Num: 6962 | Lunes 30 de noviembre de 2021
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José Galán: ”Me ha costado 10 años darme cuenta que no existe el país ni el equipo perfecto”

El leonés José Galán es un futbolista y psicólogo que ha jugado en trece países distintos en los últimos diez años

José Galán

El hombre se pasa toda su vida buscando un sitio en el que encajar. Sin embargo, son pocos los afortunados que dan con el lugar ideal antes de que se acabe todo; alguno se da cuenta de que solo necesitaba cambiar la ciudad por el campo, o simplemente su grupo de amigos. Otros, los más aventureros, optan por darle la vuelta al globo terráqueo en busca de ese edén en el que trabajar y vivir en paz.

José Pedrosa Galán (2 de febrero de 1986, León) es de estos últimos. El futbolista y psicólogo de 35 años comenzó a correr detrás de una pelota que se le escapó por las cuestas de León hace dos décadas, y terminó dándole la vuelta al mundo. José Galán se ha excedido un poco más que Phileas Fogg -el personaje ficticio al que dio vida Julio Verne en La vuelta al mundo en ochenta días– en esta hazaña, aunque le ha superado en el número de países visitados. ¡13 en tan solo 10 años! Tailandia, Indonesia, EAU, Austria, Chipre, Rumanía, Jordania, Finlandia, Andorra, Hong Kong, Catar, Arabia Saudí y Canadá.

Diez temporadas de breves y apasionadas expediciones en las que el ‘’explorador’’ José Galán ha sido capaz de conquistar distintos territorios repartidos entre Asia, Europa y América. Para ello, no ha tenido que enfrentarse al villano Transfer (como el Fogg de la versión animada), sino a las lesiones y a su propia mente. ¿Cuál será su próximo abordaje? ¿Regresará de una vez a su hogar tras su dilatado peregrinaje?

Sin contar a España, ha vivido en trece países diferentes en los últimos diez años. ¿Le gusta vivir nuevas experiencias o no encuentra la estabilidad que busca?

Soy bastante inconformista y perfeccionista. Me ha costado diez años darme cuenta que no existe el país ni el equipo perfecto, ya que todos ellos tienen sus pros y sus contras; en un sitio te gusta cómo es la gente, pero hace frío, en otro hay un alto nivel futbolístico, pero no te pagan…

Para que veas un poco cómo soy, hace unos años prefiero firmar un contrato de 8 meses en un club finlandés que jugaba Europa League que uno de tres años en un equipo de Serie C italiana. Me apasionan los retos y me he decantado siempre por eso; nunca le he tenido miedo al cambiar de aires y, aunque me he podido equivocar en alguna ocasión, siempre que me he mudado ha sido buscando progresar profesionalmente.

¿En cuál se ha sentido más cómodo?

En Chipre, por ejemplo, ya que es un sitio que se parece mucho a España si lo vemos desde fuera; tiene playas, buen clima, un fútbol de calidad, grandes estadios… No obstante, estuve tres meses sin cobrar, y eso me hace tener un recuerdo agridulce del país.

Si tengo que decirte un sitio en el que estuve súper a gusto y en el cual me hubiese quedado muchos años más, ese es Catar. Allí estaba muy feliz, pero me vi obligado a irme debido a una restructuración del club, que, tras cambiar tres veces de entrenador en seis meses, decidió prescindir de los jugadores extranjeros. La vida allí es genial, muy segura.

Hablando de seguridad… ¿cuál diría que es el más peligroso de todos?

Te voy a decir algo que te va a sorprender, ya que somos muy propensos a idealizar países sin conocimiento, y una vez vives allí, ves que es totalmente distinto; cuando me fui a Jordania, muchos me tacharon de loco y, sin embargo, me sentí más seguro de lo que estoy en Canadá. Si me das a elegir una ciudad en la que no andar solo por la noche, te diría Winnipeg, que es donde vivo ahora mismo.

Futbolísticamente, ¿con qué país se queda? ¿En cuál hay una cultura futbolística más asentada?

Me quedo con Austria. La Liga Austriaca era un gran trampolín mediante el cual muchos compañeros de equipo saltaron a países como Inglaterra o Alemania. Ese año me enfrenté a jugadores de la talla de Sadio Mané, Naby Keïta o Kevin Kampl, que ahora juegan en el Liverpool y en el RB Leipzig, respectivamente.

En segundo lugar, creo que Finlandia, que me sorprendió gratamente. A pesar de la opinión general, tiene un fútbol emergente con un gran nivel.  Allí me enfrenté a futbolistas como Alfredo Morelos, que ahora viste la camiseta del Glasgow Rangers. Algunos jugadores con los que compartía vestuario compiten ahora en ligas como la Ligue 1 o la Eredivisie, y otros se han hecho un hueco en una selección finlandesa que está haciendo muy bien las cosas.

