Los castellanos y leoneses tuvieron que esperar una media de 78 días para ser operados en el cuarto trimestre del año, 29 días menos que en el mismo período de 2016, cuando la cifra se elevó a 107. Así lo pone de manifiesto el balance de la evolución de la lista de espera al cierre de 2017, que también indica que al finalizar diciembre había 24.495 personas pendientes de entrar en el quirófano, es decir, 3.715 menos, lo que implicó una caída del 13,1 por ciento.

Así lo puso de manifiesto hoy el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien valoró esta “buena tendencia” que arrancó hace 20 meses con la aplicación del Plan Estratégico de Eficiencia y de Control y Reducción de las Listas de Espera (Preycles) y que para el cierre de 2017 planteaba como objetivo los 25.500 pacientes y los 71 días. En este sentido, destacó que se ha cumplido con creces en cifras de pacientes -1.000 menos en lista de espera de lo previsto- y que, en el caso de la demora, once de los 14 hospitales la lograron cerrar por debajo de los 70 días. “Se trata de una tendencia general muy positiva, que se ha mantenido a lo largo del año” y que se refuerza con el dato de que ningún paciente del grupo de prioridad 1 tuvo que esperar más de 30 días para ser intervenido.

Estos resultados se alcanzaron gracias a diversos factores, entre los que Sáez Aguado destacó el aumento del rendimiento quirúrgico de los quirófanos para cirugías programadas -170- y de los urgentes -16-; la reducción de las suspensiones quirúrgicas -tanto por motivos del centro como del paciente- en un 3,3 por ciento, y el tiempo efectivo de uso de los quirófanos que se elevó al 76 por ciento. Además, se mantuvieron abiertos los 20 quirófanos programados en horario de tarde.

Cambio radical en el Bierzo

Tanto en términos absolutos como relativos, el centro que mejores datos arrojó fue el Hospital El Bierzo, que en un año pasó de 243 días de demora media a 95, lo que implicó un descenso interanual del 61 por ciento. En este caso, destacó los “buenos resultados” logrados a partir de grandes cambios en gestión, del Servicio de Traumatología -se cambió al responsable- y al impulso de la comisión quirúrgica, además de a la puesta en funcionamiento de dos nuevos quirófanos en octubre.

La espera media cayó en todos los centros, con los complejos asistenciales de Palencia y Ávila como paradigmas, con 34 y 48 días de espera en cada caso, y los de Soria y Zamora, con 49 días cada uno, ejemplos que destacó Sáez Aguado. En cuanto a los grandes centros, sorprende la evolución del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, que pasó de 89 a 63 días de demora media, con una disminución del 29 por ciento, y la del Hospital de Salamanca, que cayó un 23 por ciento, al pasar de 125 a 162 días.

Por su parte, el Hospital Universitario Río Hortega redujo la demora un 12,5 por ciento, de 96 a 84 días; el de León, un 8,45 por ciento, de 71 a 65, y el Hospital de Burgos, un 16,87 por ciento, pasó de 83 a 69. Los dos hospitales comarcales de esta provincia registraron sendas caídas de la demora del 9,8 y del 19,35 por ciento, al pasar de 71 a 64 días el Santiago Apóstol, Miranda de Ebro, y de 62 a 50, el Santos Reyes, de Aranda de Duero. El de Medina del Campo, en Valladolid, pasó de 47 a 34 días, un 27,5 por ciento menos.

Por volumen de pacientes, los centros más activos fueron el Clínico de Valladolid (con un 30 por ciento menos al cerrar el dato con 2.253 pacientes), junto con el del Bierzo (12,6 por ciento menos, hasta los 540). En Ávila, la reducción de pacientes fue del 20,7 por ciento, hasta los 1.084; en Burgos, del 16,54 por ciento, hasta los 3.133, en el caso del Hospital Universitario de Burgos, y del 12, 6 y del 21,67 por ciento, en el Santiago Apóstol y Santos Reyes, respectivamente, hasta los 540 y 477.

Mientras, en Palencia el dato cayó un nueve por ciento, hasta los 836; en Salamanca, un 5,89 por ciento, hasta los 5.093; en Segovia, un 12 por ciento, hasta los 1.416; en Soria, un 6,17 por ciento, 502; en el Río Hortega de Valladolid, un 5,05 por ciento, hasta los 2.426; en el de Medina del Campo, un 13,53 por ciento, hasta los 377; y en el Complejo Asistencial de Zamora, un 9,38 por ciento, hasta los 1.295.

Especialidades

En cuanto a las especialidades que incorporaron mayor número de pacientes, volvieron a ser Traumatología (6.981), Oftalmología (5.000) y Cirugía General y Digestiva (4.304), que en conjunto supusieron más del 66 por ciento de las personas en espera. En cuanto a la demora media, Traumatología sumó 100 días, seguidas por las especialidades de Cirugía Plástica, con 99; Cirugía Maxilofacial, 96 días, y Pediátrica, 97.

Los procesos más frecuentes fueron cataratas, artrosis y hernias, que representaron el 56 por ciento de todos los casos.

Mapa nacional

En la rueda de prensa, el consejero destacó la situación de Castilla y León en comparación con el resto de España. Los últimos datos disponibles referidos a junio de 2017, señalan que el número de pacientes en espera (tasa por mil habitantes) era en Castilla y León de 10,97 pacientes por cada 1.000 habitantes, un 18,3 por ciento inferior a la media del Sistema Nacional de Salud, con 13,43.

Además, resaltó que Castilla y León fue la cuarta comunidad con menor número de pacientes en espera de una intervención quirúrgica, y la demora media -80 días- fue un 23 por ciento inferior a la media de las comunidades autónomas -104 días-.

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, presenta los últimos datos de listas de espera quirúrgica en Castilla y León. / L. Pérez