La secretaria general de la Agrupación del PSOE de Ponferrada, Rita Prada, compareció hoy “a cuerpo gentil”, según sus palabras para referirse a la designación del ex edil Anibal Merayo, afín al ex alcalde Samuel Folgueral y expulsado en su día del partido, como delegado al Congreso autonómico que se celebrará este fin de semana en Zamora. La veterana política berciana no dudó en calificar de “práctica mafiosa” la inclusión directa de esa persona que no es militante de la Agrupación de Ponferrada y que, supuestamente, ha sido designado afiliado por vía directa.

“Había un militante que no era militante y nos dijreros que si queréis lo cogéis y si no, os vais”, señaló respecto al congresillo del PSOE leonés celebrado el pasado sábado. “No se puede ser un delegado si no apareces en el censo de agrupación. Ha sido cuestión de un descerebrado porque no puedo creer lo que está sucediendo”, señaló antes de rechazar que pueda ser delegado “una persona que por el daño causado a este partido debería estar proscrito de por vida, por la chanza, la burla y el escarnio que ha mostrado a las siglas de este partido a lo largo de los últimos cuatro años”.

Prada compareció emulando, según dijo, a José Vélez, alcalde socialista de Calasparra, y como aquel “no pienso pedir perdón por mis palabras”. Aunque durante su intervención ante los periodistas evitó dar nombres concretos, en el turno de preguntas sí accedió a identificar a Ibán García del Blanco al político que definió como “un personaje oscuro, rencoroso, malintencionado, escondido y agazapado, esperando el momento más propicio para echar la zarpa y es tan políticamente incorrecto y negado que no repara en medios para hundir a los demás”.

Para la responsable del PSOE ponferradino, su comparecencia de hoy responde a que “hay veces que es muy importante enfrentarse a los hechos, dar la cara y decir lo que uno piensa para ver si los que piensan igual que yo, que son una inmensa mayoría, se atreven a exponerlo y decirlo”. Se sentí dijo, obligada a expresarse, entre otras cosas, porque dice estar “un poco cansada de los tejemanejes de determinadas personas y todas esas peticiones de militancia que dicen que se están produciendo ojalá sean de militantes de verdad y no de meros cotizantes”. Rita Prada comenzó su exposición señalando que lo ocurrido en el congresillo del PSOE de León demuestra “que persiste una falta de unidad a nivel provincial”.