Grabado de 1.795

Grabado de 1.795

Tal vez el invento más importante del ser humano haya sido llegar a  tomar conciencia de que con la colaboración se mejoran las posibilidades de supervivencia en cualesquiera circunstancias. Pero, el esfuerzo en común, sin más, no es reseñable; lo es, sin embargo, la colaboración en la transmisión  de los conocimientos así como el fomento del aprendizaje que figura entre las características propias del ser humano.

Por lo que conocemos, ninguna historia termina y menos la de la invención, aunque, como todo en las cosas,  pueda tener cualquier invención dos caras.

Nada se detiene en la frontera de un siglo, ni la capacidad de crear, ni la saña en destruir, ni los sueños, ni las esperanzas, aún a pesar de que la disposición humana para desear sea muy superior al talento para satisfacer las ambiciones que desata.

La confianza en el progreso no es  una idea ni un descubrimiento sino más bien una creencia constitutiva de los humanos, amén de útil en su buen uso.

Sin duda los conocimientos técnicos, científicos y tecnológicos han sido condición  necesaria para resolver los más variados problemas, sin embargo, no cuentan con las sorpresas que se encuentran en la historia inspiradas por el ingenio sin ningún condicionante o bien agazapadas detrás  de  las ambiciones enloquecidas que pueden seducir a las sociedades más refinadas.

El ingenio, o sea, la técnica, la ciencia y la tecnología han entrado a formar parte de la cultura y la civilización en forma tan radical, como para poder evitar ,en principio, los impactos de los miedos evitables e infundados.

 

imaginación

Navío volador, F.Blanchard,(1.751/1.809),Biblioteca de Artes Decorativas, París.

 

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El sueño de la razón produce monstruos,(¿?,), F. de Goya

  

El transporte en el pasado

Los grupos humanos primitivos del pasado eran nómadas, lo que suponía que, cuando escaseaban los recursos  en un territorio, no cabía otra alternativa que trasladarse a otro. El inicio  de la agricultura conllevó al sedentarismo, dando un giro de 180º con  la aparición del transporte, de lo que se deduce: que el transporte ha estado ligado al proceso de la cultura y la civilización.

Es más, los humanos que viajan han inventado los caminos, aún en muchas ocasiones a costa de sufrimientos y del riesgo de poner en peligro hasta la propia vida, porque viajar requiere de dinero, tiempo, paciencia y, siempre, fortaleza de ánimo.

Durante siglos hubo caminos seguros, los menos, y de hecho el grado de civilización de una región o lugar se mide por la confianza que puede tener una persona o un grupo de personas al realizar un viaje.

Algunos pensadores de la antigüedad, dado su concepto del Estado- Polis ,como, por ej. Aristóteles, pudieron preguntarse: “¿Por qué no existe una carretera  o camino que lleve de Atenas a Esparta.?.A lo que el mismo pensador  nos responde: ¿Y para qué queremos un  camino que conduzca a Esparta, si no tenemos  nada  que gestionar en Esparta?”.

En todo caso,  los caminos interiores de los países europeos, hasta finales del s.XVIII, no solían estar a la altura  de las necesidades de su comercio.

Tampoco las rutas abiertas en canales tenían suficiente capacidad ni extensión y podían en, todo caso, ser aceptables en Holanda, pero no así  en el Reino Unido.

Un analista económico tan relevante como Adam Smith, s.XVIII, y autor de la obra: “La riqueza de las Naciones”, venía a considerar, entre otras motivaciones, que las comunicaciones, las carreteras, los canales y los ríos eran motores expansivos de la economía, a la vez que abarataban los transportes, pues el acarreo a lomos de mulas podía encarecer buena parte de los  artículos como para llegar a representar las dos terceras partes del precio que había de abonar el  consumidor final.

Así puede entenderse que, si los canales no eran lo suficientemente flexibles, si los ríos navegables no eran tan abundantes como para garantizar el transporte desde cualquier  punto de un lugar a otro, sólo quedaba el remedio  de construir  carreteras o, en su defecto, tener que acondicionar hasta las antiguas calzadas romanas.

Pero, durante milenios los humanos  se han movido sobre el suelo  o en la superficie del agua con procedimientos  rudimentarios. El medio, tal  vez, más antiguo de transporte quizá hayan sido las vías de agua,  utilizando las balsas y las  gabarras.

El desarrollo del carro, ya  entre los antiguos sumerios y romanos, contaba con infraestructuras importantes como eran los puentes y las vías de comunicación.

La evolución  de la navegación  en los pueblos marineros-fenicios, romanos, vikingos, venecianos, portugueses, españoles…-, consiguió la expansión por el mundo conocido de  aquellos territorios  y de aquel entonces.

El comercio se ha basado y nutrido de la interacción social, pero su principal cometido  ha sido y es  la distribución de bienes.

Es suficientemente claro que, en el seno de las tribus pequeñas exista un escaso comercio, llegando a ser  suficiente con el intercambio de regalos  en la mayoría de los casos.

 

Viajeros

Arrieros Maragatos a su paso por El Bierzo

 

 Pero son principalmente las culturas elevadas y las grandes poblaciones, las que han sido capaces de una considerable especialización o división en el trabajo y en el esfuerzo entre sus miembros. Los servicios y los productos son entonces objeto de intercambio o de comercio.

Sin embargo, virtualmente, todas las sociedades, grandes o pequeñas, realizan comercio intertribal e internacional, pues toda sociedad tiene bienes  propios o posee recursos naturales  pudiendo suministrar materiales no disponibles en otras partes o regiones.

 El Anillo de Kula

 Sin duda alguna, el sistema de comercio más elaborado y quizá más sorprendente  en el mundo primitivo, sea el anillo de la  Kula en el noroeste de las Islas Trobriand en Melanesia.

La Kula es un amplio complejo de comercio, de magia, de cambio ceremonial, de viaje por mar y búsqueda de placer, que involucra a los individuos emprendedores de tribus muy apartadas entre sí .

La estructura a través de la cual se expresa toda la organización es el intercambio de aros para los brazos formados de conchas blancas, así como los largos collares de conchas rojas .El comercio tiene lugar siguiendo la dirección  en sentido inverso a las agujas del reloj, no existiendo excepción alguna a esta regla.

El valor de los bienes está determinado no sólo por su utilidad material y por su efectiva escasez, sino sobre todo por sus cualidades simbólicas.

En todo caso, el valor está determinado culturalmente, salvo en lo que se refiere a las necesidades esenciales, sin las que la existencia se haría imposible.

LOS CORREOS Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS 

Los e-mails  han condenado las, en otro tiempo, encantadoras e emperifolladas cartas de amor, de familia, de noticias,de negocios…que, el sino de los tiempos, ha reducido  a la modesta condición de venerables antiguallas.

Nuestros abuelos miraban aquellas cartas como quien se encuentra con un posible tesoro, cartas en las que ,una y otra vez, remiraban, una  al destinatario – sintiéndose como  constituidos en un don  alguien y no un  don nadie; no todo el mundo podía esperar una carta, así como al remitente, al sello,- introducido en España  en el año de 1.850- para poder tener una información, aunque somera, del país en cuestión la fecha del matasellos, si eran procedentes de Argentina, Cuba, Uruguay, Brasil,U.S.A…,Melilla, Ceuta, Alcazalquivir,del hijo interno en el Seminario de Astorga o en los Redentoristas , del tío Cura en tierra de Misiones , en la Parroquia de Molina Ferrera ,en Pobladura de la Sierra…

Al  preguntar la moza salerosa al Cartero si tenía correspondencia  y, responder  el Cartero que todavía no había llegado la misiva , le  invadía  un peculiar  desconsuelo ,pues no hay  persona tan indiferente como para llegar ser insensible a las palabras de  amor y ,porque las cartas  era menester guardarlas amorosamente, porque era norma  retornarlas a su dueño/a, por si fracasaba  el compromiso amoroso :”Devuélveme mis  cartas, porque yo no digo mi canción sino a quien conmigo va”.

Las noticias del padre desplazado a Villablino por motivos de trabajo ,de los amigos que hacen el servicio militar en el Protectorado de Marruecos , de  las aventuras allende los mares de aquellos infelices emigrantes ,de la terrible enfermedadel cólico missereredel hijo que hace la mili en Valladolid , de tantos afectos y desconsuelos…,y  hasta las bien urdidas mentiras, para salir del paso, como la que ideó PlácidoPótrolaa su pretendida,Fefa Marentes que, desde Puerto Rico ,país donde había emigrado como cortador de caña de azúcar, y que no traía más plata que una caja de foforos, dado que el barco zozobraba sacudido por una terrible tempestad  y,  debían , si pretendían salvar el pellejo, por orden del Capitán , largar a la mar  el baúl con la plata y  demás escuálidas pertenencias .

Toda correspondencia, por modesta que sea,  puede hasta cambiar, para bien o para mal, toda una vida.

Los Géneros Epistolares han gozado de la capacidad para transformar las creencias e ideas y,por lo mismo,las conciencias, y hasta de modelo ejemplar en la redacción de cartas y misivas.

No es menester recordar las Epístolas de San Pablo a los Efesios,  a los Corintios, sino también  las modélicas Cartas de Marco T. Cicerón (106 a.C./ 46 a .C.)que , perdidas parcialmente durante la E. Media,fueron recuperadas en el Renacimiento y sirvieron como modelo Epistolar : “Et ego valeo, si tu  vales, bene est”-yo estoy bien ,si tú lo estás-.:

“Te quejas de que te escribo con menos frecuencia de la que debo. Y no te falta razón. Qué más quisiera yo que poderte enviar más a menudo noticias de mi vida. Pero  siempre estoy grandemente ocupado ,cuando se acerca el tiempo de los exámenes, me apremia tanto el estudio ,que me falta tiempo y humor, para cumplir con los más justos deberes de la amistad. Pero he estado poco ha en casa de tu amigo Antonio, y me he enterado que hoy sale de Carrión para Madrid, y no quiero dejar pasar esta ocasión de que te lleve esta carta(…).

