La formación entiende que apostar por empresas privadas es un “escándalo” que “solo puede salir de los intereses de la empresa que finalmente se beneficiará de la concesión”. “Los servicios más baratos y eficientes son los de gestión íntegramente pública y en el caso de León no existe ninguna cortapisa legal que impida contratar bomberos directamente por la administración pública. El único problema de legalidad sobrevendría de la imposibilidad de crear el servicio, dado que no hay problema el modelo de contratación queda en manos de la elección de quien lo crea, la Diputación”, afirman.

Izquierda Abierta en la provincia no se va a limitar a enmendar el modelo de gestión. Explican que no están de acuerdo con el número de bomberos previstos. Apuestan por incrementar la plantilla por parque hasta 20 personas por retén, duplicando la plantilla prevista de 75 a 150, creando nuevos parques en Fabero y Sahagún (no voluntarios), con el cual sería innecesario el de Valencia de Don Juan en esa ubicación.