Peregrinos hacia Compostela:”Viajar enriquece la vida y el peregrinar alimenta la fe”

Por: Felipe Martínez Álvarez

En el año del 813,el ermitaño Pelayo comunicó a  Teodomiro ,Obispo de Iria Flavia (Padrón) que había descubierto, no lejos de allí, una construcción  cuadrada de unos cuatro  metros de lado y  rodeada por una columnata y., dentro de la misma, un sepulcro.

Algunos investigadores creen que allí estaba enterrado Prisciliano, si bien  Teodomiro anunció que los restos del sepulcro  pertenecían  a Santiago Apóstol.

La Figura del Señor Santiago en España venía a  constituir un poderoso refuerzo  moral para proseguir en la lucha contra el  poderoso Islam.

Las peregrinaciones medievales estaban cargadas, en parte, de piedad y superstición, pues ésta también es capaz de motivar la conducta y hasta de  mover montañas

Los peregrinos emprendían el Camino como acercamiento a Dios, expiar sus culpas, cumplir con los votos de gratitud, así como pretender  curaciones milagrosas con el contacto o la visión de  las  sagradas .reliquias.

En el caso  de Santiago Apóstol, se creía que podía  resucitar  los muertos, curar la ceguera, la sordomudez y la gota.., por lo que sus restos se convirtieron en la reliquia más importante de Europa y, a su vez, objeto de veneración.

 

       El Camino de Santiago

 El primer peregrino europeo de importancia que se dirigió a  Santiago de Compostela fue Gotescalco, Obispo francés de Le Puy, en el año de 951,  a la vez que acompañado de una gran comitiva.

Las  cuatro cabeceras francesas recogían a los peregrinos de otras rutas que provenían  de Inglaterra, Países Bajos, Alemania e Italia, Europa del Este; Sur y Sudeste de  España por la Ruta de la Plata, Norte de África y Cercano Oriente, aprovechando las antiguas calzadas romanas que unían los distintos Caminos de Peregrinación.

Toman el Camino hacia Compostela: pobres, ricos, criminales, labriegos, omes buenos, menestrales, artesanos, pícaros, cómicos, prostitutas, juglares, trovadores, clérigos regulares y seculares, caballeros, reyes e infantes, hidalgos, gobernantes, ciegos, villanos, mancos, pudientes,  nobles, héroes,  próceres, obispos, abades; algunos peregrinos descalzos, otros sin recursos, algunos cargados con hierro por motivos de ayuda y penitencia.

Algunos, como los griegos, llevan cruces en sus manos, otros distribuyen sus bienes entre los pobres, otros traen en sus manos hierro o plomo para la obra de la Basílica del Apóstol, los hay que traen las cadenas y las esposas de hierro sobre sus hombros y de las cuales se han librado de las prisiones de los tiranos, haciendo penitencia y la intercesión del Apóstol. Santiago, y todo ello porque al principio y al término del Camino de Peregrinaje o  extranjería, la Fe ofrece arrestos  para la Espera y la Esperanza.

 

Tumba Apostol

La tumba del Apóstol., Miniatura del s.XI., Catedral de Santiago

 Los peregrinos solían  ir en grupos y su atuendo era: la calabaza para el agua colgada del báculo o bordón y la vieira ,concha o venera.

Los peregrinos, por lo  general, eran bien recibidos por la población creyendo que quien ayudaba a un peregrino, ayudada a Cristo. No obstante hubo abusos por parte de posaderos o, como dice la Pícara Justina:”llegando a ofrecer gato por liebre”, así como de los  falsos peregrinos, por lo que una de las preocupaciones de los peregrinos era: la inseguridad de los caminos, la nieve que despistaba del camino correcto, los muchos vados de los ríos que había que sortear y defenderse de las alimañas.

La vestimenta del peregrino tenía su significado, así el bordón  o cayado significaba el tercer pie, a imagen de la Trinidad; la Concha o Venera  significaba la bondad y sabiduría que el peregrino encontraría al llegar a la meta ;el zurrón ,para las provisiones, recordaba la mortificación de la carne por estar hecho de un animal muerto. Había peregrinos que emprendían el Camino desnudos y encadenados, como solía ser el caso  de los homicidas que esperaban alcanzar el perdón de sus culpas por medio de la peregrinación a Santiago.

A Santiago acuden como peregrinos los pueblos bárbaros y los que habitan en todos los climas del orbe, a saber: los francos, los normandos,los escoceses,los irlandeses, los galos, los teutones, los iberos, los gascones, los bávaros, los impíos navarros, los vascos, los godos, los provenzales, los garascos, los loreneses, los gautos, los ingleses, los bretones, los de Cornualles, los flamencos, los frisones, los alóbroges, los italianos( entre los mismos: San Francisco de Asís y San Roque), los de Apulia, los poitevinos, los aquitanos, los griegos, los armenios, los dacios, los noruegos, los rusos, los joriantos, los nubios, los partos, los rumanos,los gálatas, los efesios, los medos, los toscanos, los calabreses, los sajones, los sicilianos, los de Asia, los del Ponto, los de Bitinia, los indios, los cretenses, los de Jerusalén, los de Antioquía, los galileos, los de Sardes, los de Chipre, los húngaros, los búlgaros, los eslavones, los africanos, los persas, los alejandrinos, los egipcios, los sirios, los árabes, los colosenses, los moros, los etíopes, los filipenses, los capadocios, los corintios, los elamitas, los de Mesopotamia, los libios, los de Cirene, los de Panfilia, los de Cilicia, los judíos y las demás gentes innumerables de todas las lenguas, tribus y naciones vienen junto a él en caravanas y falanges, cumpliendo  sus votos en acción de gracias para con el Señor y llevando el premio de las alabanzas.