Respecto a lo que dices que vas tal cual en tus estudios literarios, y que te gustan poco ,porque te parecen ajenos de tu talento, no hay motivo alguno para que te preocupes. No hay en eso falta alguna, a no ser que al mismo tiempo que la afición  hayas perdido también la voluntad y el tesón en aprender .Conviene que tengas  un ánimo varonil ,y piensa que has de acomodarte a las exigencias de tu honor y dignidad (…).

Aquí se te presenta una magnífica ocasión de mostrar el agradecimiento que debes a nuestro padre ,que por tu porvenir ha sacrificado su hacienda y aún su vida: Ahora, acabado ya por la edad y los achaques, con todo derecho reclama de ti el fruto de tanto trabajo.

Así que esperamos todos que no habrá molestia ni dificultad alguna que pueda apartarte de consagrarte por entero  a tus estudios.

No puedo escribir más; me lo impide la premura del tiempo.

Saluda de mi parte a nuestro amigo Marcos, que siempre fue tan atento para conmigo, y a César, de quien espero que guardará para contigo todo género de atenciones.

Procura conservarte bueno, y piensa que me preocupa más tu salud que la mía.

Adiós.

(Vid.: Florilegio Latino, vol. III, Carta I.)

  O aquellas otras cartas de los desgraciados amores de Pedro Abelardo y Eloísa, XI/XII.

Pedro Abelardo nos relata la historia de sus calamidades amorosas:

”Enamorado locamente de esta jovencita, […] logré que su tío Fulberto me recibiera en su casa […]. Primero nos juntamos en casa; después se juntaron nuestras almas. Con pretexto de la ciencia, nos entregamos totalmente al amor. Y el estudio de la lección nos ofrecía los encuentros secretos que el amor deseaba. […] Había más besos que palabras. Mis manos se dirigían más fácilmente a sus pechos que a los libros. […] Ninguna gama o grado del amor se nos pasó por alto. Y hasta se añadió cuanto de insólito puede crear el amor. Cuanto menos habíamos gustado estas delicias, con más ardor nos enfrascábamos en ellas, sin llegar nunca al hastío. Y cuanto más dominado estaba por la pasión, menos podía entregarme a la filosofía y dedicarme a las clases ‘‘.

O las Cartas de Madame  de Sévigné, s.XVII,y hasta el insensible, al parecer, Napoleón Bonaparte, en asuntos de amores, como no podrá deducirse  de aquella Carta  a Josefina: ”Llevo dos días sin recibir carta tuya. Es la trigésima que hoy  reparo en ello ”.

Berlín

Viena,s. XVIII/XIX

 

Pero las Cartas de Amor,  Piedad Filial, Arrendamientos o Advertencias son tan antiguas como el más antiguo testimonio del fonema escrito y, al que si le preguntas, parece contestar siempre lo mismo, pero, si le sabes preguntar, no  te dirá lo mismo.

Estoy enfermohabla el padre-: Mi hermano me ha echado  de su casa y mi hijo me abandona a mi suerte. Acógeme en tu casa, ofréceme tu amistad y mantenme hasta mi muerte. Dame de comer, ungüentos y vestidos. Te ofreceré cuanto tenga, incluso la parte que poseo en común con mi hermano

Tabtún-la hija-ha escuchado   a su padre y le ha recibido en su casa.

Carta de Amor, s.V.a C. :

“Así habla Gimil-Marduk a su amada:¡ Que los dioses  nos conserven el amor! Escríbeme para darme noticias tuyas .Mira, fui a Babilonia y no te pude ver, y estoy muy apenado. Dime cuándo vas a volver para que pueda recuperar mi alegría.¡Ojalá vivas eternamente para hacerme feliz!.

Contrato de una finca y huerto en Aparcería

 Litamés da a Tirakán un huerto y una tierra para cultivar durante tres años:

“Tendrá que trabajar bien el suelo debajo de las palmeras, excavará canales en el huerto y cuidará de las flores y las plantas .Dejará una parte de la tierra sin plantar, recogerá los dátiles .Litamés le dará en recompensa el sisunu”-una parte de los dátiles

MEE21634

Detalle del Estandarte de Ur, s. XXVI a. C.

 Carta con las advertencias del Escriba a su hijo:

(Papiro Anastasio, 1.500 a C., Imperio Medio Egipcio)

“Acuérdate de la condición del labrador en el momento en que se le exige el impuesto de la cosecha. Los gusanos han destruido  la mitad del grano y el hipopótamo se ha comido una buena parte del resto. Lo que quedaba en la era se lo llevaron los ladrones. Cuando llega el Escriba del Impuesto diciendo: entrega el grano, no lo hay. Entonces lo golpean,lo arrojan al agua y encadenan a sus hijos.

El cantero, cuando ha terminado su trabajo, está agotado.

El barquero que transporta las mercancías hasta el delta,trabaja más de lo que puede acribillado por los mosquitos…

El albañil está expuesto a todos los vientos y enferma constantemente.

He visto al herrero con las manos como la piel de un cocodrilo, apestaban más que un pescado podrido.

El picapedrero acaba su faena con los brazos destrozados.

El barbero va de calle en calle buscando clientes y se rompe los brazos para llevar algo al estómago.

El tejedor acurrucado con las rodillas en el pecho, se ahoga en un aire irrespirable.

El correo  después de recorrer los países extranjeros y, apenas regresa a  casa, ya tiene que volver a partir.

El panadero se quema las manos con el fuego”.

 La Pradera de San Isidro, F. de Goya

La Pradera de San Isidro, F. de Goya

 

 CAMINOS DE  HERRADURA Y DE RUEDA

Libro 2

Libro 1

Itinerario Español o Guía  de Caminos, por Joseph Matías Escribano

 

El estado  de los caminos en la  España de los XVII e inicios del siglo XVIII apenas había cambiado desde los comienzos del siglo XVI, siendo su estado lamentable, debido, entre otras razones, a que la conservación de caminos y puentes corría a cargo de cada municipio. La  Corona sólo contribuía, de vez en cuando, a su mejora .En general, sólo se destinaba una pequeña parte de las Rentas Municipales al cuidado de los Caminos. No debemos olvidar que en la España de la época vivía en una época de crisis, donde los artesanos, menestrales y labriegos habían  menester  cubrir otras necesidades todavía  más urgentes.

Caminos malos, con nieve en muchos casos y alturas considerables en otros, no constituían  una  atracción poderosa para iniciar un largo viaje. Marchar a pie durante 10 km.diarios era en aquel tiempo bastante natural, amén de saludable.

Para paliar los inconvenientes meteorológicos en los puertos de montaña había toda una serie de señales  que  indicaban por dónde  continuaba el camino. En caso de ventisca o temporal, se tocaban las campanas de las aldeas o lugares para que, si algún viajero se veía sorprendido, pudiera orientarse en el refugio  más cercano.

Otras dificultades que disuadían  de viajar era la presencia de  bandoleros  y salteadores de caminos que pululaban  por Europa, y España no podía ser  una excepción. Si viajar de día suponía un grave riesgo, de noche constituía  un serio peligro.

La falta de caminos anchos impedía, por otra parte,  la circulación  de vehículos con ruedas, por tanto, la litera había de carecer, por  lo mismo,  de ruedas. La litera consistía en un coche con dos varas laterales que se ajustaban al lomo de dos mulas, una delante y otra detrás.

 

Litera del s.XVII

Litera del s.XVII

 

El osado  viajero llegaba a la posada tras una dura jornada de viaje y con el miedo en el cuerpo por el asalto de los bandoleros.

En cuanto al alojamiento había de todo, siendo lo más sensato ir prevenidos con provisiones, porque . “Pusiéronle la mesa a la puerta de la venta, por  el fresco, y trújole el huésped una porción del mal remojado y peor cocido bacallao y un pan tan negro y mugriento como sus armas (…)”.El Ingeniosos Hidalgo, Cap.II, M. de Cervantes.

A la venta, por lo general, se accedía por la cuadra, y no dejaba de ser sorprendente, y no muy agradable, al contemplar cómo los machos y los arrieros dormían  bajo el mismo techo.

El transporte terrestre de los siglos XVI, XVII y XVIII de la Europa Occidental comparado con  el de la Roma Imperial, no suponía  una acusada diferencia, si tenemos  en cuenta que muchos caminos europeos seguían  los trazados romanos y que los puentes romanos  llegaron en cierto buen estado a la era del ferrocarril y del automóvil.

El servicio de las Postas unía los principales caminos que se dirigían  a las Cortes más importantes de Europa: Roma, París, Bruselas…, y luego las distintas ciudades españolas.

Un caballo al paso hacía 6/7 km/hora y 60/70  km .en 9/10 horas diarias.

LOS SERVICIOS DE POSTAS

Los servicios de Estafetas o Postas –los caballos que están prevenidos o apostados en los distintos caminos a distancia de dos o tres leguas para que los Correos y las personas vayan con toda diligencia de un lugar a otro– se inician en Castilla  hacia 1.580, extendiéndose luego a otras regiones. Así se explica que  las reatas de mulas y las carretas de bueyes siguieran atravesando lenta y pesadamente la Meseta.

Ya en 1.497, los carreteros castellanos formaron grupos u  organizaciones, llamada una de ellas Cabaña Real de Carreteras  que gozaba de una situación privilegiada en las carreteras, pues estaba exenta del pago de los tributos locales y  los de peaje.  Barcelona, que era la sede de la Cofradía, que se convirtió, ya  en el reinado de los Reyes Católicos, en el centro de una Red Postal Internacional que se irradiaba hacia Castilla, Portugal, Alemania, Francia e Italia.

Al propio tiempo en Castilla, ya en el s.XV,  aparece el Servicio Postal que fue puesto bajo la dirección  de un funcionario  llamado Correo Mayor cargo que, a partir  de 1505, fue ocupado por las generaciones sucesivas de una familia de origen italiano: los Tassis.

A comienzos del s.XVI, las Postas estaban al servicio exclusivo del Rey, de las personas de la realeza o de la correspondencia real, así como los  viajes rápidos de las personas importantes o simplemente particulares.

