Los jóvenes de Corullón

Aunque el título pudiera llevar a engaño por que ya están convocadas las elecciones municipales, nada más lejos de la realidad. No vamos a hablar ni de juventudes, socialistas, ni de populares, centristas, bercianistas… ni siquiera de populistas. Vamos a hablar de juventudes comprometidas.

Dicen que los jóvenes siempre demuestran una actitud pasota, indiferente y hasta de desprecio cuando se habla de tradiciones. El estereotipo de juventud señala que tampoco les interesa el mundo en el que vivimos, que ellos habitan en un planeta paralelo, que escapa de la realidad. Que no están conectados más que con las redes sociales, con sus amigos, con sus aficiones, por que los adultos no les escuchamos, no hablamos su lenguaje, no les entendemos y aplaudimos en veces muy contadas, su forma de actuar. Esa podría ser la imagen comunmente aceptada, por la mayoría acerca de la juventud. Pero esa imagen habría que pasarla por según qué filtros, para referirse a las acciones de muchos, que marcan la diferencia y ponen en entredicho todos esos prejuicios que crea la propia sociedad. Lógicamente a nadie vamos a engañar, si no aceptamos que la esencia propia de la juventud es la rebeldía, y la búsqueda de la justicia, la igualdad y la verdad con el instrumento de la protesta. Esos valores que de adultos, seguimos buscando con ansía inmortal. Pero hay más.

Los jóvenes, son bastante más que todo eso. Y los de nuestra columna de opinión de hoy, lo están demostrando al ponerse al frente de una asociación cultural, la Asociación Cultural “San Esteban” de Corullón, para mantener viva una tradición, que además combina la historia y la religión, materia esta de la que la mayoría, suelen escapar como gato de agua escaldada.  Nuestros jóvenes de Corullón, no. Ellos decidieron coger el testigo que hace ya 25 años, dejaron sus padres y familiares, para seguir manteniendo viva la “Representación de la pasión y crucifixión de Jesucristo”. Esta Semana Santa, esa exhibición, cumple sus bodas de plata, y 70 actores, todos vecinos del municipio, se convierten en personajes Bíblicos para hacer piña, y contribuir a mantener esta original propuesta, que se ve recompensada después, con la respuesta emocionada del público, que se da cita en la convocatoria y llora en la plaza, junto a la Iglesia de San Miguel, la muerte de Jesús. Sergio, Borja, Daniel…son “3 de los 70 de Corullón”, que están implicados y comprometidos con su pueblo. Uno hace de Jesucristo, otro de Judas y el tercero de cura. Han ensayado durante más de un mes, una y otra vez, las escenas de la Pasión viviente, que van a representar y que llenarán otro año más, su pueblo de turistas. Disfrutan con lo que hacen, por que lo hacen por su pueblo, por mantener la herencia que les dejaron. Lo hacen ellos y el resto del cuadro de actores de la Asociación. Esa es la otra cara de la juventud; la que demuestra sensibilidad y florece como los cerezos, que estos días dejan desde el mirador de Corullón, una bellísima imagen de postal.