Son países que tienen mucha salida y de los que cada vez surgen más talentos. En Canadá pasa lo mismo y es que, pese a que la liga tiene solo tres años, esta no deja de crecer. El portero de mi equipo del año pasado, por ejemplo, está ahora en la selección nacional, y es muy probable que dispute el próximo mundial de Catar.

Ahora juega en el Valour, de la Primera División de Canadá. Comparémoslo, por ejemplo, con la Ponferradina. ¿Cuántos jugadores del Valour serían titulares en el conjunto dirigido por Bolo?

A ver, en esto entran en escena muchos factores tácticos, pero en cuanto al nivel físico y técnico, a la gente le sorprendería lo buenos que son mis compañeros. Obviamente, no te aseguro que todos tendrían hueco en un equipo como la ‘Ponfe’, pero la diferencia no es tan grande como la gente piensa.

La globalización del “planeta fútbol” ha hecho que todo se compense, y que sea muy difícil vencer a cualquier rival, ya que los equipos se han enriquecido mucho tácticamente. Véase por ejemplo el Irlanda del Norte-Italia de hace dos días. Todo depende del momento y el contexto; en mi equipo hay jugadores jóvenes a los que les auguro un futuro muy brillante.

Se licenció en psicología. ¿Es la salud mental la clave para ser un buen futbolista? ¿Es José Galán mejor futbolista gracias a sus conocimientos en psicología?

Sí. En mi opinión, más del 60% está en la mente: tu confianza, tu personalidad, el poder de agrandarse en los momentos difíciles… Sin duda, la cabeza es fundamental para cualquier deporte, y más aún para el fútbol.

A nivel personal, se me da mejor la teoría que la práctica -ríe- pero sí que te diría que la fortaleza mental es una de mis mayores virtudes; aunque no por mis estudios, sino por mi forma de ser. Mi ídolo es Rafa Nadal por su capacidad de administrar esos momentos difíciles en los que a otros le tiemblan las manos y los pies y, por el contrario, él se agiganta.

¿Ha actuado alguna vez como psicólogo de urgencia con algún compañero?

Sí, sí que me ha tocado. En Jordania, incluso el presidente me llamaba para pedirme ayuda con temas personales que no tenían relación con el fútbol. En Canadá, no sé si es por mis estudios o por mi experiencia, pero todos me piden consejo y me preguntan cómo pueden mejorar.

Me siento muy realizado ayudándoles, la verdad; no sé si en un futuro tiraré por la rama de la psicología deportiva, pero es algo que me encanta. Cada vez se le da más importancia a la psicología en el mundo del fútbol, y es un gran acierto, pues gran parte del éxito deportivo viene dado por el bienestar mental.

¿Sufre la mente humana con cambios de vida tan drásticos como los suyos? ¿Se acostumbra rápido a las nuevas costumbres y horarios?

Hombre, sí que sufre. Yo creo que lo más difícil de todo esto es la incertidumbre que te genera el no saber dónde estarás el año que viene. Si tengo que ponerme una medalla en mi carrera es la de haber tenido la capacidad de vivir y trabajar con esa incertidumbre.

En mi caso, que he tenido varias lesiones, se ha hecho más complicado, ya que a esa inquietud se han unido el estrés y la ansiedad. Al final, tu familia depende de tu estado físico, y es difícil gestionarlo. No obstante, siempre me he mantenido positivo y nunca he dejado de trabajar, y los resultados han acabado llegando. ‘’La hora mágica llega siempre’’; ese es mi estado de WhatsApp y mi lema de vida. Pienso que esa capacidad de superación y adaptación es la que me ha hecho crecer durante todos estos años.

Si trabajas duro en la sombra, las oportunidades llegan. No todo el mundo puede ser Rafa Nadal, pero con esfuerzo es más fácil disfrutar de las pequeñas cosas. Yo llevo 17 años como profesional haciendo lo que más me gusta, y eso para mí es todo un éxito.

Se formó en la Cultural Leonesa. ¿Es anti-Ponferradina?

Para nada. Parece que si eres de la Cultural tienes que odiar a la Ponferradina, y no es así. Yo soy muy de la ‘Cultu’, pero como tengo familia en el Bierzo y mi tío conoce al presidente de la ‘Ponfe’, pues les desearé siempre lo mejor.

Para finalizar, ¿se plantea un nómada como José Galán volver a asentarse en Castilla y León? ¿Le gustaría retirarse en su tierra? O, por el contrario, ¿seguirá buscando refugio en el extranjero?

Me encanta vivir en el extranjero, pero si me surge algo en España, puede que sea hora de volver. Mi hija de un año y medio nació en plena pandemia y aún no ha conocido a su abuela, que vive en Vega de Espinareda. Ahora vamos a tener otra niña y me gustaría que ambas creciesen con la familia más cerca.

La verdad es que me gustaría mucho retirarme en algún equipo de Castilla y León, que es el lugar donde todo comenzó. Sería el broche de oro, una forma muy bonita de cerrar el círculo.

José Galán
José Galán

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