Hacia  1.580 en Castilla, se generaliza el uso del Servicio de Correos, pudiendo utilizarlo los particulares y creándose las Estafetas ,servicio que consistía en que los postillones-mozo que cabalgaba delante de la Posta– trasladaban la correspondencia particular de una Posta a la siguiente, con lo que el recorrido de cada mensajero era mucho más reducido, organizándose también en esa fecha los correos ordinarios y periódicos que transportaban las valijas de la correspondencia entre las ciudades principales del país.

 

Hamburgo, 1.863

Hamburgo, 1.863

 

Los servicios de Estafetas, iniciados al término de finales del s.XVI en Castilla, se extienden luego por Andalucía en 1587 y por Aragón desde 1.610. A principios del siglo XVII, estaban unidas por el sistema de Estafetas: Valencia, Zaragoza y Barcelona; y desde Madrid había correo semanal y, por el mismo sistema, hasta Zaragoza, empleando, por término medio, cuatro días en el transporte de la Correspondencia, y siete a Barcelona;  desde Madrid a Valencia se tardaban unos cuatro días.

Las velocidades comerciales del transporte de la Correspondencia alcanzan ya valores importantes. En el Correo de la España de los Austrias se cuenta, por ejemplo, que a mediados del siglo XVII, en un documento de Hacienda figura la nota de un viaje de Sevilla a Madrid “en toda diligencia“, que se ha de hacer en dos días y dieciocho horas, ya que la distancia de 83 leguas debe recorrerse a una media de 30 leguas cada veinticuatro horas.

Es en el siglo XVIII cuando asistimos a una mejor coordinación entre los servicios de Correos y de Caminos, como consecuencia de la política centralizadora de los Borbones, que, por un lado, incorporan a la Corona el Oficio de Correo Mayor, y, por otro, emprenden, con cargo a la Corona  la construcción de la red de carreteras modernas en España.

A comienzos del siglo XVIII, la Corona Española decide administrar directamente el Servicio de Correos. En agosto de 1.716 el Oficio de Correo Mayor se incorpora definitivamente a la Corona, y el 23 de abril de 1.720 se expide el Reglamento General para la Dirección y Gobierno de los Oficios de Correo Mayor y Postas de España, en los viajes que se hicieren.

Es digno de subrayar el hecho de que la velocidad comercial de los Correos “en diligencia” en el siglo XVIII correspondía a la bastante respetable de 30 leguas diarias. Este servicio de Postas podía utilizarse por los particulares “que corriesen a dependencias propias y no de mi Real Servicio” que, por tanto, podían hacer las mismas velocidades diarias, si bien con ciertas condiciones recogidas en el Reglamento de 1.720. Pocos años después, se estableció otro servicio de Postas sobre Ruedas en Andalucía. Son varios los escritos de la época que dan esta noticia.

Calle Estafeta en Ponferrada

Calle Estafeta en Ponferrada

 

Floridablanca,-s.XVIII/XIX- en su Memorial, dice: “Se ha establecido la Posta de Ruedas, que no había, en los ciento y más leguas que hay desde la Corte a Cádiz, facilitando este utilísimo recurso a aquel emporio del comercio del mundo, a los puertos inmediatos y a las grandes ciudades de Sevilla, Córdoba, Écija y otras de la carrera. A este fin se han construido Casas de Posta y todo lo demás necesario“.

Las ampliaciones significaron mejoras relevantes del servicio: nuevas carreras de Gijón a Avilés, de Almazán a Soria, de Zuera a Huesca y a Barbastro, de Lérida a Tarragona y de  de Almazán a Plasencia y a Coria, de Mérida a Almendralejo y a Llerena, de Málaga a Marbella, de Granada a Motril, etc.

Las diligencias tenían asientos de interior, rotonda y cabriolé, no pudiendo despacharse los del departamento posterior del coche hasta que estuviese tomada la tercera o cuarta parte de los de cabriolé e interior, a fin de que resulte equilibrado en lo posible el peso del carruaje. Se admitían 25 libras de equipaje a cada viajero, puesto en maleta, sin recargo en el precio del billete.”

Salían de Madrid para Barcelona los martes y sábados a las cuatro de la mañana; pernoctaban los viajeros el primer día en Quintanar de la Orden y, al día siguiente, en la Venta del Conde. Comían en Valencia los viernes, partiendo a la una de la tarde del sábado para caminar durante toda la noche; se entraba el domingo a mediodía en Vinaroz para dormir en la Venta. El lunes, respectivamente, en Tarragona y Villafranca, viajando también toda la noche, y se llegaba a Barcelona los martes a las cuatro de la tarde, tardando en el casino siete días y doce horas. Costaba el asiento 800 reales en el interior, 680 en cabriolé y 500 en la rotonda; el precio de la comida era de 10 a 12 reales; el de la cena, generalmente, de 10 reales; 4 reales la tarifa por la cama y otros 4 reales en concepto de asistencia.”

“En la carrera de Madrid a Irún habla también dos salidas semanales en cada sentido; se pernoctaba en Buitrago, Lerma, Vitoria e Irún, invirtiendo cuatro días con descanso por las noches, cuando menos de seis horas. Esta diligencia llevaba postillón y tenían solamente asientos de interior y cabriolé, que costaban por todo el recorrido 700 y 600 reales, siendo la tarifa de las posadas igual a la fijada en la carrera de Madrid a Barcelona.”

“De la capital a Sevilla habla también dos expediciones semanales, empleándose cinco días en el viaje con descanso nocturno. Las diligencias tenían berlina, interior y rotonda; costaban los billetes 1.000, 960 y 500 reales.”

Comprende además el Itinerario los servicios diarios de Barcelona a Perpiñán, de la Ciudad Condal a Reus y de Madrid a los Sitios Reales.”

Se establecieron en 1.828: la diligencia de Madrid a Valladolid, y las de la Corte a Guadalajara, Badajoz y Burgos por Valladolid; a Toledo por Aranjuez y, en 1829, la carrera de Barcelona a Zaragoza. Además de estas diligencias existían otras muchas de servicio periódico, tales como las diarias de Barcelona para Calella, Arenys, Mataró, Masnou, GranoIlers, Caldas, Tárraga, Manresa, Igualada, Villafranca, Tarragona, etc.; las de Madrid a Vista Alegre y Alcalá de Henares; la denominada de Arrieros y Caleseros, que hacia el servicio de Madrid para los Sitios Reales, y la de Murcia a Cartagena, inaugurada en 1.829.”

Llegó además hasta Santander, en 1.832, el servicio de la línea de Burgos por Valladolid, planteando las hijuelas desde Vitoria y Tolosa a Pamplona, y la carrera de Madrid a La Coruña por Medina del Campo, que se llevó después por Valladolid y Tordesillas.”

“Al término del primitivo privilegio de las compañías que introdujeron en España el tránsito de diligencias se fundaron otras nuevas como La Lechuguina, que recorría, en 1.829, el trayecto de Madrid a Vitoria, y la de Caleseros, de Burgos, que desde el año anterior hacia el servicio de galeras aceleradas hasta la Corte; planteó también, en 1.829, la línea de diligencias de Madrid a Vitoria, que extendió el trayecto a Bayona, en 1.830. Puso al mismo tiempo las carreras de Burgos a Valmaseda, y las de Bilbao a Vitoria y a Vergara, que subsistieron hasta octubre de 1.833, suspendiéndose entonces los viajes en las provincias vascongadas por haber estallado la guerra civil.”

La Empresa Parsant y Cía instaló, en 1.831, la diligencia de Madrid a Zaragoza,  ampliando después el recorrido hasta Lérida y Pamplona, mas duraron poco por la competencia que le suscitó la de Alquiladores de Pamplona, organizando la carrera de Tudela a Zaragoza, que también suspendió el tráfico, en 1833, por la guerra civil”.

Vid.: Postas y Correos; Tormo Crespo, Mª. Isabel   

Postas en el  s.XVIII y primeros años del S.XIX

Avance de la Administración del Correo  de Ponferrada

Avance de la Administración del Correo de Ponferrada

Desde el siglo XVI hasta bien entrado el siglo XIX la única forma de viajar con cierta rapidez en España, y en casi toda Europa, era por la Posta.

Las Postas estaban constituidas por un conjunto de caballerías prevenidas o apostadas en los caminos principales y a distancias convenientes, para que los Correos y los viajeros que las usaban pudieran cambiar de montura y seguir viaje, sin tener que detenerse para el descanso de las caballerías fatigadas.

En España existieron postas en tiempos de los romanos, pero en la Edad Media, como tantas otras cosas, desaparecieron. Lo que si permanecieron fueron los correos; había correos a pie y más tarde a caballo tanto de los Reyes como de algunos Municipios y de Corporaciones de relieve  como las Universidades, Consulados, etc.

Los Correos llevaban la carta o la noticia personalmente desde el remitente al destinatario. Claro es que no eran muchos unos y otros, pues la mayor parte de la población no sabía leer y menos escribir. Los correos iban y venían por cuenta de los reyes, de las autoridades, de algunos mercaderes y de los prelados y eclesiásticos.

Ya en las Partidas de Alfonso X se mencionan entre los Oficiales de la Casa Real a los mandaderos:que traen mandaderías por cartas, que son semejantes a los pies del ome“.

Normalmente los Correos estaban a sueldo de los empleadores, y además cobraban unos auxilios por día de viaje o por distancia. Desde un principio, el Oficio de Correo estaba protegido por las Leyes y la Autoridad de los Reyes.

Es en el siglo XVIII cuando asistimos a una mejor coordinación entre los servicios de Correos y de Caminos, como consecuencia de la política centralizadora de los Borbones que, por un lado, incorporan a la Corona el Oficio de Correo Mayor y, por otro, emprenden, con cargo a la Corona, la construcción de la red de carreteras modernas en España.

Hace aproximadamente siglo y medio en un periódico  de Missouri, Estados Unidos,  aparecía el siguiente anuncio:”Se buscan jóvenes  delgados  y resistentes que sean menores de 18 años. Deberán ser jinetes expertos, preferentemente huérfanos y dispuestos a arriesgar la vida todos los días .Se ofrece un sueldo de 25 dólares semanales”.La razón de tal anuncio consistía en que mandar una carta desde la costa Este a la Oeste era un verdadero suplicio, porque las cartas tardaban hasta seis meses  en llegar a destino.

