ESPECIAL EDUCACIÓN

La solidaridad con los niños del Líbano llega al Bierzo

La voluntaria Marta Hernández es una de las encargadas de encontrar apoyos para la ong 26 Letters, que se ocupa de la educación de un centenar de niños en Beirut
26 Letters

En las próximas semanas, la escuela que la ONG 26 Letters tiene en Beirut reanudará la actividad. Su vuelta a la normalidad es la mejor de las noticias para los más de 100 niños sin recursos que acuden a este centro para obtener una educación. Se trata de un entorno escolar muy peculiar: todos los miembros de la ONG son voluntarios de distintos países de Europa que se pagan sus gastos y están en el Líbano con la única vocación de ayudar.

Con el mismo espíritu, aunque en Ponferrada, Marta Hernández, una miembro de la ONG 26 Letters está dando a conocer la labor de esta asociación en el Bierzo. La covid ha dificultado la situación hasta el punto que la escuela de la ONG 26 Letters tuvo que cerrar. Ahora, nos cuenta, se preparan para retomar la actividad, tras tiempos difíciles en los que a la pandemia ha habido que sumarle la explosión en el puerto de Beirut el 4 de agosto del año pasado.

Los estudiantes de esta escuela son niños y niñas sin recursos que de otra manera no podrían obtener una educación. En muchos casos, se trata de refugiados sirios venidos del país vecino escapando de la violencia y la desestabilización. En la escuela hay más de 100 y, asegura Marta, tienen una lista de espera de 500. Este colegio comenzó su andadura en 2015 y se tuvo que cerrar en marzo por la situación de pandemia.

Marta es voluntaria, como todos los miembros de la ONG, y se encarga de las relaciones públicas de la organización. Todavía no ha estado en Beirut, vive en Ponferrada donde se sigue formando (es filóloga árabe). Se está sacando el máster de profesorado.

Consciente del mal momento para este tipo de proselitismo, esta voluntaria encuentra natural que ahora mismo no se mire mucho “hacia fuera”, dada la problemática doméstica que se vive, pero aun así no ceja en su empeño de que la ong pueda ser un poco más conocida y “se vea el trabajo”. La joven, como muchos otros europeos de su edad adscritos a 26 Letters, tienen ganas y toda la vitalidad necesaria para hacer que la solidaridad con el Líbano y con los refugiados sirios llegue al Bierzo y a otros muchos otros lugares del mundo.