Los peregrinos solían tardar entre uno y dos meses en hacer el Camino a Compostela- finis terrarum-. A pesar del incremento de las obras públicas, no siempre  la ruta estaba en condiciones, pues muchas veces era menester  vadear un río, remontar un puerto que no estaba exento de peligros por pérdida de orientación o del ataque de las alimañas.

Los Monasterios ofrecían asistencia hospitalaria, las posadas particulares posibilitan comer, beber  y descansar .Los Reyes, los Nobles y la Iglesia, propiciaron el Camino con distintas obras públicas. y asistenciales.

El Camino favoreció el nacimiento de nuevas poblaciones, el intercambio cultural y económico y el trato de la población con los peregrinos.

Los peregrinos, que se parecían entre sí por la indumentaria, solían ir  en grupos y algunos habían hecho testamento antes de salir de su lugar y  otros llevaban salvoconductos para poderse identificar.

probable tumba del Apostol

Reconstrucción hipotética del Sepulcro de Santiago

 

 

“CANTA ET AMBULA.”, s.XVII y XVIII

 (Canta y Camina)

El cántico colectivo posibilita y motiva los trabajos más duros, alivia las molestias y dolores de los peregrinos y crea lazos de amistad entre los componentes del grupo.

Unos son plegarias u oraciones, otros cánticos que aluden a supuestos hechos milagrosos, otros  dejan volar la imaginación y algunos distraen por su socarronería, tal y  como  suele acontecer en la vida diaria.

Así:Nous prions la Vierge Marie / et son cher Fils, / qu’áprès avoir quitté la vie et

nos amis, / il lui plaise nous accorder a tous la grace, / qu’en paradis nous pous-

sions voir / le bienheureux Saint-Jacques.

(Rogamos a la Virgen María y a su querido Hijo que, después de haber abandonado esta vida y los amigos, le plazca concedernos la gracia de que en el paraíso podamos ver al bienaventurado Santiago).

Prions la Mere de grace / qu’elle prie son enfant / qu’au ciel puissions avoir

place / pres de Sainct-Jacques le Grand.

(Roguemos a la Madre de la gracia que ella ruegue a su Hijo que en el cielo podamos tener sitio detrás de Santiago el Grande).

Herru Sanctiagu / Got Sanctiagu, / E ultreia, e suseia, / Deus aia nos.

(¡Oh Señor Santiago! / ¡Buen Señor Santiago! / ¡Ultreia! ¡Euseia! / ¡Oh Dios, protégenos!).

 

Por doquier suenan gritos, cánticos y rezos de los peregrinos cual si fueran cruzados.Estas expresiones no sólo aparecen en el himno anterior, sino que las vemos cantadas en otras dos composiciones del Codex Calixtinus en prosa popular, y  cita: Gratulemur et laetemur (gratulémonos y alegrémonos)  y, en una de sus últimas estrofas: Cuncte gentes, lingue, tribus / iluc vunt clamantes: / sureia, ultreia. (Todos los pueblos, lenguas, tribus / acuden a él clamando: / suseia, ultreia).

escaneo 2

Probable reconstrucción posterior a la Iglesia destruida por Almanzor en 997

 

          Y, también en el himno: Ad honorem Regis summi en su última estrofa: Fiat, amen, alleluya / dicamus solemniter; / e ultreteia e suseia / decantemus iugiter.(Hágase, amén, aleluya / digamos solemnemente; / y ultreya y suseya / repitamos continuamente). Su canto  les caracterizaba: Quand nous passámes dans la ville / Nommèe Léon,/Nous chantâmes d’un air agile /Cette chanson; / Les dames sortaient des maison /Avec dècence, / Pour voir chanter nos compagnons / a la mode de France (Al pasar por la ciudad / llamada León, / cantamos ágilmente / esta canción; las mujeres salían de sus casas / decentemente, / para ver cantar a nuestros compañeros / al estilo de Francia)..

Fantásticas: Aquel  marinero que debió ser echado a la mar por su mala conducta. Pero lo encontraron vivo al llegar a Santiago, porque el Apóstol lo había llevado sano y salvo hasta su tumba.

la ciega d evuelta de Santiago

La ciega de vuelta de Santiago. Biblioteca Nazionale Centrale de Florencia

 

Despechados y defraudados algunos peregrinos en sus expectativas de sanar, después de recorrer tantas millas para llegar a la tumba  y Santuario del Apóstol, han de visitar otros Santuarios.

Refieren el caso de aquella dueña francesa que ciega vuelve de Santiago a Francia, s.XIII, y que, viéndose sorprendida por una lluvia torrencial, se ve obligada a cobijarse bajo la techumbre  de la Iglesia de Nuestra Señora de Villasirga (Norte de Palencia) y, pidiéndoselo a la Virgen recobra allí la vista.

Al reiniciar el Camino se encuentra con otros peregrinos, también ciegos, a quienes, sin dudarlo, les aconseja que, en vez de ir a la tumba del Apóstol Santiago, vayan a Nuestra Señora de Villasirga.

Pero tenemos indicios de que estos estribillos pudieran tener hasta forma litúrgica  por  lo que dice uno de estos cantos de peregrinos: De Tardojosa a Rabé, /… libera nos, Domine!

También algún que otro romance amoroso y  coreado gustosamente por todos los

peregrinos. Tal es la canción de los suspiros amorosos de una tal Pernette…

Todos engolan la voz al cantar aquello de: A chemin de Saint-Jacques / enterrez-nous tous deux./coronez Pierre de roses / .et moi de millefleurs.

Podemos imaginar la socarronería puesta a punto de un grupo de exaltados peregrinos que cantan cosas que sólo por la fuerza del grupo y de su situación se atreven a decir, de las que todos a coro, responden vociferantes:¡Libera nos, Domine!.

