Los bercianos somos así. Gente hospitalaria. Lo demostramos cada día, con propios y forasteros. A prueba nos ponen los visitantes, que vienen atraídos por nuestro paisaje, gastronomía, nuestra forma de ser. Turista desorientado que vemos, no esperamos a que nos pregunte, le sacamos de dudas nosotros directamente…

Somos destino turístico por muchas razones, y la verdad que esa fama nos la hemos ganado reclamando cuando tocaba y promocionando todo lo bueno de esta tierra, de forma ininterrumpida. Esa es la mejor campaña publicitaria y la mejor carta de presentación. Tenemos riqueza y recursos, pero nos falta empuje, tanto desde el sector público, que debe poner las bases para que podamos competir como desde el sector privado, que debe velar por la consecución de un turismo de calidad, preparado para dar respuesta a las nuevas exigencias del mercado. Sabemos la teoría, practicamos la hospitalidad, pero y -vuelve el pero-, nos falta el compromiso de la administración pública para poder transformar con éxito nuestra extraordinaria materia prima. Aunque son muchas las carencias, y hay que seguir innovando y ofertando servicios atractivos, las estadísticas están ahí, en la Oficina de Información del Ayuntamiento de Ponferrada, o en la del Consejo Comarcal del Bierzo. Números que son visitantes y que se pueden convertir en euros, si ponemos los medios. Ponferrada y el Bierzo en general, están en el mapa del mundo, desde hace mucho tiempo, ya no hay que especificar la provincia; tenemos entidad propia y reconocida, y eso es gracias al trabajo de muchos. El Bierzo puede ofrecer turismo profesional, turismo cercano y turismo social. No podemos olvidar que somos Tierra Santa de paso hacia Santiago de Compostela, con miles de peregrinos que atraviesan la comarca y que tienen a su disposición servicios públicos, como albergues donde cobijarse, asearse y descansar.    Qué gran idea la de ese convenio de colaboración con la Universidad “Miguel Hernández” de Elche para atender, este verano, a los caminantes que pasen por el Albergue de Ponferrada. El año pasado, este programa permitió asistir a 700 peregrinos. Un total de cincuenta estudiantes de Podología, Fisioterapia y Terapia Ocupacional se desplazarán a la capital berciana para realizar sus prácticas en verano, para un servicio que supone como se ha dicho un valor añadido al albergue y que podría extenderse a los costaleros en Semana Santa, otra parte activa que contribuye a incrementar las cifras turísticas en Ponferrada y resto del Bierzo. Estamos en el buen camino, no nos durmamos.