El municipio berciano de Cacabelos se subió hoy a la máquina del tiempo para regresar al siglo I de nuestra era con el desfile de las legiones romanas que forman parte de la fiesta de recreación histórica Ludus Bergidum Flavium, que este año alcanza su octava edición. Más de 500 personas participaron en un acto que contó con la presencia de miembros de asociaciones de temática romana llegados de Astorga, Lugo o Asturias, con el que se intenta rememorar el pasado de la villa como Bergidum Flavium, una importante ciudad del Imperio situada en un entorno en el que Roma se dedicó a extraer oro para abastecer las arcas de la capital.

Ataviados con túnicas, el ‘cingulum’ atado a la cintura, grebas y brazales a modo de armadura y las famosas sandalias ‘caligae’ que dieron su nombre al emperador Calígula, los legionarios desfilaron desde la playa fluvial de la villa, donde está instalado desde ayer el campamento Ala II Flavia, armados con escudos, espadas y la ‘pila’ o jabalina, y a bordo de cuádrigas en los casos de los soldados de mayor rango.

Una vez llegados a la antigua entrada de la villa, sobre la calzada romana que entonces unía Bergidum Flavium (Cacabelos) con Astúrica Augusta (Astorga) en el lugar en el que hoy se alza el restaurante La Moncloa de San Lázaro, los legionarios recibieron al César y a los miembros del Senado, así como a los miembros de las legiones procedentes de distintos puntos de Hispania.

Tres jornadas de fiesta

La fiesta de recreación histórica tuvo su comienzo en la jornada de ayer y las actividades programas se extenderán hasta el domingo. El viernes por la noche tuvo lugar el primer acto de las celebraciones con el desfile de antorchas en honor a los dioses, seguido por un espectáculo de fuego y música a orillas del río Cúa.

La pisada de uva para ofrecer el primer mosto del año a la diosa bergidense Degantia Flavia y la lucha entre el dios Mitra y la Bestia remataron las actividades de la jornada, que tuvieron su epílogo con la actuación musical de Zumbapalleiros y el reparto de la tradicional queimada, cuyo conjuro fue pronunciado por los druidas del Castro.

En la jornada de hoy se inauguró el mercado romano que estará abierto hasta última hora del domingo. Además, durante la noche, la playa fluvial acogerá un espectáculo de danza oriental coronado con una lucha de gladiadores. Mañana, el campamento romano acogerá las Miniolimpiadas y el Torneo de gladiadores, antes de que las aguas del Cúa se conviertan en el escenario de la primera Naumaquia, una lucha de barcas entre los bandos de los celtas y astures y los romanos.

Cruce de caminos

La importancia de Cacabelos durante la época en que el Imperio Romano estuvo presente en el noroeste español está relacionada con las diversas explotaciones auríferas de la zona, de las que Las Médulas son el principal exponente. El municipio alberga también un vestigio de las antiguas minas de oro romanas, conocidos como los Lagos de Villabuena.

Además, Bergidum Flavium era un importante cruce de las calzadas romanas Via Nova y Via Augusta. Desde allí, los responsables del Imperio evacuaban el oro arrancado de las entrañas de la tierra berciana hacia el Este, a través de Asturica Augusta (Astorga), para enviarlo a Roma desde el puerto de Tarraco (Tarragona). A la zona también llegaba el oro extraído de Lucus Augusti (Lugo), en el oeste, y de Brácara Augusta (Braga, Portugal), en el sur.

La presencia romana en el municipio también queda acreditada por la existencia de dos importantes yacimientos, el de La Edrada, en los terrenos anexos al cementerio, y el de Castro Ventosa, una fortaleza defensiva situada en un promontorio a la salida de la villa en dirección a Villafranca del Bierzo, desde donde los pobladores romanos dominaban gran parte de la hoya berciana.