La Dirección General de Producción Agropecuaria e Infraestructuras Agrarias ha concedido ayudas, por importe de 50.720 euros, destinadas al saneamiento de plantaciones comerciales de frutales de pepita afectados por la bacteria de cuarentena ‘Erwinia amylovora’ responsable de la enfermedad conocida como fuego bacteriano de las rosáceas, durante los años 2015 y 2016, según recoge en su edición de hoy el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).

Las ayudas se concederán con cargo a la aplicación presupuestaria de los Presupuestos Generales de la Comunidad de Castilla y León para este año, con una cuantía de la que se verán beneficiadas 34 de las 55 solicitudes presentadas, mientras que 21 han sido denegadas.

El fuego bacteriano o ‘chamuscado’ es una enfermedad provocada por la bacteria ‘Erwinia amylovora’, que afecta a los frutales de pepita, en espinos, cotoneaster, espino de fuego y serbal y mostajos. Es especialmente dañina en el caso del peral, ya que el frutal muestra un aspecto totalmente ennegrecido como quemado por el fuego. En el caso del manzano y el membrillero produce el mismo efecto, aunque con menor incidencia.

El fuego bacteriano ataca especialmente a las ramas jóvenes y a los brotes, que aparecen como quemados, sobre todo durante el verano. Luego se forman chancros en las ramas, que produce una viscosidad bacteriana amarilla o blanca. Los chancros en el tronco o en el cuello de la raíz provocan la muerte de la planta completa.