Así  indefinidamente durante gran trecho de camino, según las ocurrencias, chocarrerías, ironías, burlas, quejas y protestas que la imaginación ofreciera, a las que una y otra vez la turba de peregrinos respondía con tono litúrgico, en alta voz: Libera nos,Domine!

 

     Qué cantaban / A quién cantaban los peregrinos:

 

En primer lugar, cantos piadosos dedicados al Señor o a su Apóstol Santiago.

“Quien va a Santiago, pero no al Salvador-Oviedo-es como aquel que sirve a su criado, pero no a su Señor”

Otros narraban descripciones de milagros, algunos de forma dramatizada, resaltando los interlocutores, como en el canto: C’est de cinquante pélerins

O contaban las peripecias de algunos peregrinos que llegaban a tener que vender su calabaza y el bordón. Así suena :J’e vendis ma calebasse

Algunos peregrinos, de vuelta de Santiago, prevenían con sus cantos a los que iban y de lo que les podía acontecer en el Camino: Vous qui allez à Saint-Jacques…

Otros sin embargo, volvían gozosos, contentos, por encontrar de nuevo a los suyos y a sus amigos, a los que nous leur donnámes largement de bijoux de Saint-Jacques…

 

 Los Bandoleros:

bandoleros

Bandoleros.Grabado del s.XIX

 Los viajeros extranjeros del siglo XVIII: Dalrymple, Townsend y Southey  y otros aluden  a las cruces conmemorativas que se veían en los lugares donde aquel peregrino había sido asesinado por los ladrones. De ahí la costumbre de viajar en grupos  para mayor seguridad.

Dice Townsend que:…” por doquier que se teme el peligro, los viajeros se asocian y forman grupos considerables sin ningún compromiso verbal previo de defensa mutua, sino por la unión de afrontar el temor  por dondequiera que se teme el peligro,

El mismo Townsend  reconoce que en algunas zonas de España se mantuvieron a raya los excesos de los bandidos, gracias a la instauración del cuerpo de peones camineros, obra de Floridablanca que, además de reparar los caminos iban armados y protegían a los peregrinos y viajeros .Consta que algunos de los ladrones  arrepentidos pasaron a servir como escoltas de las diligencias

 

escaneo 5

Reyertas en el Camino, Códice del s.XV

Riego de Ambrox

Caserío de Riego de Ambrós

 

Foncebadón, 15 de Abril: Poder del Concejo a D.Pedro Abella, Pbro., a Ignacio Piñeiro y Lucas del Palacio

Cruz de Ferro

Cruz de Ferro-Foncebadón

En el lugar de Foncebadón, a 15 de Abril de 1.784,ante mí,Escribano del Rey Nuestro Señor, y testigos ,parecieron presentes juntos en el sitio acostumbrado los vecinos y Concejo del convocados por citación del Procurador General ,según lo tienen de uso especial y,  señaladamente  el Sr. Bartolomé Martínez, Juez Ordinario, Lucas Fernández ,Regidor, Ventura del Río ,Procurador Síndico ,Lucas del Palacio, Ignacio Piñeiro ,José Otero, Tomé Fernández, Manuel del Río ,Jerónimo de Juana ,Pascual Fernández, Pedro del Palacio Calvo, Julián Martínez y Lázaro Castro, todos vecinos de este lugar que al presente hay en él, que yo, Escribano, doy fe y, por los ausentes enfermos  y legítimamente impedidos que no han podido juntarse ,prestaron voz y caución en forma de ratto gratto,pacto iudicatum solvendo de que estarán y pasarán por lo que ,por los presentes fuere dicho y otorgado, bajo expresa obligación que hicieron de los bienes y rentas de este común ,y así juntos de acuerdo dijeron :

Que, con motivo de estar situado este pueblo en la entrada de lo más peligroso del Puerto y Camino Real de mayor concurso por donde necesariamente transitan los peregrinos y  bajantes de los Reinos de Castilla o Galicia ,con las frecuentes invernías y excesivas nieves, acaecen varias veces desgracias en su término ,hallándose algunos pasajeros  y peregrinos sepultados entre la nieve  y ahogados por el rigor del tiempo y los arroyos , con lo que se ven precisados muchos vecinos por la Justicia ,a custodiar los cadáveres por espacio de dos o tres días en la montaña, con igual peligro de perecer y todo por rebatir que las fieras los destrocen, a causa de que estando cubiertos los caminos y veredas con grande abundancia de nieve no se puede hallar Escribano que asista a la práctica de las diligencias que ,en tal caso, se deben ejecutar y que do llega después de algunos días, se hallan corrompidos los cuerpos de los cadáveres antes que se les dé  sepultura con peligro de infección a los vecinos asistentes ,además de ocasionar a éstos gastos y costas en la paga de salarios del  Escribano ,viajes, asesorías y otros derechos que se originan, para cuyo remedio

 

Reconstrucción puente madera

Reconstrucción de uno de los puentes de madera y la forma de engarzar las piezas

vestimenta peregrinos

Atuendo de los peregrinos

Otorgan que dan todo su poder cumplido y  necesario, más y pueda valer al Sr. .D.Pedro Abella y Alfonso, Prebendado y Cura Párroco de este lugar y a los Ignacio Piñeiro y Lucas del Palacio, a todos tres y ,a cada uno in solidum, con cláusula expresa de que lo puedan sustituir y juran  en la persona o personas que les pareciere, y las veces que quisiesen revocar los sustitutos y nombrar otros, de nuevo en especial y señaladamente  para que a nombre del Concejo y vecinos parezcan ante S.M. y Señores de su Real y Supremo Consejo y demás Tribunales que fuere necesario y conveniente con relación de lo aquí expresado y más que al caso conduzca, pidan se sirvan mandar que, en adelante, la Justicia actual vendrá al pueblo y los sucesores en su empleo tengan facultad ,sin incurrir en pena alguna, de alzar y conducir los cadáveres al pueblo que se hallasen en su distrito con asistencia solamente del Fiel de  Fechos y tres o cuatro testigos del pueblo, poniendo por fe del Fiel de Fechos las declaraciones que dichos testigos y estando estos cadáveres con las más diligencias, hasta darles sepultura eclesiástica a fin de evitar por este medio los graves perjuicios y gastos referidos.

