La Junta de Castilla y León ha indicado este martes que estudia la posibilidad de implantar bonificaciones para el tráfico pesado en la autopista AP-71, para desviar gran parte del tramo que afecta a la N-120. Este hecho se produce cuando la Junta y el Ministerio de Fomento han acordado el desvío obligatorio de vehículos pesados de la N-I a la AP-1, así como la implantación de bonificaciones que alcanzarán hasta el 75%. Estas medidas se han tomado para mejorar las condiciones de circulación y seguridad vial en el tramo de la carretera nacional I que va entre Burgos y Miranda de Ebro.

El pasado mes de octubre, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, había argumentado que los “números” sobre el tráfico pesado que soporta la carretera N-120 entre León y Astorga no permitía equiparar su estado con la N-1 en Burgos o la N-VI en San Rafael (Segovia) y por lo tanto había asegurado que no formaría parte del programa que busca bonificar el desvío obligatorio de camiones y autobuses a las vías de pago -AP-1 y AP-6, que la Junta negocia con el Ministerio de Fomento.

Sin embargo, hoy ha anunciado ya que estudiará los números y medidas para poder ejecutar bonificaciones de alrededor del 70% para mejorar la circulación y la calidad vial.