Hace 15 años y parece una aventura del siglo pasado. Sin embargo, los fundadores, José Antonio Álvarez Fierro en la parte periodística y Jorge Louzao Penalba en la parte técnica, fueron unos adelantados a su tiempo, al menos en el Bierzo. La llamada “revolución digital” que pasó de un canal interno del ejército norteamericano a una red de mensajería pública ya estaba en plena eclosión desde los años 90 en los países más avanzados tecnológicamente. En España, y más en concreto en León ciudad, existían webs dedicadas a la transmisión de noticias. Eran los primeros diarios digitales que, desconocidos para las grandes audiencias, iniciaban una tendencia imparable. El Bierzo, obviamente, no podía ser menos.

Louzao con su Bierzo Portal llevaba tiempo alojando iniciativas propias y afines. Era quizás la primer ventana de cierta envergadura y calidad de la comarca hacia la “red de redes”, internet. Fierro creó su propio medio de comunicación al que en sus inicios denominó Diario del Bierzo. Más tarde, según palabras suyas, “se producía cierta confusión con la delegación del Diario (de León). Además de existir un intento de lanzar un periódico en papel con esa cabecera que se frustró por varias causas. Por lo que cambiamos la cabecera a El Bierzo Digital“. Curiosamente, aún muchos de los miles de lectores actuales entran por el nombre Diario del Bierzo, y de subcabecera se ha respetado esa primer marca.

En la exposición: “Diez años… diez portadas”, que luego fueron doce, la número cero es la que hoy ilustra este artículo. Estuvo colgada varios días hasta las fiestas de la Encina de 2001, cuando apareció el número uno de lo que hoy es EBD.

(continuará)