Pedro González El pasado sábado, la estación de Brañuelas, localidad ubicada en la frontera de La Cepeda con el Bierzo y tierra de adopción y nacimiento de muchos bercianos debido a sus minas, estaba más concurrida que nunca, casi como cuando el carbón le daba una vida inusitada para su tamaño.  En sus andenes hacía parada un nuevo proyecto que se lleva forjando mucho tiempo: la apertura e inauguración del Museo del Ferrocarril. A su llegada a la localidad, el consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones dirigió unas palabras a los medios en las que aseguró “sentirse encantado de participar en este bonito acto de inauguración del Museo del Ferrocarril”. También destacó que “esta iniciativa ha sido promovida por la alcaldesa de la localidad, la ha gestionado y la ha hecho una realidad. Un proyecto en el que lleva trabajando mucho tiempo y que después de las dificultades lógicas que tiene poner en marcha una actuación así, es una realidad que todos vamos a contemplar”.

El consejero dejó presente también su conocimiento por el pasado ferroviario de Brañuelas, “tiene una importancia muy relevante en el mundo del ferrocarril, aquí hay un “bucle de ferrocarril” de los cuales sólo hay otro en Gerona, que cubría 330 metros de desnivel entre Brañuelas y Torre del Bierzo en 15 kilómetros, y eso necesitó de unos esfuerzos de ingeniería ferroviaria que son muy destacables”. “Aquí tuvo su origen, continúa, la necesidad de construir la máquina Santa Fe un mito del ferrocarril. En definitiva, este museo va a ser una ventana a ese pasado ferroviario y también se abrirá a un futuro como recurso turístico y cultural de la historia de la localidad.

Carolina Pérez, alcaldesa de Brañuelas, agradeció la presencia de las autoridades y medios presentes y la presencia del consejero de Fomento y dirigió unas breves palabras en las que destacó que el museo es “un pequeño paso dentro de la localidad y que seguirá a más con el apoyo de las administraciones”.

Reliquias para los amantes del tren

La sala expositiva está repleta de objetos rescatados de la historia ferroviaria de Brañuelas. Gorras, banderines y faroles de los jefes de estación, agujas; mesas de las oficinas con todo su material, sellos, documentos… y un sinfín de pequeñas joyas de la antigua estación de tren. Una de las piezas destacadas es la maqueta ferroviaria que llamó la atención de todos los presentes en la inauguración. Con todo lujo de detalles (Mikado incluida), las locomotoras recorren las paralelas entre las montañas y bajo los túneles. Una obra de ingeniería y paciencia donada por un vecino al museo.

Amigos y amantes de la historia del ferrocarril no podrán dejar de visitar este nuevo espacio dedicado al tren a su paso entre el Bierzo y Astorga.