En carretera el camino se eternizaba, y el ferrocarril quedaba cortado una gran parte del taño  por las nevadas. Si se pretendía que las cartas viajaran por barco, habían de bordear América del Sur. Solución: era menester  crear una ruta a caballo desde Missouri hacia el Pacífico para que el correo llegara en un máximo de 8 ó 10 días .Para este fin se requerían jinetes delgados, caballos veloces y pequeños  y que se fueran dando el relevo a lo largo de los 3.200 km .y esto sin parar de noche ni de día, salvo en los puntos concertados, en los que un jinete le pasaba la  saca de correos al siguiente.

 Viajes en vehículos  coches, en carrozas y en calesas, se generalizan en los últimos años del siglo XVIIII, hacia 1.790, y sustituyen, en parte, a los viajes en caballerías, y casi totalmente a los viajes en litera, que habían sido hasta esa época la forma usual de viajar de las clases acomodadas. Contribuyen a este cambio varios factores, el desarrollo económico iniciado por Fernando VI y continuado por Carlos III con su repercusión en el aumento del nivel de vida, las innovaciones en los vehículos gracias a la siderurgia naciente y las mejoras en los caminos.

Los coches y carrozas caracterizados por su bastidor único o viga del que se suspendía la caja, habían hecho su aparición en España, a finales del siglo XV procedentes de Flandes. En pocos años se generalizó su uso en las ciudades importantes; prueba de ello es una petición de las Cortes de Valladolid, del año 1.555, en que se solicita que se prohibiera su uso por los accidentes, e incluso los desmanes, que se imputan a los nuevos vehículos. A pesar de ello su número aumenta de año en año, ya que poseer un coche es símbolo de prestigio y de buena andanza, y desde Sancho Panza, para su mujer, hasta Torres de Villarrobledo.

libro fotos

Tranvías tirados  por mulas, Madrid.s.XIX

 

Aún cuando en los siglos XVI y XVII, la utilización principal de los coches es en las calles y paseos de las ciudades, también los coches circulan por los caminos.Una pragmática de 1.578 menciona  explícitamente esta utilización caminera de los nuevos vehículos cuando decía: “pero bien permitimos que los dichos coches y carros se puedan traer de camino con mulas y acémilas, o como cada uno quisiera, con tanto que el ir de camino se entienda para jornada de cinco leguas o más“.

Y si la novela puede servir de testimonio de las realidades de cada época, en el Quijote podemos leer los viajes en coche, tanto en el camino de Andalucía, como el de la Señora Vizcaína y el Oidor de la Chancillería de la Nueva España y, en el camino de Barcelona, la mujer del Regente de la Vicaria de Nápoles; es decir; que no sólo el Rey y la Corte viajaban ya en coche por los caminos españoles en el siglo XVII.

Pero, a pesar de estos antecedentes, los vehículos de ruedas, coches, carrozas o calesas, no debían ser muy abundantes en los caminos españoles en los siglos XVI, XVII y la primera mitad del siglo XVIII , puesto que los caminos no estaban adecuados, en general, al tráfico de vehículos de ruedas. A estos efectos, es oportuno recordar que en el Itinerario de Caminos del siglo XVI, sólo uno de los ciento treinta y nueve itinerarios descritos es adjetivado como camino de los carros; es el camino que une Toledo a Valladolid por Olías, Cabañas, El Viso, Móstoles, Brunete, Venta del Molinillo, Guadarrama, Venta de la Tablada, El Espinar, Villacastin, .Muñoz de las Posadas, Arévalo, Olmedo y Puente Duero; en total 48 leguas, unos 300 kilómetros, solamente.

BERLINA

Su nombre tiene su origen en la capital alemana de cuando existía un coche de 4 ruedas y 2 plazas y que hacía el trayecto Brandenburgo-Berlín. Su uso y fama lo alcanzó en el París de Luis XIV y Luis XV y fue un coche muy seguro que tenía los juegos delanteros y traseros unidos por dos varas o flechas que le dieron mucha seguridad en caso de avería. En España se desarrolló un modelo de 4 plazas y pescante, muy común en el Madrid de Carlos III, tirado por 2 caballos y, a veces, hasta por 4 o 5 mulas enganchadas a la calesera, aunque hubo hasta 7 tipos distintos de berlinas.

En 1.786, Townsend hace  el viaje de Barcelona a Madrid. Sale de Barcelona el 6 de Mayo y llega a Madrid el día 19; en total, 14 días de viaje, si bien el día12, a mitad de camino en Zaragoza, no viaja ,porque “es costumbre, en los largos viajes, el dar a las mulas un día de descanso en medio del camino. Felizmente para mí, el que ese día de parada fue en Zaragoza…” .El viaje lo hace en un coche de alquiler de cuatro plazas y tirado por siete mulas. Al llegar a Madrid comenta que el número de coches en el Paseo del Prado es importante: “conté hasta 400 coches, con ocasión de ciertas fechas notables; algunas veces necesitan hasta 2 horas para recorrer el espacio de una milla”.

En 1.801, Jovellanos es conducido al destierro desde Gijón hasta Barcelona con destino a Mallorca, y recorre este camino desde Zaragoza. El camino, en efecto, permite el paso del coche en que va, pero sus deficiencias son muchas.

“Desde Villafranca del Ebro a Barcelona les lleva 6 días; Jovellanos señala los malos caminos, los despoblados de los Monegros, las posadas deficientes y el relativo tráfico, a pesar de ello”.

En Villafranca dice: “Poco después que nosotros llegó un convoy que habíamos encontrado y adelantado en el camino. Es de jesuitas pamploneses, que van a Barcelona arrastrados por el nuevo decreto. Otro coche seguía, de un caballero particular, a quien llamaban Conde. Habla también en la posada varios carromatos; y ya se ve que tanta campanilla, tanta mula, tanto carruajero, tanto huésped y tanto criado, causarán una bulla de Barrabás…”.

El camino es malo; sólo al llegar cerca de Barcelona, en San Andrés de la Barca, empieza una nueva y buena carretera. Pero antes, las condiciones del camino le hacen preguntarse: “¿Cómo es que está tan abandonada una carretera de las más principales de España, entre dos provincias tan opulentas, y cuyo suelo, intransitable en el invierno, clama por un buen camino?”.

Consecuencia del mal camino son los accidentes que suceden, tanto en el coche de Jovellanos como en el de los jesuitas, que “propusieron hacer compañía para disfrutar el auxilio de nuestra gente y tropa”.

Antes de llegar a Tárrega escribe: “El camino, siempre malo. Después de mil trabajos, nuestro coche predecesor dio consigo al traste y los ex jesuitas hubieron de echar pie a tierra, así como nosotros algo más adelante, escarmentados en su cabeza. Estos riesgos y molestias se hicieron mayores por el mal tiempo.”

Al día siguiente dejan atrás el otro coche, “que trataba de comprar dos ruedas de un carromato, para seguir su viaje y que estuvo a punto de no salir de su atolladero, y prosiguen su viaje: El camino empeora siempre, y en verdad que nada le faltaba para ser el peor de la carrera y aun del Reino. Las ruedas se hundían en las hondas carriladas abiertas por los carromatos. Pantanos, atolladeros, atascaderos, grandes piedras atravesadas y todo cuanto puede aumentar el riesgo y la fatiga del camino se presentaba sucesivamente en el nuestro. Por fin, a pesar del sumo cuidado del mayoral, que era superior a toda comparación; de los aullidos del zagal y del auxilio de la tropa, en la cual se distinguió particularmente el gracioso andaluz José González, dimos con nosotros en tierra, y vaya de primer vuelco. Por fortuna fue sin desgracia y, como sucede en tal caso, se convirtió en risa”.

Las dificultades de este camino, los vuelcos repetidos y el cansancio, de un viaje tan largo, empiezan a impacientar a Jovellanos, que parece que llega a perder la calma en los últimos párrafos del diario a que corresponde este itinerario.

En las ciudades

Según las narraciones de la época, en todas las ciudades importantes circulaban coches y carrozas propiedad principalmente de la aristocracia civil y eclesiástica, existiendo también coches de alquiler, en algunas de ellas.

Labat, religioso francés, describe así las carrozas que vio por las calles de Cádiz en 1.705: “Las carrozas son tiradas por mulas; hay muy pocas que sean tiradas por caballos… Es verdad que (los caballos) parecen más propios para la silla que para la carroza; aunque tengan mucha fuerza y vigor, no tienen la fuerza de nuestros caballos franceses o flamencos, ni tampoco su cuerpo y su alzada… Estas carrozas nada tienen de magnifico. La mayor parte están rodeadas y cubiertas de hule verde. Los tirantes de los caballos son de cuerda y en su longitud consiste la magnificencia y la cualidad de sus amos… Los cocheros van a caballo, como los de nuestros coches y nuestras carrozas de alquiler. Los lacayos van a pie y no montan detrás más que ya fuera de la ciudad, porque entonces pierden su gravedad y hacen correr sus mulas y sus caballos mientras tienen patas para hacerlo”.

Paseo  de la Florida, 1.820, Madrid

Paseo  de la Florida, 1.820, Madrid

La descripción es muy interesante, y aún más si comprobamos su exactitud contemplando el grabado que se acompaña, en el que se ven numerosas carrozas ante el antiguo Palacio Real de Madrid, el que se quemó en el año 1.737. Puede observarse en el grabado, que las carrozas no llevan pescantes sino que los conductores van sobre uno de los caballos delanteros; que no llevan cristales, sólo con techo y cortinillas posteriores, y que las ruedas delanteras son de menor diámetro que las posteriores; que en efecto, los tirantes de los caballos son bastante largos y que poco tienen de magníficas.

 “Los carruajes del siglo XVII solían tapizarse por fuera, con cuero o terciopelo; los primeros se adornaban con infinidad de tachuelas doradas formando dibujos y los otros con galones, flecos y agramanes. Hubo también algunas cajas talladas y pintadas, y otras lucían adornos de plata cincelada; las de madera dorada surgieron en los últimos años del siglo. Para proteger del polvo y de la lluvia a estos vehículos se utilizaban unas fundas impermeables, llamadas caparazones de encerado”.

