El nuevo edificio sanitario que la Junta de Castilla y León va a construir en Ponferrada precisará unos 8.000 metros cuadrados, contemplando todos los espacios necesarios para ubicar las áreas asistenciales del centro de especialidades, del equipo de Atención Primaria –consultas, despachos, salas de espera, salas de reuniones, sala de extracciones, etcétera-, así como los espacios para albergar el Punto de Atención Continuada (PAC) de urgencias de Primaria y la base del 112. Así lo consideran los técnicos de Sacyl que ya han llevado ya a cabo un dimensionamiento provisional del edificio,  con el que se mejorará la accesibilidad a las consultas hospitalarias y se liberará espacios en el hospital para nuevas unidades o servicios.

El nuevo equipamiento, dotado en 2017 con 300.000 euros para la redacción de su proyecto, comenzará a construirse en 2018 y tendrá un presupuesto final de entre 9 y 10 millones de euros, según el consejero de Sanidad, que estima que pueda estar finalizado en un plazo de entre 24 y 30 meses a contar a partir del inicio de las obras.

Con esta instalación se “coserá la ciudad”, según la alcaldesa de Ponferrada, ya que enlazará urbanísticamente el centro con la Rosaleda, contemplándose además la construcción de dos nuevas rotondas en la avenida de la Lealtad y en la de La Libertad. A esta última asomará la fachada del centro, que también contará con aparcamiento y zonas verdes en su entorno y que, en líneas generales, según la alcaldesa, “mejorará la vida de los ponferradinos”, evitándoles traslados a  Fuentes Nuevas, y la de muchos bercianos de otros puntos de la comarca, que podrán acceder a él a pie desde la estación de autobuses.

En cuanto al actual centro de salud de Pico Tuerto, al que sustituirá el nuevo edificio, éste pasará a manos de la Tesorería General de la Seguridad Social, de quien es propiedad, no teniendo por el momento un uso futuro decidido.