Haciendo caso a los críticos que  desde su buen hacer comentan que mis escritos adolecen de simpatía y alegría, voy a realizar un esfuerzo y saltando en el tiempo, más concretamente al 22 de junio de 1949, voy a intentar  “vuela pluma”,  contar un suceso  que estuvo en boca de todos los vecinos del Ponferrada en esas  fechas de post guerra.  Entremos en danzas:

Ese día un escrito encabezado por  12 vecinos de Flores del Sil, obviaremos nombres para no provocar las risas y las chanzas de alguno con mala idea, realizaron un escrito en papel notarial de calidad excelsa, con marca del agua para no ser falsificado y rematado con los sellos legales cuya suma era de: una coma cincuenta pesetas. Nuestros antiguos vecinos se tomaron en serio el citado documento, está claro que el problema era de los gordos.

La calidad gramatical es digna de presentar a la Real Academia de la Lengua, no sólo por las expresiones sino porque “limpia fija y da esplendor”.  Con respeto exponen:

En una calle de Flores Del Sil vive una señorita de nombre primaveral, soltera. Aquí la primera pista para la autoridad; con un hombre  “casado”, aquí algo empieza a tomar  temperatura, con nombre de reloj suizo y vecino de una población cercana, donde ha dejado abandonada a su mujer.

Hagamos un inciso para que nuestros lectores entiendan todo lo que esto significaba en el año 1949, donde la moralidad era ley y cualquier acusación se pagaba cuando menos con unos meses de estancia en los calabozos de lo que hoy es el actual Ayuntamiento de Ponferrada. Las celdas de antaño, son ocupadas hoy por oficinas de los grupos municipales de los partidos políticos elegidos por los electores. ¿Serán los fantasmas  que vagan por el vetusto edificio, culpables de todas las vicisitudes que acontecen en nuestro consistorio? Espero que sí.

Volvamos a danzas: “El espectáculo que durante los días y las noches está dando “Primavera”, ha llegado a tal extremo, que los vecinos que encabezan este escrito, todos casados y distintas profesiones, no tienen más remedio que acudir a la Autoridad para que previos informes que estime oportunos, prohíban a la denunciada su residencia en Flores del Sil, por ser atentatoria a la buena moral y las costumbres. No me  pueden decir que nuestros  ilustrados vecinos no sabían oratoria, ya me dirán como estaba la cosa. Vaya nochecitas donde nadie dormía escuchando los amoríos de nuestros amantes bercianos, una especie de “Doña Beatriz y Don Álvaro” en el Señor de Bembibre, pero sin moralidad; nuestras Cincuenta Sombras de Grey para los lectores más actuales.

Continuemos con nuestra historia:” Los antecedentes de “Primavera” son de por sí más que suficientes para ponerla en cuarentena: estuvo en la cárcel de Ponferrada por intervenir en un aborto de la que resultó muerta la interesada. De la cárcel salió  (a otro pueblo con nombre de libertad), donde realizó tales fechorías que los vecinos del mismo, sintieron gran alegría el día que ellos tuvieron la dicha y nosotros la desgracia, de que saliera de allí para vivir en el barrio de Flores Del Sil”.

No me pueden decir ahora que no estaba en lo cierto respecto a la calidad de la redacción. Tengo menos claro lo de ponerla en cuarentena, ¿sería un antecedente de la Gripe A? Sigamos: “Desde este instante, el ejemplo que da a sus vecinos es de lo más deplorable e indigno que puede darse: comercia públicamente con quien lo desea, profiere expresiones de lo más indignante, compromete a las mujeres y a los hombres y es un continuo escarnio con su mal ejemplo a los jóvenes de ambos sexos”.

Madre, madre, madre… “vade retro satana”,  no libraba hombre ni mujer. Más que Flores del Sil era el festival Salón Erótico de Barcelona. Reitero de nuevo, con que educación se insultaba a una mujer llamándola “puta” a lo Cervantes. Espero que nadie se moleste por la definición pues viene en el diccionario,  pero para ser correcto rectifico con la palabra” meretriz”.

Finalizando: nuestros morales vecinos, casados y trabajando, quieren que “Primavera” se vaya de Flores Del Sil. Cada uno que saque su humilde opinión. Otro trocito de nuestra historia desconocida. Espero esta vez haber dejado saciados a mis críticos y no me acusen de ser triste en mis escritos y haber provocado sus risas y chanzas. 

Por cierto, creo que murió ajusticiada.