Oto si, dar y otorgar igual poder a los sobredichos y con las mismas cláusulas de su buen para que respecto el Abad Titulado de Foncebadón nombre un Gobernador o Juez de Apelación que esté a pretexto de tal, viene a tomar Residencia sin atender al corto numero de vecinos ,que no exceden de 20, y sólo con el fin de llevarle con su Escribano y audiencia crecidos salarios estando prohibido por leyes Reales semejantes residencias que en este pueblo por ser sólo sin otro algún agregado y de ninguna utilidad común no tiene  que soportar los gastos que ocasionan a menos que sea por repartimiento en que son comprendidos todos, privándose para ello de sus propios alimentos del territorio que, con suma miseria por lo inútil del territorio, parezcan ante dichos Señores del Real  y Supremo Consejo y pidan se sirvan  librar su Real Provisión para que  el nombrado Gobernador y otro cualesquiera se abstengan de semejantes residencias y de que a ello no haya lugar a lo menos la visita que ejecuten sin oficio ,sin salario alguno como se practica en otras jurisdicciones aún de mucho mayor número de vecinos y hasta conseguir una y otra instancia presenten los pedimentos, testimonios, memoriales y más documentos necesarios que el poder especial y bastante que para todo lo referido y sus incidencias se requiere el mismo que  dan a los apoderados y a cada  se le dan con libre franca y General Administración, obligación de bienes y fianza en forma.

Y por firme así lo otorgaron con poderío a las Justicias de S.M. de su fuero y jurisdicción competentes, sumisión a ellas fuerza de sentencia y renuncia de leyes, ante mí  , Escribano , siendo testigos Dictino de la Fuente, natural  del lugar  de Acebo, Patricio  Marqués natural del Fabero y D .Juan Martínez Cepedano ,natural del lugar de Foncebadón.

De los otorgantes que yo Escribano doy fe conozco, firmaron los que supieron y, por los que no, un testigo a su ruego.  Y en fe de ello, lo firmé

Ante mí,

Ignacio Piñeiro

Venecia

Venecia: Construida sobre un fondo cenagoso sobre pilotes de pino de hasta 7,5 m. de largo

 

Catálogo Arqueológico Municipal de Ponferrada  del Paso de la Barca o de San Blas

Escudo Ponferrada

Sigillum Concilii Pontisferratae

 

El peregrino había de vadear en una chalana el río Boeza por un lugar  ya desaparecido y denominado Pombueza  que tuvo Ermita de San Blas, Hospedería  y Hospital,-cabe señalar que, en la Edad Media, los Hospitales  no eran instituciones dedicadas propiamente a la atención  médica, sino que desempeñaban, sobre todo, funciones de acogida de pobres y viajeros-si bien queda en el recuerdo la denominación  de Paso de la Barca, por el tramo de unos 70 metros de anchura-.

Estos pasos favorecieron que la población se fuese concentrando en torno a los dos puentes, así  nació el poblado de Pomboeza y  Ponsferrata (1082-1086)

La Cofradía de Nuestra Señora de la  Misericordia ayudaba materialmente a los presos y pobres tanto para remediar sus necesidades de alimentos, como para darles sepultura cristiana en el caso de fallecimiento.

“A unos 800 metros al Norte de la población de Campo, en la margen derecha del río  Boeza y entre la vía del ferrocarril y la carretera que une Ponferrada y Molinaseca,se encuentra un lugar conocido como Paso de la Barca. En este lugar hubo un puente romano que fue reconstruido un kilómetro  más abajo  a finales del siglo XI y junto a él  se edificó  una Iglesia dedicada a San Pedro.

Durante las tareas de prospección los autores de la misma hacen referencia a que toda la zona está gravemente alterada por la carretera y la vía férrea, así como  por la construcción  del castillo  de Valdés, dando resultados negativos en cuanto a la recogida de material en superficie, no obstante mantiene el enclave dado el carácter  preventivo que rige los inventarios”.

25.- Panorámica

Entrada en Ponferrada, Catálogo Arqueológico Municipal de Ponferrada

José María Luengo: El Castro Céltico y las ruinas romanas de Campo. Semanario Promesa, pág, 5. Domingo, 13 de Abril de 1952

 

Aparte de estos datos sacados de la última ficha de revisión, conviene mencionar la existencia  de una ficha antigua de códigos y  de nombre: Puente de Molina donde se da testimonio de la aparición  de dos galerías de bóvedas de medio punto, hechas con tégulas, algo deformadas por la presión  de la tierra que quedaron al descubierto al realizar un canal en la zona de Pomboeza.

El puente aludido fue restaurado para restablecer su uso el Camino Francés que desde el s. XI traía esta ruta, pero se hundió ,así lo testifica una Escritura de 1331 y que fue reemplazado por un servicio de Barcas que está atendido por el personal de la Cofradía de Nuestra Señora de Pombueza y Hospital de Peregrinos de San Blas que se hallaban erigido no lejos del puente.

Castro Campo

Croquis del Castro de Campo y situación de las ruinas romanas.

