Sin lugar a dudas, mientras noticias internacionales nos sorprendían aseverando que el ébola provenía de comer monos africanos, en Ponferrada se terminaba con un símbolo histórico para siempre. La montaña de estériles acumulados durante décadas por la primer central de energía eléctrica, que incluso lucía ya algunos árboles en su cúspide por los años transcurridos, comenzaba a desaparecer. “El verano del año que viene -2003- es la fecha tope para la conclusión de la retirada de polvo de carbón”.

“Se van a recuperar las rasantes naturales y se va a bajar la cota de los terrenos donde empezó a comenzarse la montaña de carbón hace ochenta años”, explicaba el alcalde Ismael Álvarez, que volvía a censurar el interés que a su juicio tenía el grupo socialista municipar en polemizar con esta obra. “Es claro y notorio que el PSOE se ha dedicado constantemente a embarullar y a preguntar cosas contradictorias. Y unas veces se protesta porque se retira y otras porque se paraliza la retirada. Con la montaña de carbón se está protestando constantemente, es algo habitual desde el inicio de esta obra y lamentablemente seguiremos así hasta el final”, manifestaba ante los medios.

La empresa de Victorino Alonso FERPI trabajaba febrilmente para trasladar los millones de metros cúbicos de estériles de ceniza de carbón quemados durante décadas en la primer central térmica de la MSP a terrenos de lo que serían un nuevo barrio de la ciudad y a solares comprados a tal efecto.

El Parque PP-3

El regidor ponferradino también recogía las demandas de los vecinos de la zona del PP-3, pidiendo la construcción de un pequeño parque infantil, dándolo por hecho. “Está previsto hacer un parque infantil en alguna de las zonas de equipamiento allí existentes”, afirmaba Álvarez.

*Por un error en la hemeroteca se trascribió como regidor a Carlos López Riesco y no a su antecesor, Ismael Álvarez.