En Madrid, los coches formaban parte del patrimonio de la aristocracia. En la Historia de Vicens Vives se cuenta así el inventario de los principales bienes, no inmobiliarios, del Marqués de la Ensenada: “El Marqués de la Ensenada fue considerado un caso inaudito de riqueza y prodigalidad… Según los datos publicados por Rodríguez Villa, sabemos que Ensenada poseía alhajas de oro y brillantes por valor de 60.000 pesos fuertes y 276 cubiertos de plata blanca, que valía 3.312 duros, sin contar la que tenía para su servicio de viaje, además, cuatro uniformes de marina y dos de general, veintiséis trajes y más de cien camisas y otras prendas interiores… Tres mil volúmenes modernos en su librería… Ciento cuarenta cuadros de diversos artistas (Rembrandt, Teniers, Rubens, Velázquez, etcétera), una berlina de cuatro asientos y otra de dos, dos coches de gala y tres faetones de campo, con catorce libreas con sus sombreros de punta de España…”.

Por esos años, D.Torres de Villarroel escribe en su Vida que “lograba coche” y que el ministro D. José Carvajal le “ha llevado en su coche y a su derecha por las calles y públicos paseos de Madrid”, corroborando la generalización del coche por quienes tenían medios para ello, y de su utilización en calles y paseos de Madrid: “El Prado, paseo público al Este de la villa, es la principal distracción en las noches de verano. Allí se reúne por la tarde un gentío infinito, tanto a pie como en carroza”.. “El Prado es, sin embargo, regado todos los días durante el verano; pero el calor del clima y el número de coches pronto han disipado esa humedad ficticia”.

Cuando han terminado –la siesta– montan en carroza para ir a dejarse ver en el Prado donde los coches no van más que al paso. Como se mueven en la misma dirección cada uno mira a los coches que caminan en el otro sentido y saludan a sus conocidos cada vez que se cruzan. Conté hasta 400 coches con ocasión de ciertas fechas notables; algunas veces necesitan dos horas para recorrer el espacio de una milla”.

“Los alquileres de coches para Madrid, sus paseos y cercanías en la calle de Alcalá y en la Red de San Luís, calle de la Reina y otras”, a la que sigue esta otra sobre calesinas y calesas: “Las calesinas hay en muchas calles de Madrid, pero los que las alquilan suelen estar en sus casas, y los mozos y chalanes en la Puerta del Sol, y Plazuela de la Cebada, y lo propio sucede con las calesas, por lo que se procurará para la mayor conveniencia y ver el ganado, estar y ajustar con los dueños, que los más viven en la calle angosta de San Bernardo de la Gorguera, Oriente, Peregrinos, Hileras”.

 “Si en Madrid se introdujera a proposición esta moda, me parece que surtiría buen efecto, y la agradecería el público, que no tendría dificultad de dar 4 ó 5 reales por cada hora, como se practica aquí, y en París, en lugar de 20, si lo toma, aunque no sea más que un rato por la mañana, o de 40, si lo quiere, por todo el día, que es menester desembolsar a los alquiladores, y además tener que irlos a buscar a sus casas. Al público es menester cuidarle con conveniencias, facilitárselas y ponérselas a la vista. Con este incitativo ganarán más los alquiladores, y toda persona aseada de medianas conveniencias sacrificaría tan corto interés por libertarse de los soles del verano, como en invierno de los molestos guijarros del empedrado”.

Es decir, que se alquilaban los coches bien por medio día en 20 reales o bien por día completo en 40 reales. La pintura de Paret, titulada: Fiesta en el Jardín Botánico, muestra, además de la nutrida concurrencia de coches, caballeros y personas a pie, la evolución de los coches. Los que se ven son berlinas, caracterizadas porque el bastidor está formado por dos elementos resistentes paralelos en los que se apoya la caja mediante una suspensión elástica; Paret, que fue, además de pintor, Secretario de la Junta de Arquitectura, de la Academia de San Fernando establecida para el examen de los proyectos de las obras públicas en el reinado de Carlos III, fallece en 1.799, por lo que la época a que corresponde la pintura coincide exactamente con el periodo que analizamos. Son de señalar otras innovaciones en los vehículos: los cristales que  hacen de estufas y la posición del conductor sobre el pescante y no sobre uno de los caballos como en los vehículos de mediados del siglo.

Las caballerizas reales, construidas por Sabatini -sigue contándonos Isabel Turmo- podían albergar hasta 500 caballerías; tenían enfermería, cuadras de forrajes, baño frío y caliente, fraguas, herradero y botiquín, y aún, en tiempo de Fernando VII ,se ampliaron con otro nuevo edificio-cochera-.

Coche de Caballos, propiedad de D. Apolinar Flórez de Deza, s.XIX/XX

Coche de Caballos, propiedad de D. Apolinar Flórez de Deza, s.XIX/XX

Escritura de Arriendo de la Estafeta de esta villa de Ponferrada

 (Estafeta: el Correo  ordinario  que va a caballo de un lugar a otro. También, la casa donde se reciben  las cartas para llevarlas al Correo General).

En la villa de Ponferrada, a 20 días del mes de Septiembre de  1.711 años, ante mí, Escribano, y testigos, pareció D. Jerónimo Parra, vecino de esta villa y dijo:

Que se obligaba y obligó con su persona y bienes muebles y raíces, habidos y por haber, de dar y pagar y que pagará realmente y con efecto a D. Manuel Álvarez Lorenzana, Gobernador de la Obispalía de la ciudad de Astorga y Correo Mayor de la Estafeta de dicha ciudad y los partidos de las villas de Benavente, Villalpando, Villagarcía, ésta  de Ponferrada y la de Villafranca, y vecino de la ciudad de Astorga ,por virtud de arriendo ,asiento y obligación que tiene hecho con S.M.-que Dios guarde.- y en su nombre a D. Juan Francisco de Doindeche , General Correo Mayor de la Estafeta Correos de la villa de Villafranca o , a quien su poder y derecho hubiere ,es a saber,8750  rs.  de moneda de vellón corriente al tiempo de las pagas ,las cuales son por razón de que el otorgante recibe en arriendo de  D. Manuel Álvarez de Lorenzana  la Estafeta de esta villa por tiempo y espacio de 5 años que empezaron  a correr el día primero de agosto próximo pasado de este presente año de 1.711 y fenecen en fin de Julio del año que viene  de 1.716 ,que es el mismo tiempo en el que D. Manuel Álvarez tiene a su cargo los Correos y Estafeta de los partidos antecedentes.

Y en cada uno de los cinco años D. Jerónimo Parra se obligó a pagar 1.350 rs. en moneda de vellón corriente, al tiempo de las pagas en tres tercios y pagas iguales ,fin de Noviembre, fin de Marzo y fin de Julio de cada uno de los cinco años, puesta y pagada la cantidad en la ciudad de Astorga en poder de D .Manuel Álvarez,o a quien su derecho hubiere, pena de ejecución y costas de la cobranza, y la Estafeta Correos la recibe en arriendo con las condiciones siguientes:

1.-Que, por  cualquier accidente o caso fortuito que suceda, así de atraso de los Correos motivados por avenida de aguas o cualquiera detención, como también en que los enemigos que están operando contra la Corona de Nuestro Católico Rey se introduzcan y entren en estos parajes, no por ser eso, se ha de poner descuento alguno en la paga de la renta.

2.-Item, de que aunque suceda morir D. Manuel Álvarez Lorenzana,  no se ha de poner el de su mujer y herederos quitar ni enumerar el uso de este arriendo .D .Jerónimo Parra no se ha de poder quitar este arriendo por D.Manuel, su mujer o herederos, porque durante los 5 años así por el uno  como por los otros, se ha de estar y pasar por lo contenido en esta Escritura.

3.- Item, que D. Jerónimo Parra haya de pagar y anticipar al principio de cada uno de los 5 años, 875 rs. de vellón  que es la mitad de los 8.750 rs.de vellón de debe pagar en cada año y la cantidad la ha de pagar en la ciudad de Astorga a D.Manuel Álvarez  o a quien su poder  hubiere, el día primero de Agosto de cada uno  de los 5 años ,llanamente, pena de ejecución y costas  de la cobranza y de 400 mrs. de salarios que pagará cualquier persona que a ella viniera por cada uno de los días que se ocupara , con más los de ida y vuelta, a todo lo cual se obligó el otorgante con su persona y bienes muebles y raíces, habidos y por haber, y estar pasar por las condiciones y cláusulas referidas y por las demás que contiene la Escritura que ,en razón de los Correos y Estafeta tiene, le ha otorgado el Manuel Álvarez a favor de D .Juan Francisco de Doindeche, Inspector General y Correo Mayor de los Reinos de España y, por lo que toca al Correo de esta villa de Ponferrada.

Y a todo lo cual se obligó en forma y, para lo cumplir, dio poder a las Justicias de S.M. competentes recibiolo por sentencia pasada en cosa juzgada, renunció  todas las leyes, fueros y derechos de su favor, en cuyo testimonio así lo otorgó ante mí Escribano, siendo testigos D. Antonio de Baeza Monroy, Francisco  de Castro y José Fernández Sastre, vecinos de esta villa y, el otorgante, que doy fe conozco, lo firmó.

