?.

En definitiva que me parece que la clave para mejorar la calidad de la enseñanza y no sólo esto para tener en el futuro unos profesionales (médicos, geólogos, ingenieros, químicos,……); realmente eficientes; es que los estudiantes en particular y la sociedad en general sean conscientes de que el deber primordial de los estudiantes es estudiar y aprender cuanto más mejor. A veces me da la sensación (yo también fui estudiante); de que con las movilizaciones estudiantiles lo que se persigue es lograr el ansiado aprobado sea como sea y punto,……después ya se verá. Este no es el camino correcto. También pienso (aunque se que hay a quién le pueda molestar);que en la época franquista no todo era negativo en la enseñanza. Yo pude estudiar y nací en el seno de una familia humilde de campesinos y como yo muchos otros de mi época.

No quiero terminar señalando que pese a la extendida opinión de que se protege poco a la enseñanza pública y mucho a la privada conozco algún dato que muestra que la calidad de la enseñanza pública es mejor que la privada. He oído comentar  (aunque no se hasta que punto es cierto) que hay otras universidades que son privadas y que gozan de fama y prestigio, pero en las cuales se aprueba mas “a golpe de talón” que estudiando. De ser así hay que reconocer que tenemos una enseñanza pública que a pesar de todo y al menos en ciertos lugares es de calidad. Por lo que yo conozco muy de cerca (Universidad de León, por ejemplo); para lograr aprobar hay que “currar de lo lindo”; como debe ser. Por lo que atañe a esos centros privados que aprueban a “golpe de talón” y si de mi dependiera los cerraría automáticamente. El que quiera presumir de títulos universitarios “que se lo curre estudiando a tope”; pero es inadmisible que las titulaciones se puedan poco menos que comprar,……aunque se tenga todo el dinero del mundo. En cualquier caso la verdadera prueba para los estudiantes llega con la búsqueda de trabajo y aunque siempre han funcionado los “enchufes” en general los que aprovecharon el tiempo siendo estudiantes, tienen mas posibilidades de lograr un buen puesto que los que se limitaron a  aprobar a base de copiar o cualquier otra estratagema.

Madrid, 13 de enero de 2.016

Rogelio Meléndez Tercero