El secretario regional de la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT, Pablo Zalama, denunció este jueves que el 40 por ciento de los pensionistas de Castilla y León vive por debajo del umbral de la pobreza. Así lo señaló momentos antes de entregar un manifiesto en la Subdelegación del Gobierno en Valladolid para criticar la revalorización de las pensiones para 2017 del 0,25 por ciento cuando este colectivo perderá poder adquisitivo por valor de 1,25 por ciento.

Zalama sostuvo que, frente a las afirmaciones del Gobierno que aseguraban que los pensionistas cobraban más que los activos, insistió en que el 40 por ciento vive por debajo del umbral de la pobreza en España y en Castilla y León, donde la pensión media supera los 850 euros.

Con las medidas que está tomando el Gobierno de España, dijo, “vamos a tener que trabajar hasta los 80 años”. Por eso, instó a los partidos a que en el marco del Pacto de Toledo se solucione el problema de la Seguridad Social y su viabilidad.

En este sentido, el sindicato rechaza, en el manifiesto, la revalorización del 0,25 por ciento de las pensiones por considerarla “totalmente insuficiente” ya que supone una pérdida poder adquisitivo de un 1,25 por ciento como mínimo, pues el IPC se ha situado en enero en un 1,5 por ciento. “Un recorte bastante evidente que va a aumentar los niveles de pobreza de este colectivo y reducir su estado de bienestar”.

Para este sindicato, un modelo de pensiones “público y eficaz” es incompatible con la reforma que el Gobierno del PP aprobó en 2013, con un índice de revalorización y un factor de sostenibilidad que llevan implícitos el recorte de las pensiones a corto y medio plazo, por lo que exige su derogación y la puesta en marcha de medidas que aumenten el poder adquisitivo de los pensionistas y garanticen la viabilidad del sistema público.

UGT considera también en el manifiesto que la voluntad de recorte del Ejecutivo queda “clara” pues en el primer año en el que la inflación vuelve a la normalidad y comienza a subir, los pensionistas pierden poder adquisitivo, al tiempo que acusa al Gobierno de utilizar a los pensionistas y su pérdida de poder adquisitivo como “conejillos de indias”. Además, censura que esta “raquítica” subida es “un mal comienzo” en cuanto al diálogo social en esta materia.

Por todo ello, UGT deja claro que los pensionistas sufrirán desde el 1 de enero un recorte del 1,25 por ciento, insistió, por lo que exigió al Gobierno que rectifique y aumente las pensiones, al menos en un 1,5 por ciento.