Ante mí,

Francisco de la Plaza

Sin derecho alguno

 Obligación a favor de la Real Renta de Correos

 En la villa de Ponferrada, a 25 de Diciembre de 1.776,ante mí, Escribano, y testigos pareció Francisco Domínguez, vecino de la villa de Castro de Valdeorras , como principal,  y Francisco Taboada de esta misma villa vecino como fiador y principal pagador , y juntos de mancomún a voz de uno y cada uno insolidum ,renunciando  como renuncian  las leyes de duobus res divendi la auténtica presente de vía de fide uxoribus y más de la mancomunidad como en ellas  y cada uno se contiene en Escritura, dijeron:

Se obligaban  con sus bienes muebles y raíces ,habidos y por haber, en especial Francisco Domínguez como tal  principal conducir  y que conducirá y porteará la valija y Cartas de correspondencia desde la  villa de  Castro al de Viana del Bollo y, desde ésta a aquélla dos veces cada semana en los días lunes y jueves para Viana, y martes y viernes a Castro en el discurso de cuatro años que darán principio  a correr y contrario desde primero de Enero de 1.777 que vendrá y fenecerán  en el  día último  de Diciembre del año  que viene de 1.780,por cada año con otros 4 años  por el salario de 6.000 reales de vellón pagados en tres tercios cumplidos y servidos :fin de Abril ,fin de Agosto y fin de Diciembre que se le han de pagar, a cuya paga se ha de obligar en la  Administración de Correos de esta villa de Ponferrada a cuya paga se ha de obligar la Administración actual por sí y en nombre de los demás que le sucedan  o sustituyan y ,en el caso a que por descuido o desidia o morosidad estos otorgantes  haya atraso en la conducción de las valijas o se pierda alguna de ellas ,consienten ser responsables en los daños y perjuicios que se sigan a la citada Real Renta de Correos y al público…,   y a ello ser ejecutados ,compelidos y apremiados por prisión y más rigor de derecho y sin que la obligación.

Hipoteca:

El citado Francisco Domínguez para la seguridad y firmeza de lo que  llevase relación, un prado de dar tres cargas de yerba al sitio de Parda y dezmario de San Sebastián de Piñeiro y de dar con prado de Ángel López y al Poniente con el soto de Pedro Rodríguez, vecinos del Castro, una venta de 16 jornales en la suerte del Modorrón  de ese dezmario de Sobrado de Trives que, linda al Naciente con una de Pedro Rodríguez y al Poniente con una de Pedro López y ,al Norte, con otra de Pedro Jáñez, vecino del Castro, cuyos bienes son propios del citado Domínguez, libres de toda carga, como así jura por Dios Nuestro Señor y una Cruz en forma de Derecho, los que no venderá ni enajenará en manera alguna, pena de que si lo hiciese ,el contrario que se celebrase sea nulo de ningún  valor ni efecto, por quedar como quedan obligados con lo estipulado en esta Escritura.

Salida de la Diligencia del Acueducto de Segovia, 1.885

Salida de la Diligencia del Acueducto de Segovia, 1.885

 

Y, estando presente Pedro Hernández, Administrador actual de la Renta Real de esta villa ,enterado de lo convenido en esta Escritura ,como tal  Administrador y nombre de la Real Renta y, en su virtud , quitarán  a  D.José Antonio López ,Administrador General de los  de la Cruña con fecha de 25  de Noviembre próximo pasará esta Escritura en todo  y por todo, según  y en la conformidad que en ella se expresa ,su consecuencia se obliga y obligó a dar y pagar y que dará y pagará realmente y con efecto al mencionado Francisco Domínguez los expresados 600 rs, de vellón a los percibir en esta Administración de su mano o de la persona que en ella y empleo le sustituya a una paga si fuere necesario ,consentirá ser ejecutado, compelido y apremiado por todo rigor de derecho y, para más bien  cumplir cada parte por lo que  así toca ,con todo lo que va expresado, dieron poder a las Justicias de S.M. de su fuero competentes y con especial se sometieron al fuero y Jurisdicción de los Señores Jueces  Administradores y Justicias de la Real Renta de Correo y Postas-conjunto de caballerías que se apostaban en los caminos a distancia de 2 ó 3 leguas para que los tiros ,correas…pudiesen ser renovados -de dentro  y fuera del Reino para que, a ella esto les competan como por sentencia pasada en cosa juzgada y renunciaron las leyes ,fueros y derechos de su favor ,con la general en forma.

Y yo, Escribano, les advertí la toma de razón en el Oficio de Hipotecas, pena de quedar inválida esta Escritura en cuanto a  perseguir los bienes en ella declarados y deslindados.

Y en esta conformidad así lo otorgaron, siendo testigos José Quiroga ,vecino de Villanueva de Valdeorras, Miguel Santín y D .José Valcarce, vecinos  de esta villa y ,los otorgantes ,a quienes yo conozco doy fe ,firmaron el que supo y por los que dijeron no saber hízolo uno de los testigos, a su ruego y firmé.Ante mí,

José Verea

 Nota:

Gastos recogidos por D.Francisco González Carbajo en la Curadoría  del menor D. Juan Antonio Rodríguez, natural de Villar de los Barrios y alumno del Colegio de los Jesuitas  en Villafranca del Bierzo:

En el año de 1.766, y por el concepto de transporte a Villafranca del menor, 26 rs.

19 rs. del porte de remitir a Villafranca al menor para la ida.

En el año de 1.768,  4 rs. por el porte de traer  la ropa del menor  para componerla.

Item, 8 rs.por el porte de llevar ropa a Villafranca del porte de volver.

 Poder del Concejo de Foncebadón a D.Pedro Abella, Prebendado,  e Ignacio Piñeiro y Lucas del Palacio.

 

Plaza del Ayuntamiento, Astorga. Dibujo de Parcerisa, s.XIX

Plaza del Ayuntamiento, Astorga. Dibujo de Parcerisa, s.XIX

  

En el lugar de Foncebadón, a 15 de Abril de 1.784,ante mí,Escribano del Rey Nuestro Señor, y testigos ,parecieron presentes juntos en el sitio acostumbrado los vecinos y Concejo del convocados por citación del Procurador General ,según lo tienen de uso especial y,  señaladamente  el Sr. Bartolomé Martínez, Juez Ordinario, Lucas Fernández ,Regidor, Ventura del Río ,Procurador Síndico ,Lucas del Palacio, Ignacio Piñeiro ,José Otero, Tomé Fernández, Manuel del Río ,Jerónimo de Juana ,Pascual Fernández, Pedro del Palacio Calvo, Julián Martínez y Lázaro Castro, todos vecinos de este lugar que al presente hay en él, que yo, Escribano, doy fe y, por los ausentes enfermos  y legítimamente impedidos que no han podido juntarse ,prestaron voz y caución en forma de ratto gratto,pacto iudicatum solvendo de que estarán y pasarán por lo que ,por los presentes fuere dicho y otorgado, bajo expresa obligación que hicieron de los bienes y rentas de este común ,y así juntos de acuerdo dijeron :

Que, con motivo de estar situado este pueblo en la entrada de lo más peligroso del Puerto y Camino Real de mayor concurso por donde necesariamente transitan los  bajantes de los Reinos de Castilla y Galicia ,con las frecuentes invernías y excesivas nieves, acaecen varias veces desgracias en su término ,hallándose algunos pasajeros sepultados entre la nieve  algunos pasajeros,  y ahogados por el rigor del tiempo y arroyos , con lo que se ven precisados muchos vecinos por la Justicia a custodiar los cadáveres por espacio de dos o tres días en la montaña, con igual peligro de perecer todo por rebatir de que las fieras los destrocen, a causa de que estando cubiertos los caminos y veredas con grande abundancia de nieve no se puede hallar Escribano que asista a la práctica de las diligencias que ,en tal caso, se deben ejecutar y que do llega después de algunos días se hallan corrompidos los cuerpos de los cadáveres antes que se les dé  sepultura con peligro de infección a los vecinos asistentes ,además de ocasionar a éstos gastos y costas en la paga de salarios del  Escribano ,viajes, asesorías y otros derechos que se originan, para cuyo remedio,

Otorgan que dan todo su poder cumplido y  necesario, más y pueda valer al Sr. .D.Pedro Abella y Alfonso, Prebendado y Cura Párroco de este lugar y a los Ignacio Piñeiro y Lucas del Palacio, a todos tres y ,a cada uno in solidum, con cláusula expresa de que lo puedan sustituir y juran  en la persona o personas que les pareciere, y las veces que quisiesen revocar los sustitutos y nombrar otros, de nuevo en especial y señaladamente  para que a nombre del Concejo y vecinos parezcan ante S.M. y Señores de su Real y Supremo Consejo y demás Tribunales que fuere necesario y conveniente con relación de lo aquí expresado y más que al caso conduzca, pidan se sirvan mandar que, en adelante, la Justicia actual vendrá al pueblo y los sucesores en su empleo tengan facultad ,sin incurrir en pena alguna, de alzar y conducir los cadáveres al pueblo que se hallasen en su distrito con asistencia solamente del Fiel de  Fechos y tres o cuatro testigos del pueblo, poniendo por fe del Fiel de Fechos las declaraciones que dichos testigos y estando estos cadáveres con las más diligencias, hasta darles sepultura eclesiástica a fin de evitar por este medio los graves perjuicios y gastos referidos.

Oto si, dar y otorgar igual poder a los sobredichos y con las mismas cláusulas de su buen para que respecto el Abad Titulado de Foncebadón nombre un Gobernador o Juez de Apelación que esté a pretexto de tal, viene a tomar Residencia sin atender al corto numero de vecinos ,que no exceden de 20 y sólo con el fin de llevarle con su Escribano y audiencia crecidos salarios estando prohibido por leyes Reales semejantes residencias que en este pueblo por ser solo sin otro algún agregado y de ninguna utilidad común no tiene de que soportar los gastos que ocasionan a menos que sea por repartimiento en que son comprendidos todos, privándose para ello de sus propios alimentos del territorio con suma miseria por lo inútil del territorio parezcan ante dichos Señores del Real  y Supremo Consejo y pidan se sirvan  librar su Real Provisión para que  el nombrado Gobernador y otro cualesquiera se abstengan de semejantes residencias y de que a ello no haya lugar a lo menos la visita que ejecuten sin oficio ,sin salario alguno como se practica en otras jurisdicciones aún de mucho mayor número de vecinos y hasta conseguir una y otra instancia presenten los pedimentos, testimonios, memoriales y más documentos necesarios que el poder especial y bastante que para todo lo referido y sus incidencias se requiere el mismo que  dan a los apoderados y a cada  se le dan con libre franca y General Administración, obligación de bienes y fianza en forma.

