El Día del Docente, que celebra este colectivo este viernes, se convierte en una jornada para reflexionar y poner sobre la mesa la importancia de una figura social que pide paso para seguir formando nuevas generaciones capaces de contribuir al sostenimiento de los cimientos de cualquier país. La agencia Ical ha reunido a una representación de profesores del entorno urbano y rural en Castilla y León que muestra sus anhelos y retos de futuro, además de pedir apoyo social y administrativo para seguir formándose y formar mejor a su mayor tesoro: sus alumnos.

A ellos se suman las opiniones de representantes sindicales del sector de enseñanza, quienes reclaman medios humanos y materiales suficientes, junto a condiciones laborales estables, para que el buen nivel docente en la Comunidad no solo se mantenga si no que se apueste por que este colectivo siga figurando entre los mejor considerados del país, dados los buenos resultados conseguidos  en las aulas por los alumnos, sin que ello derive en la autocomplacencia.

Así lo demuestra Manuel Fuentes, profesor de Biología y Geología en Primero de ESO y de Física y Química en Segundo de ESO, en el Instituto González Allende, en Toro (Zamora), quien no cree que el nivel educativo en Castilla y León sea como indica el informe PISA. “Estoy seguro de que no somos tan buenos. Los docentes trabajan bien y se preocupan, en general, pero, si cogemos a un alumno de 15 años y le aplicamos problemas sencillitos para ver su nivel, tiene muchos fallos”, asegura. “No estoy de acuerdo con que la educación que tenemos sea de alta calidad, ya que es muy mejorable. Tenemos que trabajar más y mucho mejor”, añade.

Respecto a los retos pasados afrontados por la educación, Manuel Fuentes valora la ampliación de la educación tras la Ley Moyano, “para que todo el mundo estudiase hasta los catorce años, como mínimo” y, especialmente, la emprendida por un gobierno socialista para aumentar la educación obligatoria hasta los 16 años. “El reto de que todo el mundo pueda adquirir una cultura general básica es un reto del que me siento muy orgulloso como español”, declara.

Por lo que se refiere al futuro, Fuentes considera que se debe convencer de que los profesionales docentes “deben ser los mejores”, siguiendo la estela de lo que se ha conseguido en algunos países nórdicos. “Aquí debemos mejorar y seleccionar de otra manera. Que les gusten los niños y jóvenes, tengan una muy buena preparación, sean creativos y se adapten. Eso no se aprende en una universidad”, indica. “Tiene que haber igualdad de oportunidades para todo el mundo y la base es que debe haber trabajo variado para todo el mundo y, después, arropar la educación para que una persona que haga el esfuerzo pueda trabajar en lo suyo. Que los jóvenes más preparados tengan que irse fuera no puede ser. Si eso mejora, mejora absolutamente todo”, sentencia.

Por último, Manuel Fuentes, quien recalca que apuesta por una “sociedad con valores a todos los niveles”, tilda de “claramente injusto” que no haya igualdad de oportunidades para acceder a la Universidad aunque reclama la misma atención para el graduado en ESO. “A mis alumnos nocturnos de UGT y CCOO los llevamos a examinarse a Asturias porque es más fácil que en Castilla y León y eso es injusto. Estamos hablando del mínimo título para poder acceder a determinadas oportunidades del mercado laboral. Solo hay que poner sentido común, no más dinero, para que todo el mundo pueda tener exámenes iguales en toda España”.

Los niños proponen

Josefa Díaz Villaverde, a la que todo el mundo conoce como Pepi, es maestra desde hace cerca de 30 años en el Colegio Rural Agrupado (CRA) La Abadía, en la localidad de Villaverde de la Abadía (Carracedelo). Licenciada en Magisterio y en Psicopedagogía, forma parte del Movimiento Cooperativo de Escuela Popular (MCEP), que se basa en la filosofía de Célestin Freinet.

Esta perspectiva pedagógica tiene la “cooperación” como núcleo central, subraya Pepi, que explica que en el centro, los 29 alumnos divididos en tres aulas, deciden en asamblea los proyectos para trabajarlos. “El aprendizaje parte de las propuestas de los niños”, resume, y destaca la implicación de las familias en un proyecto que también está abierto al entorno en el que se sitúa el colegio.

Al hablar de los principales retos, Pepi remarca las “dificultades específicas” del modelo de escuela rural, causadas en parte por la “despoblación” y en parte porque “se mide por baremos de la escuela urbana”. “Necesitamos otras respuestas para una realidad distinta”, subraya la maestra, que reclama a las administraciones “la flexibilidad necesaria en cuanto al número de alumnos” para mantener un modelo que defiende como “un bien social muy importante”.

La entrada de las nuevas tecnologías en el colegio, que Pepi define como “nuevas herramientas muy útiles”, es otro de los retos y gran parte de la correspondencia escolar con la que se mantiene un contacto continuo con las familias se sirve de las potencialidades del correo electrónico. Además, otros desafíos ya en marcha tienen que ver con la “necesidad de abordar nuevas temáticas, como los nuevos modelos de familias o las situaciones sociales que se viven en el entorno”.

