La capital del Bierzo acoge hoy y mañana la penúltima etapa del Mundial de Salto Base, con la presencia de nueve saltadores. La torre del barrio de La Rosaleda, el edificio más alto de Castilla y León con 107 metros de altura, es el escenario de esta competición que culmina la próxima semana en el Gran Hotel Bali, en Benidorm (Alicante) después de las jornadas celebradas en junio en la tirolina del Valle de Tena, en Hoz de Jaca (Huesca) y el pasado mes de julio en Ronda (Málaga).

En esta modalidad de deporte extremo, en cada una de cuyas pruebas los tres primeros saltadores clasificados acumulan puntos para la gran final además de subirse al podio, los aspectos a puntuar por los jueces son la precisión en diana, donde destaca el saltador más preciso y con más habilidad en tocar con su pie justo en el centro, y el ángulo de apertura del paracaídas, donde se premia la seguridad y la destreza. Además, el tiempo de caída libre no puede exceder los tres segundos, porque el saltador quedaría inmediatamente descalificado al entender que arriesga demasiado.

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