Y por firme así lo otorgaron con poderío a las Justicias de S.M. de su fuero y jurisdicción competentes sumisión a ellas fuerza de sentencia y renuncia de leyes, ante mí  , Escribano , siendo testigos Dictino de la Fuente, natural  del lugar  de Acebo, Patricio  Marqués natural del Fabero y D .Juan Martínez Cepedano ,natural del lugar de Foncebadón.

De los otorgantes que yo Escribano doy fe conozco, firmaron los que supieron y ,por los que no ,un testigo a su ruego.  Y en fe de ello, lo firmé

Ante mí,

Ignacio Piñeiro

Fianza a Favor de la Renta de Correos de esta villa de Ponferrada

 En la villa de Ponferrada, a 18 de Octubre del año de 1.821, ante mí, y testigos infrascritos, pareció presente D. Ceferino Montenegro, Administrador de Correos  de ella y su Distrito y dijo:

Se le  ha oficiado por el Sr. Administrador de Correos  de la de Benavente en los días 17 de Septiembre próximo pasado, de haber aprobado los Señores  .Directores Generales de la Renta, el remate de la Parada de Cubillos  y celebrado en la villa de Benavente en el 30 de Agosto anterior en D. Nemesio Fernández, de esta vecindad, en la cantidad anual de 14.000 rs., mandándole afianzar inmediatamente  el buen servicio de la Parada, bajo las condiciones siguientes.

Plan de Condiciones:

1.-Condiciones para servir la parada de Postas situada en Cubillos del Bierzo:

En la Escritura se dirá que la obligación de este Maestro de Postas es servir la Parada bajo las condiciones que se dirán a continuación:

Que se ha de servir la parada por tres años  que darán principio el día en que la Dirección General apruebe la Escritura, por cuya obligación se le ha de satisfacer por tercios vencidos la cantidad de 14.000 rs. anuales. Condición será e la Parada de Postas situada en Cubillos ha de tener seis caballos y tres Portillones, con todos los arreos necesarios para el servicio de esta Parada

Cubillos del Sil

Cubillos del Sil

 Los caballos han de ser capaces de haber el servicio a satisfacción del Administrador o de sus sucesores.

Que los caballos han de estar bien mantenidos de forma que puedan desempeñar su encargo y no haciéndolo así  podrá el Administrador multar al Maestro de Postas, según la falta cometida.

Que todo caballo que no sea útil o adquiriese algún defecto o enfermedad incurable, se le ha de reemplazar con otro a propósito para el servicio.

Que todo el tiempo que el reemplazo tarde en verificarse, se rebajará de la asignación lo que corresponda, ejecutando lo mismo si aparentando tener los caballos de obligación, se averigüe la falta de alguno, de modo que si no en las desgracias contingentes no habrá disimulo y se castigará las faltas apropósito del disimulo y se castigará las faltas a propósito del descuido y poca diligencia en enmendarlas.

Que han de tener todos los arreos necesarios para el desempeño de su obligación y un Portillón para cada uno de los caballos.

Que han de tener de continuo dos caballos a pesebre para lo que pueda ocurrir y en los días de salida del Correo los necesarios para que no se experimente la menor desatención en la salida de ellos tan importante al servicio nacional.

Que por ningún título ni pretexto han de solicitar ayuda de costa extraordinaria ni ,molestar a la Dirección General de Correos con representación sino que lo han de cumplir exactamente con todo lo que va estipulado.

Los caballos deque  conste la Parada han de ser de la edad y fortaleza necesaria en lo que el Administrador Principal pondrá el mayor cuidado y atención que dándose la facultad de desechar o hacer mudar el que no fuere a propósito para el intento y de lo contrario resarcirá el Maestro de Postas los daños y perjuicios que de ellos se originasen ,repitiendo también contra el Administrador si por su omisión en el reconocimiento se   hubiese padecido descuido o falta.

Para que las cosas que se expresan en las Escrituras tengan el debido cumplimiento, dará el Maestro de Postas que contrate de nuevo las competentes fianzas que serán hasta la cantidad que se necesite por comprar los caballos de que consta la Parada y su manutención por medio o en metálico y doble en bienes raíces, y al final del remate presentará persona arraigada que afiance la quiebra.

Y últimamente, que si en el reconocimiento que hicieren los Administradores en los términos expresados, advirtieran que los caballos son malos o incompletos ,que no existe el acopio y número de caballos para su manutención o que se le escasea y ,en una palabra, que se contraviene a alguna de las condiciones del contrato ,tendrán arbitrio a repetir contra el Maestro del Portón y los bienes y firmados por todo rigor de derecho para hacerlo cumplir o por proceder a nueva contrata, pagando los daños el que por su inobservancia cause la novedad.

Consta esta parada de seis caballos y tres portillones.

Solórzano: y usando  de las facultades que se le confieren por el citado oficio a D .Ceferino Montenegro ,enteró nuevamente del plan  de condiciones al enunciado D. Nemesio Fernández ,quien habiendo contestado estarlo a toda su  satisfacción, de doy fe ,dijo: Estaba pronto a constituir la obligación y fianza que se le propone y poniéndolo en ejecución por el tenor de la presente y en aquella vía y forma que más haya lugar en Derecho y firme sea, como principal y D. Pedro Piensos así mismo  de esta vecindad como su fiador y principal pagador y obligado haciendo como hace de deuda ajena y negocio ajeno suyo propio, juntos y de mancomún con renuncia expresa de las leyes de la mancomunidad y fianza ,división y excursión de bienes y la auténtica presente de ita de fide uxoribus,con las más de la mancomunidad y bienes muebles ,raíces ,habidos y por haber, a que D. Nemesio cumplirá puntual y excactamente con toda las condiciones que arriba se han expuesto y donde no D. Pedro Piensos, como tal su fiador y principal  cumplidor, por lo que se pone en el propio lugar de derecho y antelación, y el D. Nemesio  quiere y consiente  se entiendan común persona cuantas diligencias debieran serlo con éste por hallarse instruido a su satisfacción de las condiciones del remate de la Posta que da aquí por insertar y repetida como si lo fueran a la letra ,para que le perjudiquen según su tenor  y forma,

Y sin que la obligación justa que de su persona y bienes lleva hecha, derogue ni perjudique a la espacial ni, por el contrario, la una de la otra ,sino que de  ambos derechos y recursos se puedan usar la cláusula el citado.

  1. Pedro Piensos, hipoteca el seguro de la Parada de Postas y a la observancia y cumplimiento de sus condiciones los bienes raíces libres: una casa nueva con dos altos y su bodega en la plaza Mayor de la Encina, con quien linda al Oriente y al Norte con casa de D. José Vicente Casal y al Mediodía con otra de D.ª Teresa de Castro, ambas de esta villa con la carga foral  de 100 rs. que se pagan al Cabildo Eclesiástico de ésta,  rebajada en 30.000 reales  de vellón.

Otra casa en la calle del Santo Cristo de esta citada villa de alto y bajo con bodega, huerto y pozo que linda al Poniente  con dicha calle ,al Mediodía con casa de D .Eugenio Valcarce ,vecino de ella y al Norte con otra del Santuario de María Santísima de la Encina, siendo por libre su valor 14.000 rs.,cuyas casas son suyas propias y como tales las hipoteca con la principal observación y cumplimiento de la Parada de Postas de la villa de Cubillos ,según las condiciones insertadas ,las que no venderá ni enajenará en manera alguna, ni este gravamen y el de arribas especificado que no  tiene otro alguno, pena que la Escritura o Escrituras haga sean nulas  de ningún valor y efecto.

Y para lo cumplir, principal y fiador dan poderes a las Justicias de S.M. de su fuero competentes  que a ella le compelan y apremien como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada ,renuncian las leyes ,fueros y derechos de su favor y la general en forma.

Y por firme así lo otorgan ante mí, Escribano, siendo testigos D. José Antonio González Rodríguez, D. José Ortiz y D. Antonio Rey, vecinos de ella ,los otorgantes que doy fe conozco lo firmaron, Así mismo  haberles advertido la obligación de sacar copia de esta Escritura y tomar razón de ella en el Oficio de Hipotecas de esta Partido con arreglo a la Real Pragmática del asunto en el término prevenido en ella bajo las penas que comprende.

Ante mí,

Manuel González Varela

Registrado en el libro primero de derechos fijos, clase cuarta, artículo nueve, número 66.

Al reverso de folio octavo del libro, pagó 20 rs.

Ponferrada, Octubre 26 de 1.821.

Recibí,

Fernández Tapia

 Escritura de Obligación de Correo de esta villa a la de Castro de Valdeorras

En la villa de Ponferrada, a 17 de Diciembre de 1.769,ante mí ,Escribano, y testigos pareció de la una parte D. José Juárez Pimentel, vecino y Administrador del Correo de ella y, de otra, D.Francisco Castro y Ossorio ,vecino de la de Molinaseca, y dijeron:

Que, por cuanto D. José  tiene  orden  de D. José López, Director General de los Correo de Indias y Administrador General de los Correos del Reino de Galicia de los desde el  corriente mes que me fue exhibida y recogió D .José Juárez para poder escriturar o arrendar la conducción de cartas del Coreo de esta villa al Valle de Valdeorras y ,desde ella a la de Castro del Valle ,lo hace en favor  de D.Francisco de Castro por el tenor  de la presente y ,en virtud de dicha orden ,por tiempo y espacio de cuatro años que dan principio en el día primero de Enero del año próximo venidero de 1.770 y cumplirán en fin de Diciembre de 1.774 ,en la misma conformidad que hasta aquí servía la conducción de Estafeta de esta villa de Villafranca a Castro de Valdeorras, Francisco Domínguez llevándola y haciéndola desde esta villa a la de aquel en los día  Domingo y Miércoles de cada semana, por 800 rs.de vellón que, en cada uno  de los cuatro años se le van de dar y pagar al sobredicho D. Francisco mensualmente  al respecto de la cantidad en la Estafeta de esta expresada villa pena de ejecución y costas de la cobranza a que el D. José Juárez se obliga en forma, en nombre de la Real Renta de Correos con los bienes y efectos que en este caso puede y deba en cuando dista el citado D.Francisco de Castro,  se obligaba y obligó con su persona y bienes muebles y raíces, habidos y por haber , a servir la conducción de Cartas del Correo  de esta villa y Estafeta a la del Castro de Valdeorras, desde una a otra y desde ésta a aquélla, llevando y trayendo sus respectivas correspondencias en los días  Domingo y Miércoles de cada semana de los cuatro  años próximos venideros en la misma conformidad que hasta ahora lo hacia Francisco Domínguez desde la villa de Villafranca a esta Estafeta del Castro de Valdeorras y de ella sin omisión ni falta alguna, ni que en ello se originen atrasos considerables de ningún  perjuicio a la Real Hacienda ni persona ,Concejo ni comunidad alguna, pena de sufrir las multas que se le pusieren por los Señores Jueces Administradores Generales de la Renta de Correos por el expresado importe que le ha de dar en la forma que queda dicha.

