El Ayuntamiento de Ponferrada hace pública la “rotunda condena” por la agresión del pasado sábado, 11 de noviembre, a un oficial de la Policía Municipal por parte de un grupo de menores. La alcaldesa, Gloria Fernández Merayo, ha lamentado los hechos de esta “brutal agresión” y ha mostrado la “total solidaridad” del consistorio con el afectado.

Fernández Merayo ha querido contactar personalmente con el policía para interesarse por su estado de salud y desearle una pronta recuperación. “Le he trasmitido el afecto de toda la corporación municipal”, ha apuntado.

Del mismo modo, la alcaldesa ha confirmado que el ayuntamiento de Ponferrada se va a personar como acusación particular contra la actitud de estos jóvenes a los que se les acusa de cometer un presunto delito de atentado a la autoridad y otro de lesiones. “Son delitos de especial gravedad y que, además, han sido provocados a una de las personas que más vela por el bienestar de los menores de la ciudad”, ha lamentado Fernández Merayo.

Desde el Ayuntamiento se ha asegurado que no se va a consentir que estos hechos se repitan y que se aplicará la ley “con todo su peso y rigor”. Igualmente, la alcaldesa ha querido apelar al rechazo de toda la sociedad ponferradina. “Todos los ponferradinos de bien tenemos que sumarnos a la repulsa de estos execrables actos. Estoy segura que la ciudad sabrá devolver el cariño y solidaridad al cuerpo de Policía Municipal”, ha explicado.

El efectivo agredido se encuentra adscrito al servicio de policía-tutor para la prevención del absentismo escolar en menores de edad. Una labor que la propia regidora ponferradina ha querido poner en valor recordando su enorme trabajo para la “prevención, detección y ayuda a menores con problemas”.