Empresarios e inversores relacionados con el sector agroalimentario analizaron este martes los negocios del futuro que el sector puede ofrecer a los emprendedores de la comarca del Bierzo durante la presentación del programa de impulso Bierzo Hub, que tuvo lugar hoy en el Palacio de Canedo. “Colaboración entre productores”, “creación de valor añadido” y “digitalización” fueron los elementos claves en los que insistieron los diversos ponentes, que animaron a los participantes de la charla a “quitarse los miedos y ser valientes” y formar parte del “cambio del modelo económico”, donde la “colaboración” adquiere un papel relevante en la mejora de la calidad de vida de la gente, según destacó la moderadora de la charla y directora de la empresa Pharmadus, Beatriz Escudero.

En esa línea, Rocío Hervella, administradora única de la empresa Prosol, una de las cinco empresas que hacen café soluble en Europa, insistió en que la búsqueda de “valor añadido” es el valor fundamental de un emprendedor en el sector de la alimentación. Al respecto, Hervella recordó que el equipo de la empresa está formado por más de 300 personas, entre los que se encuentran “especialistas para hacer proyectos compartidos”.
Por su parte, el responsable de la empresa Thoffood, Horacio González, apostó por la “fórmula universal, basada en el esfuerzo y el trabajo” como herramienta para “aprovechar las muchísimas oportunidades” que ofrece el sector agroalimentario del Bierzo. En esa línea, destacó que el “dinero barato” y el “apoyo de las instituciones” pueden funcionar como “circulo virtuoso del emprendimiento”, capaces de generar empleo, industria y servicios auxiliares para toda la sociedad.

Al respecto, González valoró el crecimiento previsto por la FAO para el sector de la producción de alimentos, estimado en un 50 por ciento para los próximos años, como una muestra de que “tenemos el viento de cara”. “El Bierzo puede y debe participar en este proceso, hemos salido de unos años muy duros y ahora tenemos una pista de despegue que hace cinco años no teníamos”, valoró el responsable de Thoffood, que aseguró que los 80 millones de visitantes al año que vienen a España aseguran “un futuro muy brillante”, ya que “el turismo es un motor de la alimentación”.

Digitalización

Por su parte, el presidente de Iberaval, José Rolando Álvarez, valoró las “grandes posibilidades” de la comarca del Bierzo, al disponer de “un entorno natural competitivo que facilita el nacimiento de determinadas cosas”. Según Álvarez, el programa de impulso del sector pretende “poner todas las potencialidades juntas para que crezcan más y más deprisa”.
En esa línea, el presidente de Iberaval recordó que “las redes sociales han cambiado el modo en que nos entendemos y relacionamos”, por lo que apostó por afrontar el cambio que la digitalización ha provocado en los mercados a través de la presencia en el mundo digital. Al respecto, señaló que el objetivo del agricultor debe ser “capturar desde el territorio más valor o no permitir que otros entren en tu cadena de valor”, un objetivo para el que el “marketing digital” se convierte en “una cuestión de supervivencia”.
Por su parte, Sebastián Arias, presidente de Alentia, una empresa cuyo objetivo es vincular el ahorro privado con proyectos viables generadores de empleo y riqueza, recordó que “los bancos han elevado su nivel de exigencia” sin que existan “modelos alternativos” de financiación para pymes y emprendedores, como el promovido por Iberaval, que agrupa a inversores para colaborar en planes de desarrollo y expansión de empresas. Arias reclamó a los agricultores que “tengan mentalidad de empresario y no de funcionario” e insistió en que “los inversores reclaman invertir en economía real, pegada a la tierra”.

El sector forestal

Por otro lado, José Miguel Isidro, presidente de la asociación Empresa Familiar y responsable de la empresa de soluciones de embalaje Europack, valoró el “gran potencial forestal” de la comarca berciana, con más de 300.000 hectáreas de bosque aprovechable. “El gran problema del Bierzo es la estructura de la propiedad”, resaltó Isidro, que instó a los propietarios a asociarse en cooperativas que permitan explotar ese “patrimonio forestal”.
Para ello, propuso la puesta en marcha de tratamientos selvícolas que permitan aumentar la producción de los bosques, así como instaurar una renta forestal mediante la cual los propietarios reciban dinero en concepto de la captura de CO2 que realizan los árboles.