Tras varias semanas de trabajo, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) ha finalizado el estudio técnico sobre la inestabilidad que presenta la ladera oeste de la explotación a cielo abierto de ‘El Feixolín’.

Un informe preceptivo, que fue encargado por la Dirección General de Energía y Minas, y que tal y como han confirmado a Laciana Digital fuentes de la Junta de Castilla y León concluye que “no existe riesgo inminente de derrumbe”. Aún así, las mismas fuentes han aclarado que “conviene hacer un estudio más amplio que monitorice la zona para ver cómo va evolucionando y actuar en consecuencia”.

De momento este primer informe no ha supuesto ningún tipo de desembolso económico por parte de la Junta de Castilla y León, si bien es cierto que para el nuevo estudio, que se va a encargar de manera inmediata, “se destinarán en torno a 175.000 euros”.

Fue el pasado mes de julio cuando, dentro de las jornadas de geología organizadas por el Aula Geológica de Robles, el IGME advirtió, tras una visita de campo a ‘El Feixolín’, que la ladera de la zona oeste de la explotación estaba activa y presentaba cierta inestabilidad. Es más, fueron los propios expertos del Instituto quienes propusieron que se elaborase un estudio detallado con el fin de monotorizar ese movimiento además de conocer la velocidad y el modo en el que se mueve el tálud.

Hay que recordar también que tal y como apuntaron en su día los propios expertos del IGME con el inicio de la actividad minera, tanto de interior como de exterior, la ladera se volvió inestable. A todo ello se suma el hecho de que, ahora mismo, el talud está soportando el peso de la escombrera que tiene en su parte superior. Además, la antigua carretera que llegaba a las diferentes bocaminas está llena de pliegues y fallas.