Aún así, Pepi insiste en que los retos más importantes son “los de siempre”, los que dan sentido a la profesión de maestro: “la atención  a la infancia en la mejores condiciones y el desarrollo emocional y de las capacidades de cada niño según sus necesidades”. En ese sentido, recuerda que “ahora somos más conscientes que nunca de que educamos en la incertidumbre” y considera que, ante ese escenario, el papel de la escuela pasa por formar “personas educadas en valores, con fortalezas que les permitirán afrontar el futuro”.

Reciclaje continuo

Arantxa Soria Martínez es profesora de ciencias sociales, secciones bilingües, cultura clásica y filosofía en el Colegio Nuestra Señora del Pilar de Soria y está encargada de llevar a cabo la formación pedagógica en el centro. Esta docente señala que, a pesar de los profesores de este colegio no han pasado una oposición, el reciclaje es continuo deben poseer al menos dos titulaciones, experiencia internacional y sobre todo un carácter dinámico, ya que su formación en el centro va a ser continua. “Se valora la capacidad y la disposición para formarse y estar en un proceso de aprendizaje continuo, ya que es lo que permite que el centro este engrasado”, expone.

Muchos de los docentes del colegio concertado han sido demandados para formar a otros, de centros públicos, privados y concertados, e incluso les requieren en otros países. En este aspecto, Arantxa señala que para trabajar en este colegio, el nuevo docente, pasa dos pruebas una interna y otra externa de la propia red de los centros de Padres Escolapios de toda España, en la que tiene que demostrar que domina metodologías emergentes.

Una vez que forma parte del claustro el docente debe adaptarse por el Plan de Formación del centro que cubre, en muchos casos, el 100 por cien de las horas de permanencia obligatoria. El Plan personalizado del profesor permite que elija en qué quiere formarse, que puede ser desde una mejora de la competencia en inglés hasta gamificación on line, o como gestionar las emociones de los alumnos de Bachillerato para entrenar la frustración de cara a la universidad.

Así se le da la opción a matricularse en cursos en fundaciones específicas, realizar tesis o posgrados. Además, en función de los objetivos estratégicos de cada curso que se propone desde el centro una formación en cada materia que es común.

El centro, según la docente, innova pedagógicamente a diario, debido a que se cuestiona “qué es lo que hace el profesorado y cómo lo hace en función de la idea de alumno y se potencian “los valores éticos y morales que deben tener para ser buenas personas”. El profesorado ahonda en la instrucción del carácter para que  tengan control emocional e incluso tengan una inteligencia ejecutiva.

“Un examen no te garantiza que tú seas buen gestor en el proceso de aprendizaje para la consecución del contenido, en esa destreza o en esa competencia. No sólo necesitas saber sino también saber ser”, explica. El Colegio Nuestra Señora del Pilar de Soria superó a Finlandia en las pruebas de lectura y matemáticas realizadas en el informe PISA. España consiguió un resultado de 488 puntos; los países de la OCDE, 496; Castilla y León, 505 y el centro soriano 548. Entre sus retos prevé implantar la filosofía en la educación infantil y primaria como una de las mejoras.

Arancha Soria, docente en el Colegio Nuestra Señora del Pilar en Soria. / C. Ortega

Compaginar las oposiciones

Esther Santos es un profesora palentina que, actualmente compagina su trabajo como maestra en un centro privado con las oposiciones, un proceso que define como “duro, costoso y poco objetivo”, no sólo por combinar el estudio y el trabajo, sino también por los cursos que han de hacerse para sumar puntos. Además, dice, “no hay un temario cerrado simplemente te dan el titulo del tema y tu lo preparas con criterio personal o el de tu preparador”, apunta, y añade que la nota de la prueba depende del Tribunal y la suerte. “Esto provoca que haya gente que vive de las rentas y que los nuevos docentes no podamos trabajar”, critica.

Pese a ello, muestra su ilusión por un trabajo como profesora.“Me gustó mucho desde muy pequeña”, asevera, y añade que esta vocación que le llevó a adentrarse se en el ámbito de la Educación por medio de un ciclo formativo, donde afianzó su interés por esta vocación y que le llevó después a cursar los estudios universitarios. “Allí finalmente me enamoré de esta profesión”., confiesa, para concretar también que uno de los aspectos más positivos de dedicarse a la docencia es ser testigo de la evolución de los niños.

“Me gusta ver como los alumnos progresan intelectual y personalmente”, dice Esther Santos, quien también apunta que es en las aulas donde los niños aprenden a ser persona activas dentro de la sociedad y a tener su propio criterio. Por ello, finaliza: “Siento que estoy influyendo, directa o indirectamente, en su vida y su conducta y, por lo tanto, trato de hacerlo de una forma que sea útil para ellos”.