Al hacerse  un profundo canal para servicio de la fábrica, en la rampa de una de las laderas, quedaron al descubierto dos galerías de ladrillos de bóveda de medio punto aunque algo desplomadas por la presión de la tierra cuyas dimensiones y hechura parecen  corresponder a unas termas.

Por encima de la carretera, en la orilla derecha del río, en una cemba había bastantes restos de “imbrices” y de tégulas, alguna enteras y con sus marcas correspondientes: los” imbrices” con sus huellas digitales marcadas verticalmente sobre el lomo. Estos restos y otros parecen delatar la existencia de una villa situada  al pie de la vía.

Sobre las ruinas pasa la actual carretera que es más alta que la antigua, pero con ello no parecen  haber padecido el destrozo puesto que los arcos descubiertos se hallan unos metros mas abajo

El Santuario   de Nuestra Señora  de Pomboeza estaba en el lugar que hoy llamamos Paso de la Barca, a la entrada y el pie del pilar izquierdo del puente romano, cuyo pilar derecho aún se conserva.

 Bajo el Castro  se halla el Puente de la carretera mencionada y, aguas abajo, se ve parte de la cepa del que debió pertenecer a la vía romana que, partiendo  de Astorga, subía por Foncebadón, no la Vía Nova ,como se había supuesto, sino otra, aún más antigua-de la cual pude recoger un trozo en la subida de dicho puerto.

El puente romano aludido fue restaurado para restablecer su uso  en el Camino Francés que, desde el siglo XI, traía esta ruta ,pero se hundió ,así lo testifica una escritura de 1.331-y fue reemplazado por un servicio de Barcas que está atendido por el personal de la Capilla de Nuestra Señora de Pombueza y Hospital de Peregrinos de San Blas.

       Al hacerse un profundo canal para servicio de una fábrica en la rampa  de una de las dos galerías de ladrillos de bóveda de medio cañón, aunque algo deformadas por la presión de las tierras, cuyas dimensiones y anchura parecen testimoniar un hipocausto, correspondiente a unas termas. Por encima de la carretera, en la orilla derecha del río, en una cemba, había abundantes restos de ímbrices y de tégulas, algunas enteras ,y con sus marcas correspondientes ;los ímbrices con sus huellas digitales marcadas verticalmente sobre el lomo y las tégulas con tres círculos concéntricos, un lazo partido y otro cerrado doble. Estos hallazgos parecen  delatar la existencia  de los restos de una villa situada al pie  de la vía y en un lugar bien ameno y pintoresco, por cierto

      Sobre las ruinas pasa la actual carretera que va más alta que  la antigua, pero con ello no parecen haber padecido destrozo, puesto  que los arcos descubiertos se hallan a unos tres metros más abajo.

     No está de más advertir aquí que toda esta zona del río Boeza, fue explotada de viejo como yacimiento aurífero, así lo atestiguan los enormes montones de morrillos que se ven agrupados por todas partes”.

Hipocausto

Restos de un hipocausto romana (cámara subterránea para conducir el aire caliente), según José María Luengo

Nota:

Recuerdo que, allá por los años de 1.960 ,con motivo de unos movimientos de tierras, quedó al descubierto en la margen izquierda de la carretera, según se va  para Molinaseca y, habiendo entrado unos diez metros en una de estas galerías, -que debía   ser más larga ,porque tirábamos piedras y no tropezaban con obstáculo alguno- , de  bóveda de cañón en piedra  de río,  tanto en la pared como en los contrafuertes, como en la propia bóveda,  y cuya finalidad  desconocía y desconozco, y que quedaba a la altura y a la izquierda enfrente  a la actual Gasolinera “La Peregrina” y, posiblemente, fuese una galería para conducir el aire caliente-¿Hipocausto?- al burgo de Pombueza.

 La  Coronación de Nuestra Señora de la Encina de Ponferrada en 1908.

  1. Silvestre Losada Carracedo: Santuarios Marianos del Bierzo, pág, 108/128.:

“Adosada al Santuario había una Hospedería para descanso de los peregrinos y, a los pocos metros, un Hospital dedicado a San Blas, para curación de los peregrinos enfermos.

El Rey leonés Fernando II,, dona a la Iglesia de Asturicense en 1.173,documento que  aparece  citado en otros documentos  posteriores en  los s.XII y XIII.

Parece que el puente romano no estaba en buenas condiciones para el servicio, de pasajeros y peregrinos, pero que, con distintos retoques , prosiguió dando el servicio en el paraje llamado  conocido con el nombre de los Pilares hasta el siglo XVIII.

Al mediodía e inmediato a ellos, se hallaba el pueblo desaparecido de Puente Boeza, cuya existencia revela la sentencia dada en Ponferrada el año de 1.218 por D. Alfonso VIII de León contra los Templarios sobre el alfoz de Valdoza,la sentencia es del mes de Junio, y la firma como testigo Pelayo Jáñez, vecino de  Puente Boeza, Pelaius Joannes,de Poonte Bueza.

La Hospedería y el Santuario  de Pomboeza aún existían  a finales  del s.XVII y la Capilla de San Blas que aún alcanzamos a ver, completa con señales evidentes de haber estado adosada a otro edificio, desaparecido después del año de 1886.

El Puente ya no existía el año de 1331 como se infiere  de una escritura de donación  de aquel año ,hecho por Juan Pérez  de Nicolás, vecino de villar de Salas de los Barrios al Monasterio de Carracedo, al designar los términos de una viña en la donación ”Términos: camiño que va de campo para la Ponderriba”. El Hospital de San Blas existía  en la misma fecha, como dice la propia Escritura

En principio , tanto la Hospedería como la Iglesia de Pombueza fueron servidas por Ermitaños. Después, fueron los Hermanos de la Cofradía de Nuestra Señora de Pomboeza creada para el mismo fin.

