El director general de la Fundación Gas Natural Fenosa, Martí Solà, aprovechó hoy en Valladolid la celebración del seminario ‘La transición energética y el mercado eléctrico’ para insistir en que la previsión que maneja la empresa es que la central térmica de Anllares, ubicada en Páramo del Sil (León), funcione hasta 2019. Recordó que es la fecha recogida en un plan elaborado por Gas Natural Fenosa y Endea, propietarias de la planta, para cumplir las exigencias de contaminación que marca la Unión Europea.

Solà apuntó, según declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que otras centrales térmicas de España recibirán inversiones para la reducción de las emisiones de sulfuros y nitrógenos pero no en el caso de Anllares. Tampoco entró a valorar la petición de los sindicatos para que la central funcione hasta el año 2023 sin necesidad de acometer inversiones para la modernización de la instalación.

El director general de la Fundación Gas Natural Fenosa aseguró que el carbón forma una parte importante del mix energético en España pero precisó que las directrices de la UE son claras para reducir esa participación.

En la línea del título del seminario, apuntó que en Castilla y León hay planes para sustituir este consumo por otras energías renovables como la energía eólica, lo que a su juicio abre oportunidades económicas para la Comunidad. No en vano, citó el emprendimiento en la búsqueda de la eficiencia energética y el respeto al medio ambiente.

En ese sentido, abogó por que el futuro energético de España pase por contar con “todas las energías”. “El carbón puede estar presente en el mix energético pero hay que aplicar ciertas medidas para reducir su contaminación y por ello se hacen inversiones en las centrales térmicas para reducir las emisiones de sulfuros y nitrógenos”, subrayó. En todo caso, Martí Solà consideró que una transición energética requiere de tiempo y recursos.

La jornada organizada por la Fundación Gas Natural Fenosa, que fue inaugurada por el director general de Energías y Minas de la Junta, Ricardo González Mantero, contó con la participación del profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI) de la Universidad Pontifícia de Comillas, José Luis Sancha, quien abogó por una simplificación de las facturas de luz y gas para un mejor entendimiento de los consumidores.“Una factura simple, justa, entendible por el cien por cien de los consumidores es el mejor vehículo para fomentar un consumo energético sostenible, eficiente y responsable”, aseveró Sancha.

El autor del libro ‘Presume de entender (a fondo) las facturas de luz y gas’ recordó al centenar de asistentes al seminario la “regla de la mano izquierda” para conocer los cinco términos que incluye una factura como son el término fijo en función de la potencia contratada, el término variable que viene marcado por el consumo, el alquiler del contador, el impuesto de la electricidad y el IVA.

El ingeniero industrial hizo hincapié en que el precio de la electricidad experimentó desde 2009 un crecimiento anual del 4,5 por ciento mientras que el IPC solo lo había al 1,6 por ciento. También destacó la volatilidad del mercado puesto que frente a las fuertes subidas en la factura se registran bajadas del 16 por ciento entre enero y mayo de este año. En todo caso, denunció los problemas coyunturales pero también estructurales del mercado energético español que supone que la factura en el país esté muy por encima de la media nacional.

El director de Operación de Red Eléctrica de España, Tomás Domínguez, argumentó que la integración de las renovables es una historia de éxito que continúa siendo una referencia mundial. “España ha conseguido cubrir más del 40 por ciento de su demanda eléctrica anual con energías renovables, ha logrado que la tecnología eólica se posicione como la primera en el mix de producción durante algunos años, ha cubierto más de un 80 por ciento de la demanda en momentos puntuales mediante renovables, y todo ello sin comprometer nunca la seguridad y calidad de suministro a lo largo de más de dos décadas de superación constante de nuevos retos y a pesar de la escasa interconexión con el resto del sistema europeo”.

Integración de mercados europeos

La subdirectora de Regulación de Negocios Liberalizados de Gas Natural Fenosa, Esther García, señaló que se debe fortalecer la integración de los mercados europeos, estableciendo reglas claras donde todos los agentes participen en igualdad de condiciones, e incrementando las interconexiones. “El coste del mix energético del futuro se presenta competitivo y asequible para los consumidores, pero para conseguirlo se necesita fomentar la inversión en instalaciones de ‘back-up’ y renovables. Para la consecución de los objetivos ahorro de energía primaria y de emisiones de CO2, la cogeneración debería tener un papel relevante”, aseveró García.

El director general de Wind to Market, José Salmerón, defendió el importante papel de los ‘traders’” porque, a su juicio, es necesario que en el mercado actúen cuántos más participantes mejor para que el precio refleje los costes reales. Salmerón subrayó que la negociación de energía permite optimizar el margen obtenido y gestionar el riesgo de un negocio de energía y que todos los segmentos en competencia “generan riesgo y oportunidad”.

Nuevos modelos

El director del equipo de Energía de Accenture Strategy, Antón Riestra, explicó que el mercado eléctrico español, como el de muchos mercados internacionales, ha seguido hasta ahora una estructura similar, en la que grandes plantas generadoras suministraban la electricidad necesaria a los consumidores a través de un sistema de transporte y distribución que era retribuido de manera regulada. “En los últimos tiempos estamos viendo una serie de tendencias que están poniendo en cuestión esa estructura tradicional y que plantean la necesidad de introducir cambios en las interacciones que se producían. Estas tendencias están dando lugar a nuevos modelos de negocio”.           

Para finalizar, el director de Seguimiento del Mercado de OMIE, Juan Bogas, destacó que los objetivos futuros del sector eléctrico son cumplir con el acuerdo del COP-21, afrontar los cambios de la electrificación de la economía y gestionar el incremento de energías renovables”. Para llegar a estos objetivos, aseguró, los mercados “deben incrementar su flexibilidad con un diseño correcto e integrar los mercados mayoristas de manera eficiente en el sistema europeo, lo que llevará a que la electricidad sea una commodity”. “El gran reto será la integración de la demanda”, concluyó.