Formación y reconocimiento

En el lado sindical, la celebración del Día del Docente, sirve al secretario de Enseñanza Regional de la Federación de Empleados y Empleadas de los Servicios Públicos (FeSP-UGT) de Castilla y León, Narciso Hernando Sáez, para precisar que el sistema educativo necesita de un profesorado que “ha de estar bien formado, reconocido socialmente, con una situación laboral digna, bien remunerado, motivado, y con recursos apropiados para el desarrollo de su labor profesional”.

Por ello, considera necesario que las leyes y los gobiernos reconozcan estos valores para que la sociedad en su conjunto también lo haga. “La educación es un bien común, un compromiso social que distingue y marca el progreso de un país, por lo que hay que garantizar una educación de calidad, gratuita y universal. Esto implica una adecuada inversión económica por parte de las administraciones educativas que permita incentivar y apoyar como se merece la labor docente por ser imprescindible para transformar la realidad”, explica.

Por su parte, la secretaria de la Federación de Enseñanza de CCOO de Castilla y León, Elena Calderón, reivindica el papel del personal docente para formar a mejores ciudadanos y ciudadana. “La Lomce ha derivado en un empeoramiento de las condiciones de trabajo del personal docente al no pode dedicar todo el tiempo necesario en la preparación de las clases y las tutorías individualizadas del alumnado. El personal docente constituye una inversión en cada país y necesita competencias, conocimientos y apoyo acorde a las necesidades de aprendizaje de cada niña y niño de hoy”, dice.

En definitiva, sostiene que sin el profesorado y su gran dedicación la sociedad “no podrá contar con mejores ciudadanos y ciudadanas, ni con trabajadores y trabajadoras más cualificadas para el progreso social y el desarrollo económico por las vías de la innovación y la sostenibilidad”.

El secretario de la Federación de Sindicatos Independientes (FSIE) de Castilla y León, José Francisco Bernardos Gil, apuesta por que los profesionales logren educar “para que la sociedad sea más libre y más justa y ser transmisores de un modelo de educación de calidad y de libertad”, al tiempo que planteo como retos de futuro en Castilla y León que los interlocutores – administración y patronales-  deben basarse “en el diálogo fluido con claridad y coherencia en los planteamientos”.

En el ámbito de las competencias en Castilla y León, se posiciona a la hora de hacer efectivo un nuevo Pacto Educativo. “El anterior es ya obsoleto al datar del año 2000, y debe existir una complementariedad con  equilibrio entre la educación pública y concertada en una proporción 70-30 por ciento, donde se contemple un nuevo acuerdo de analogía retributiva pública, estancado desde hace 13 años en el 96 por ciento y que alcance definitivamente el 100 por 100”, sostiene.

Referente social

La responsable de Enseñanza en la Confederación Sindical Independiente de Funcionarios (CSI-F) de Castilla y León, Isabel Madruga, indica que en la España actual, en la que el mercado de trabajo escasea y la precariedad abunda en exceso, “el profesor constituye para muchos niños y niñas y para muchos jóvenes el referente social con el que más tiempo comparte y del que más instrucción recibe, lo cual lo convierte no sólo en el transmisor de la formación y de los conocimientos, sino también en el agente humano a través del cual se transmiten los valores de nuestra sociedad occidental”.

A su vez, aunque reconoce que desde los estamentos e instituciones se reconoce sin excepción la importancia de la formación y de la educación impartida en los centros educativos, “sin embargo con demasiada frecuencia se menosprecia la figura del docente, privándole de medios y de reconocimiento social, incluso abundando en obligaciones absolutamente ajenas a su labor”. Por ello reclama el apoyo preciso para que el profesor pueda aprovechar las nuevas tecnologías, idiomas, los nuevos métodos y medios pedagógicos para inculcar y aportar valores al alumnado. Madruga incide en que el gran reto del sistema educativo en España es conseguir “un alejamiento real de los intereses políticos de los partidos que nos gobiernan, asumiendo como punto de partida el respeto absoluto a la profesionalidad de los docentes, brindándole  los medios humanos y materiales que el sistema necesita para llevar a cabo la importante labor que se les exige”.

Pilar Gredilla, responsable del sindicato de enseñanza ANPE Castilla y León, asegura que el papel del profesor es fundamental en el proceso de aprendizaje. “La sociedad actual está en continuos cambios y por ello tenemos que adaptar nuestra labor docente a esos cambios, dotando a nuestros alumnos de las competencias necesarias que la sociedad les va a demandar. Debemos ser capaces de consensuar un pacto de mínimos para dotar de estabilidad al sistema educativo contando con la implicación del profesorado en los cambios y reformas que necesita nuestro sistema”, dice.

A su vez, considera imprescindible recuperar las condiciones sociolaborales y el empleo perdido y reivindicar propuestas que contribuyan a la mejora de la calidad de la educación. “La educación tiene que ocupar un lugar prioritario dentro de las medidas políticas de nuestros gobiernos. Desde ANPE demandamos un esfuerzo por reconocer la importancia de la labor de los docentes en sus aulas, ya que son ellos los que garantizan la formación de nuestros alumnos, con el reto de formar a las futuras generaciones”, concluye.