Un largo viaje por Europa

Un largo viaje por Europa

Después que ardieron  la Hospedería  y el Santuario y las peregrinaciones perdieron su carácter,se encargaron de la capillas de San Blas, los Agustinos de Ponferrada.

 Los últimos cinco Mayordomos de la Cofradía elegían, según unos, el día de Reyes y, según otros, el Domingo anterior  al día de las Candelas : un Alcalde ,un Escribano y un Alguacil, para entender en todos los asuntos que ocurrieran  en el territorio de la romería y durante el tiempo de ella.. Su jurisdicción  abarcaba todos los asuntos civiles y criminales que ocurrieran  y su territorio del lugar de Campo y por la derecha de Pedracales de Ponferrada. El llamado Alcalde de la Barca fue mal llamado después Alcalde de las Pajarillas, porque su autoridad era única en el territorio y sus sentencias firmes, sin más apelación que al Rey

Con la expulsión de los Frailes acabó también la fiesta –romería de San Blas en el lugar de la Barca, que se celebra en el lugar  en la Parroquia de San Andrés de Ponferrada.

El nombre de Pomboeza se aplica a un “arrabal a extramuros de Ponferrada por el Sudeste. Cerca de un kilómetro, aguas abajo, del Paso de la Barca, existe otro puente”. En el año 1908 se conservaba el pilar izquierdo del puente .Más  tarde, este lugar fue el tradicional Paso de la Barca, al lado de una Ermita de Pon de Bueza, o también Ponderruida mencionada por el Padre Flórez.

Más tarde, este lugar fue el tradicional Paso de la Barca, al lado de una ermita de Pon de Bueza, con un Hospital y una Hospedería que, en 1331, estuvo en manos de una Cofradía llamada de Nuestra Señora de Pomboeza, y otra Ermita de San Blas.

La hospitalidad del Camino de Santiago como práctica organizada e institucionalizada de la caridad con el peregrino se documenta en tierras de El Bierzo y Ponferrada, desde los primeros años de la Baja Edad Media .

Iglesia del Carmen y Albergue de Peregrinos

Iglesia del Carmen y Albergue de Peregrinos

Si el peregrino sigue la senda que le marca su diestra, que coincide con la carretera general, llega al Boeza, salvando por un puente construido el pasado siglo como réplica al antiguo Puente Romano hundido hacia el siglo XIII  ya cansado de aguantar tantas crecidas invernales

Cerca de seis siglos duró la situación y dio lugar a la fundación de una Cofradía que puso a punto el enlace de las dos orillas a través de una barca que aún hoy se recuerda con el nombre que se maneja en la zona: «Paso de la Barca».

La documentación recoge en este lugar la existencia de un poblado que extendía su caserío por ambos extremos del Puente, y que fue conocido con el nombre de «Burgo de Pomboeza», donde los peregrinos hacían un alto considerable para tener tiempo de visitar las veneradas ermitas de Santa María de Pomboeza y la de San Blas, con especial devoción por su acción benéfica /milagrosa sobre la garganta.

Y si el peregrino decide retomar la ruta en el lugar que señalábamos su bifurcación, a los diez minutos atravesará el arroyo de Valdegoreta, una variante que fue concurridísima en la Edad Media, sobre todo desde la desaparición del Puente de Pomboeza, conocida como la Senda de los Gallegos, que enlazaba en Ponferrada con el barrio de La Borreca por el puente de Mascarón.

Sin embargo, la mayor parte de los romeros que por allí pasaban, quedaban «enganchados» por la particular belleza del pueblo de Campo, pues su plaza barroca brillaba con el encanto de su antigua casa rectoral

fotos castro ventosa y castillete de san blas 107

Castillo de San Blas. Siglo XIX

 

El puente romano que, siempre había servido de paso, estaba en plena Edad Media  derruido, Ponderribada lo llamaban sus coetáneos.

Por ello era necesario recurrir  a la Barca para cruzar el río .

Para este fin había dos tipos de embarcaciones: el bote de remos, barca para unas cuantas personas y los grandes pontones que llamaban  barcos y que funcionaban sobre todo el río Miño y en el Sil.

El Paso de la Barca sobre el Boeza   en chalana gratuita para los peregrinos se mantiene durante la época Medieval y parte de la Moderna, al principio su utilización estaba en manos de una Cofradía y Hospital  de Nuestra Señora de Pombueza, después a partir del s.XVI en manos de los Agustinos que, asentados en Ponferrada, ocuparon  inicialmente  las instalaciones de Pombueza.

Los autores de las peregrinaciones señalan  que el Paso de la Barca que el paso de se ofrecía gratuitamente a los peregrinos .

La preocupación  tanto de la Monarquía como de la Nobleza y la Iglesia cristalizó  en los siglos centrales de la Edad Media en la mejora, reconstrucción y nueva construcción de puentes que favorecieran sobre todo el paso de peregrinos. Los Reyes deben mandar labrar los puentes y las calzadas y allanar los pasos malos porque los pobres puedan andar y llevar sus bestias de manera que no pierdan en los parajes de los ríos ni en los otros lugares peligros por donde fueren. Partidas II, Título XI, .Ley I .

Uno de los prelados asturicenses, al igual que sucedía en otras Diócesis de fines del s, XI ,se ha hecho famoso por la construcción de un puente sobre el Sil.

