La Junta de Castilla y León mantendrá los cursos de primero y segundo de educación secundaria obligatoria en los colegios públicos de Toral de los Vados y Vega de Espinareda siempre que haya un mínimo de ocho escolares en cada curso y la petición expresa de los padres a través de la firma de un ‘consentimiento informado’, tal y como publica este jueves el Boletín Oficial de Castilla y León.

La noticia ha sido acogida con agrado por el alcalde de Toral de los Vados, Pedro Fernández y la concejala de Educación de Vega de Espinareda, Mari Paz Abella. “Cada vez tenemos menos población rural y no somos capaces de cumplir sobradamente el ratio de niños por aula aunque por ahora sí lo hacemos. Tenemos 9 alumnos en primero de la ESO y 10 en segundo. Trataremos de mantener ese número y pelear por aumentarlo los próximos cursos porque es muy importante que el colegio siga abierto para fijar población”, valoró el regidor toralense, que considera un plus en la formación de los jóvenes que los educadores y los alumnos se conozcan después de años de enseñanza en el mismo centro porque eso “mejora su currículo”. 

En situación parecida de ratio de alumnos está el otro centro berciano, el de Vega de Espinareda. “Ahora se va a obligar a los padres a firmar un consentimiento de matrícula con todos los contras que ellos entienden que supone dejarlos en nuestro centro. Hemos encargado a la dirección del centro que haga un papel informativo con los pros que esto supone también. Educación alega que el nivel educativo es inferior al de alumnos que estudian en institutos pero nosotros resaltamos que si hay menos alumnos por aula éstos tendrán una educación más personalizada”, subraya la concejala de Vega de Espinareda.

Tradicionalmente los alumnos que cursaban estudios en Educación Primaria pasaban a Educación Secundaria en el mismo centro de manera automática. Ahora, la Junta pone como condición que se lleve a cabo ese paso previo a la matriculación de los jóvenes. “En total en el centro tenemos 104 alumnos, desde Educación Infantil a Segundo de Secundaria. En el momento que nos quiten esos dos cursos de la ESO bajaríamos de los 80 alumnos. Tenemos ahora mismo 10 o 12 de media en cada uno de esos cursos. Si se cierran las aulas de la ESO se acabó. Quedarían los años contados para el cierre del colegio y un pueblo sin colegio no es nada. Los cursos que más alumnos tienen son los de mayor nivel, los que vienen son menos numerosos”, sentenció Abella.

La concesión de mantener estas aulas abiertas será por cuatro años, hasta el curso 2020-2021, “a partir de ahí nos tocará pelear otra vez por mantenerlas en funcionamiento. Lo que tenemos claro es que para la Junta los niños no son alumnos, son dinero. Gracias que la mayoría de los padres, por no decir todos, está dejando a sus hijos en Vega y no los lleva a otros centros”, concluyó la edil berciana.