Y para que así más bien lo cumplirá ,dio por su fiador a Matías Martínez su consentidor, quien  estando presente y haciendo  como por este caso hace de deuda y negocio ajeno suyo propio y, siendo como confiesa  sabedor del derecho que le pertenece, se constituye  por tal y se obligó con su persona y bienes mueble y raíces, habidos y por haber, a que D.Francisco de Castro hará y ejecutará todo  lo que lleva prometido  y da aquí por repetido por el todo perjuicio y donde no ,éste su fiador sin aguardar  termino ni plazo alguno…

Hipoteca:

Una casa de alto y bajo con bodega en la villa de Molinaseca y en su calle principal que linda al Mediodía y al Poniente con otra del Horno de la villa y casa de Manuel Carro, vecino de ella, la que vale en venta 8.800 rs, de vellón y es libre de toda  carga y no la venderá si la que ahora le impone pena de nulidad.

Y unas y otras partes para, lo así cumplir, dieron poder bastante a las Justicias de S.M. competentes y ,en especial, a los Señores Jueces Directores Generales de Correos que a ello le apremien como por sentencia pasada en cosa juzgada ,renuncian todas las leyes de su fuero y derechos de su favor con la General en forma y propio fuero, jurisdicción y domicilio.

Y así  lo otorgaron ante mí, Escribano, siendo testigos: Antonio de Sotto, D.José Baylina, vecinos de esta villa, y Tomás Pérez de la citada de Molinaseca y de los otorgantes, a quienes  doy fe conozco, lo firmaron los que supieron y, por el que no, uno de los testigos.

Ante mí,

Antonio Javier de Carús

Diligenciado en el día en sello segundo  con advertencia de que se tomase la razón de él y de  que no haría fe contra la que incluye.

Doy fe.  

Poder a D.Antonio Sotto, Administrador de Correos de Astorga

D.Pedro Pascasio Hernández, vecino de esta villa de Ponferrada, otorgo y doy todo mi poder cumplido ,el que se requiere en Derecho y es necesario ,más pueda y deba valer ,a D.Antonio Sotto, Administrador de Correos de la Ciudad de Astorga ,para que, en mi nombre y representando mi propia persona ,acción y derecho ,tome a Censo Redimible del Convento y Religiosas de Sancti Spiritus de la Ciudad ,la cantidad de 300 ducados de vellón, otorgando a  este particular la competente Escritura de Imposición con todas las cláusulas ,circunstancias y requisitos que para su validación se requieran, obligando a su fijeza y seguridad para la obligación general todos mis bienes, así muebles como raíces habidos y por haber ,y por la especial y expresa los que resultan de memorial que antes de ahora tengo  remitido para su consecución los que confieso ser míos propios libres de toda carga suficientes y cuantiosos para la paga de principal y réditos   aquí  insertos como si lo fueran a la letra y, así mismo, para que haya  ,perciba y cobre la cantidad dando de ella la competente Carta de Pago que, desde ahora para cuando tenga efecto apruebo, confirmo y ratifico y quiero tenga la misma validación y firmeza que si por mí lo fuera presente siendo que el poder especial general y bastante que para todo lo referido y obligarme a la paga de réditos del Censo al respecto de un 3% según la última  Real Pragmática de S .M. ,que Dios guarde,en el ínterim su capital no fuere redimido y quitado y poner la cantidad anualmente en mano y poder del Mayordomo que es o fuese del Convento se requiere el mismo le doy con libre franca general administración ,obligación y relevación en forma .

Y que por falta de poder bastante circunstancia o requisito que aquí  no vaya expresado, no por eso no ha de tener el más cumplido efecto, todo cuanto en su virtud obrare y a su firmeza y validación obligo mi persona y bienes muebles y  raíces ,habidos y por haber.

Y por firme, así lo otorgó con poderío de Justicia y Renuncia a las leyes ,ante el presente Escribano, en esta citada villa de Ponferrada a primero de Marzo de 1.787,siendo testigos: Pedro Santín Fernández ,Ángel Martínez del Pozo y D.José Gazalla y Buelta,vecinos y ,el otorgante, a quien  doy fe conozco, lo firmó y firmé.

Ante mí,

Manuel González Varela.

Di traslado con sello segundo, día seis .

Doy fe

Obligación a favor de la Real Renta de Correos

En la villa de Ponferrada, a 30 de Junio de 1.797, ante mí, Escribano, y testigos infrascritos, parecieron D .Pedro  José de Villalobos y D.ª Juana Valcarce ,su mujer, de esta vecindad y dijeron:

Que habiéndose  comisionado por la Dirección General de Correos al Caballero Corregidor de la villa de Bembibre, Francisco  Javier Aragón, para la admisión de posturas y remate de las dos paradas de Manzanal y Bembibre hasta Villafranca por la carretera  que se está construyendo por Congosto y Cubillos, se presentaron diferentes postores y, habiendo llegado el día y hora de celebrarlo  lo fue como el más beneficioso postor  el susodicho D.Pedro José de Villalobos, en la cantidad de27.000 rs. de vellón,  las dos paradas por un año abierto , cuya carrera dará principio en todo el mes de Agosto próximo que es cuando se conceptúa estará concluida o habilitada bajo las condiciones  siguientes que por menor se contienen  en el remate celebrado en el día 28 del que espera ante el expresado Caballero Corregidor de Bembibre, Comisionado al efecto por la referida Dirección General, siendo una de ellas la de haber el enunciado D. Pedro en cada una de las dos paradas ocho caballos de toda fatiga y buen servicio aptos e idóneos para poder hacer o bien seis  en caso de que la Correspondencia Ordinaria la dirija en carro ,para lo cual y de que el público ni el Rey –que Dios guarde-, tenga la menor justa queja en el pronto y mejor servicio de las citadas dos paradas y ,así mismo, la de que en cuenta del último tercio, ha de recibir el expresado D. Pedro los 8.000 rs. que se le han de adelantar de su haber por la misma renta para ayuda de hacer las prevenciones en tiempo oportuno para  manutención de los caballos ,otorgando en su razón la competente Escritura de Obligación junto con la expresada su consorte, según resulta de las cartas dirigidas al efecto que quedan en poder de mí Escribano a que me remito.

Y para que le tenga los susodichos  D. Pedro José de Villalobos y D.ª Juana Valcarce, su mujer, previa la venia y licencia que uno a otro en tales  casos se requiera y es necesario, que de haber sido pedida, concedida y aceptada.,doy fe de ella, usando juntos y de mancomún  con renuncia expresa de las leyes de la mancomunidad, división  y excursión  de bienes ,como en ellas se contiene, se obligan con sus personas y bienes muebles y raíces, habidos y por haber, a quien el susodicho D. Pedro en quien se han rematado  las dos paradas de Manzanal y Bembibre anticipándosele en cuenta del último tercio del año de su haber ,y no en otra forma ,los 8.000 rs. para los fines arriba indicados, observará y cumplirá muy puntualmente la obligación en que  se ha constituido por virtud del citado remate , de haber de tener en cada una de las expresadas dos paradas prontos y en disposición de poder correr los 8 ó 6 caballos con los mozos prevenidos por mi instrucción, igualmente que todas las demás condiciones específicadas en el remate a que se halló presente y las firmó en el mismo acto que da aquí por insertas y repetidas  como si lo fueran a la letra y quieren les perjudiquen según su tenor y forma, a lo que  en caso necesario consienten ser compelidos y apremiados por todo rigor y de cuenta de sus bienes y para lo cumplir y haber por firme, dan poder a las Justicias de S.M. de su fuero competentes que a ello les compelan y apremien como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, renuncian las leyes ,fueros y derechos de su favor y la general en forma ,sujetándose a mayor abundamiento al Juzgado de la Renta de Correos desde ahora hará el caso de que sea preciso practicar alguna diligencia judicial en razón del cumplimiento de esta contrata.

Y D.ª Juana Valcarce renuncia, así mismo, su dote,arras y bienes parafernales hereditarios y gananciales y las leyes del Emperador Valeriano ,Justiniano, Senatus Consultus ,Nueva y Antigua Constitución con las más de su favor y Jura por Dios Nuestro Señor y una señal  de Cruz en forma que, para otorgar  esta Escritura no ha sido inducida ,forzada ni atemorizada por su marido ni otra persona en su nombre, sino que la hace de su libre y espontánea voluntad por convertirse en su utilidad y provecho, y que  de este juramento no tiene pedido ni pedirá absolución ,relajación a su Santidad su Nuncio Delegado  ni a otro Juez ni Prelado que se la pueda conceder y si concedida le fuere de ella, no usará, pena de perjura y de caer en caso de menos valer.

Y por firme así lo otorgan ante mí, Escribano, siendo testigos: Pedro Pascasio Morán, Pedro Piensos y José Ortiz, vecinos y naturales de esta expresada villa y, los otorgantes a quienes doy fe conozco, lo firmaron y firmé.

Ante mí,

Manuel González Varela.

Di traslado en sello primero en el día de la fecha, doy fe.

Fuente Documental:

Archivo Histórico Provincial de León

Sección : Protocolos Notariales.

Cajas, 2.278, 2.347, 2.389, 2.405, 2.490, 2.567, 2.707