 Centros de Pombueza:

 Gregoria Cavero Domínguez: Peregrinos  e Indigentes en El Bierzo    Medieval, s.XI/XVI., pág. 60/79.Ponferrada ,1.987

No se ponen de acuerdo los distintos autores a la hora de señalar el emplazamiento exacto de Pombueza, me refiero a su Iglesia y centros asistenciales a ella ayacentes; su ubicación  está indiscutiblemente relacionada con las márgenes del río ,ya que ,entre otros menesteres, los Cofrades tenían a su cargo el Paso de la Barca.

Dos enclaves se disputan el antiguo solar de Nuestra Señora de Pombueza:

Este emplazamiento parece apuntarse prioridad, si nos atenemos a un estudio toponímico “Sitio de Pedracal o la Barca de San Blas”, se ubica en el siglo XVIII en la confluencia entre las dezmerías de Nuestra Señora de la Encina, Santo Tomás de las Ollas y San Andrés.

En torno a Pomboeza se sitúan dos centros asistenciales si bien, documentalmente, sólo se puede precisar la existencia de uno de ellos .Existe un Hospital de la Pon de Bueza y una Cofradía de Santa María del  a Ponte de Buesça, al menos desde el s.XIV, situadas en el lugar donde era preciso cruzar  el río, mientras el Puente estuvo derribado, la Cofradía se encargaba de facilitar el paso.

Antes de que el Obispo Osmundo mandara construir la Pons-ferrata, los peregrinos a Compostela se acercaban al Boeza por las antiguas y deterioradas vías romanas.

Río abajo señalan los arqueólogos restos de pilares de puentes y los caminantes concheiros que llegaban al Boeza, lo atravesaban por el Puente Romano, remontaban el Montearenas y, por Santo Tomás de las Ollas y la Ermita de San Miguelín, alcanzaban el Sil en el Pozo de la Sepultura, un kilómetro  aguas arriba del centro de la actual Ponferrada.

En torno al Puente  Romano se formó el poblado de Pomboeza, construyose una Iglesia en honor a Nuestra Señora con el mismo título del pueblo, una Ermita dedicada a San Blas, un Convento de Agustinos, una Hospedería y un Hospital.

Tomó el título de San Blas  el nuevo Puente construido  en el siglo XIX con la denominación de Paso de la Barca o Camino de los Frailes.,por ser lugar de paseo de los Carmelitas y Agustinos

En las afueras de Ponferrada los Carmelitas habían levantado un Convento a comienzos del s.XVII, solar que terminó siendo posteriormente Cementerio Municipal y utilizando la Capilla de la Iglesia Conventual como Capilla Funeraria .Es el único edificio que resta de aquella época, hoy día, convertido en Albergue de Peregrinos.

El puente anterior romano fue derribado en la  Edad Media y denominando por los coetáneos del lugar como Ponderribada,

Para salvar el río  disponían  los peregrinos de un servicio gratuito por medio de una Barca de Remos, regentado, en  principio, por la Cofradía y Hospital de Nuestra Señora de Pombueza y, a partir de los siglo XVI, por los Agustinos de Ponferrada.

                                                                     

Arriendo de la Renta de la Barca

Estando en el sitio que llaman de Pombueza, Jurisdicción Real de la villa de Ponferrada, a tres días del mes de Octubre de 1.713 años, ante mí, Escribano, y testigos parecieron presentes Juan  Díez Freijo, vecino del lugar de Gontán, Reino de Galicia, como Curador  de Francisco y María Alonso, hijos que quedaron de Pedro Alonso Rellán y Ana Álvarez ,ya difuntos, vecinos que fueron de esta villa, a Rodrigo Calleja como padre y legítimo Administrador de la persona y bienes de María Manuela Calleja, su hija  y de la  Ana Álvarez, su mujer ,y dijeron que:

Arriendan y dan  en renta y arrendamiento a Tomás Rodríguez y Juana Cordero, su mujer, vecinos de esta villa, la mitad de la Barca con la viña y casa que en la Ribera tenía Ana Álvarez, por tiempo y espacio de tres años, que comienzan a correr el día 9 de Septiembre próximo pasado y fenecen para el mismo día del año que viene de 1.716.

En cada  año han de dar y pagar cincuenta y un ducados en  moneda de vellón. Los 34 ducados a dicho Juan Díaz y los 17 ducados restantes a Rodrigo Calleja, puestos y pagados en esta villa, la mitad para la Feria de Junio y ,la otra mitad ,para la Feria de Septiembre de cada  uno de los tres años, y la paga ha de hacerse para los mismos plazos  del año que viene de 1.714 y, la demás cantidad ,con cargo de ejecución y costas de la cobranza y los reparos que hubiere menester, han de ser por cuenta de la renta y, si se viese que el río con las avenidas la destruyere y, por esta razón dejare de trasportar, .ha de ser por cuenta de los otorgantes y descontar a Tomás Rodríguez y su mujer de las rentas correspondientes, y durante dicho tiempo se obligaron de forma cierta y segura junto con  la casa, pena de dar otros bienes como los  referidos a su contento.

Y estando presentes Tomás Rodríguez y Juana Cordero ,su mujer, presentaron pedida la licencia de marido a mujer necesaria y de que pedida dada y aceptada, el presente Escribano da fe, y usando juntos de mancomún  a voz de uno de ellos por sí y por el todo insolidum, renunciando, como renuncian, las leyes de la mancomunidad ,dan Escritura y ejecución de uno y las más del caso y Escritura de arrendamiento a su favor de la Renta de la Barca  y una  casa  y, a una se obligan con sus personas y bienes a la paga de la cantidad a los plazos referidos debajo de las penas que expresa.

Y  todas  para  lo cumplir dieron poder  que se requiere a las Justicias y Jueces de su Jurisdicción competentes, para cuando las cumplan, como por sentencia pasada en cosa juzgada, renunciando todos las leyes y fueros de su favor y la general en forma .Y Juana Cordero renunció  al auxilio de  de las leyes de Beleano,  Senatus Consultus ,Nuevas Constituciones, Leyes de Toro, Madrid y Partidas y las más de sus favor de las mujeres de cuyo remedio fue asistida por mí, Escribano, y como sabidora de ellas y sus efectos dijo quería no le aprovechase en este caso, y juró por Dios Nuestro Señor y una señal  de Cruz en forma ,de no oponerse contra esta Escritura por dote, arras, bienes parafernales, hereditarios ni gananciales, ni por otro ningún remedio aunque  me pertenezca, y porque se conserve en firme utilidad y provecho, declara que la hace por libre voluntad sin forzamiento ni apremio de su marido ni otra persona en su nombre, y de este juramento ni prelado eclesiástico que facultad tenga y se la conceda, y relajar, y si concedida le fuese  de ellas no usará pena de perjura e infame, y de caer en casa y dueños y de menos  las leyes.

Dijo sí juraba y, en su testimonio, así lo otorgaron ante mí, Escribano Público, y testigos en el sitio de Pombueza, siéndolo  a ellos presente Antonio de la Iglesia vecino del lugar de Campo, Tomás Martínez y Bernardo Vaamonde vecino de esta villa y de los otorgantes, a quienes doy fe conozco, lo firmaron los que supieron y, por los que no, un testigo a su ruego.

Ante mí,

Marcos Carballo

Obligación de hacer una Barca  para prestar sus servicios sobre las aguas del río Boeza

En la villa de Ponferrada a 20 días del mes de Diciembre de 1.778 años,ante mí ,el Escribano Público, y testigos, pareció  Matías González ,vecino del lugar  de la Campañana  y dijo:

Que  con D .Manuel José de Villalobos, vecino  de dicha villa y como curador  de las personas y bienes de los hijos menores que son y quedaron de D. Francisco Antonio Guerra, difunto vecino que fue de ella, tiene tratado hacer de nuevo una Barca que navegue en el río Boeza de esta villa hacia la Ermita de San Blas por hallarse la que existe, propia de dichos menores, muy deteriorada y en el asunto han capitulado diferentes condiciones y, en su razón,  otorgar la correspondiente Escritura.

Por tanto, y para que tenga efecto, desde luego por la presente y, en la mejor vía y forma que de derecho haya lugar y más firme sea:

Otorga que se obliga con su persona y bienes muebles  y raíces, habidos y por haber, a hacer y fabricar la Barca bajo las condiciones siguientes:

Que  la Barca ha de tener un pie más de largo y otro de ancho que la que actualmente existe, que los bancos o costados han de ser de una pieza de madera de castaño de una tercia de grueso en la parte de abajo y, a la superior seis dedos y tres cuartas de alto a la parte de adelante y, a la de atrás una vara poco más o menos.

Que los clavos han de ser  de cinco en libra y las cabezas redondas y demás vuelo que un peso duro y a correspondencia su grueso. Que las tablas del piso   han de ser todo de madera de castaño, nueva, con el grueso de tres dedos en limpio.

Que dichas maderas han de ser cortadas en menguante y no en creciente ,lo que ha de acreditar por testimonio o certificación del Escribano, Notario, Cura Párroco, Clérigo o Fiel de Fechos del lugar en que se corte en este presente mes .

Que toda la madera, herraje y más pertrechos  que se necesiten, los ha de poner ,por su cuenta, este otorgante.

Que el armazón de la  Barca  no ha de dar principio hasta mediados de Mayo del año próximo venidero del 1.779 y darla por fenecida en todo el mes de Julio del mismo año, que entonces están las maderas secas, a cuyo tiempo la ha de dejar perfecta a satisfacción de Maestros que la reconozcan y, en el caso de no estar bien acondicionada, ha de ser visto el componerla a costa de este otorgante .Y, últimamente, es condición que por toda la madera ,herraje que necesite, acarreo, manos y más que ocurra el citado D. Manuel de Villalobos ,le ha de dar y entregar 900 reales de vellón en la siguiente forma:

150 rs. ahora de pronto, otros 150, en todo el mes de Febrero próximo venidero y ,los 600 rs. restantes, al fenecimiento de la Barca.

Y estando presente el nominado D. Manuel José de Villalobos, enterado del contenido  de esta Escritura, la acepta en todo y por todo según y en la conformidad que en ella se expresa, de la que protesta usar siempre que sea necesaria y cumpliendo de su parte con la última condición  desde luego entrega de presente al citado Matías las 150  rs. de vellón en moneda de plata, quien los recibe, de que doy fe .Y los 750  rs.  restantes los pagará a los plazos referidos ,pena de ejecución y costas, y a ello ,así mismo, obligó su persona y bienes muebles y  raíces,  habidos y por haber ,y para más bien  lo cumplir y todo lo estipulado, una y otra parte, cada cual por lo que así respecta, dieron poder bastante  a las Justicias de S.M. de su fuero competentes que a ello les compelan y apremien con todo rigor ,como si fuera en virtud de sentencia pasada en cosa juzgada, renuncian las leyes ,fueros y derechos de su favor con la general en forma, y por firme así lo otorgan ante mí, Escribano, siendo testigos D.José Rodríguez Sabugo, Antonio José Arias y Pedro de Fuentes vecinos y residentes en esta villa ,de los otorgantes, que doy fe conozco ,firmó el que supo y, por el que  no ,a su ruego, uno de los testigos, y firmé.

Ante mí,

Gregorio Fernández Blanco

 

Recibí de mis derechos 8 reales de vellón y no más, doy fe

 

Fuente Documental:

Archivo Histórico Provincial de León

Sección: Protocolos Notariales,

Cajas, 2.272, 2.332,2.347