Num: 7333 | Lunes 5 de diciembre de 2022
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El primer 'Sábado sin sol' del 2022 recuerda a las 6 mujeres asesinadas en lo que va de año

Desde esta Plataforma reivindican que "sea un acto con mayor presencia porque estamos lejos de llegar a esa conciencia social y participativa y esto es un problema que nos afecta a todos"

Sábados sin sol
Sábados sin sol

El primer 'Sábado sin sol' del año 2022 recordó este 29 de enero en la plaza de Abastos de Ponferrada a las 6 mujeres asesinadas en lo que va de año. Una de las representantes de la Plataforma Contra las Violencias Machistas, Angélica, anima "a la población a que acuda a este acto que realizamos el último sábado de cada mes porque, por desgracia no hay mucho aforo".

Desde esta Plataforma reivindican que "sea un acto con mayor presencia porque estamos lejos de llegar a esa conciencia social y participativa y esto es un problema que nos afecta a todos".

El acto de este nuevo “Sábado sin sol” comenzó a las 12.00 horas y una de las integrantes de la Plataforma leyó un manifiesto a favor de las mujeres y en contra de la violencia de género.

"Como cada último sábado de mes, nos concentramos hoy en Ponferrada para visibilizar y condenar la violencia que sufrimos las mujeres, niñas y niños, dando voz a aquellas que no pueden hacerlo públicamente porque han sido silenciadas, coaccionadas, invisibilizadas y en el peor de los casos, asesinadas.

Por todas ellas y por toda la sociedad en general, esta Plataforma contra las violencias machistas del Bierzo y Laciana no quiere comenzar este “Sábado sin sol” en un año nuevo, sin recordar las consecuencias que la violencia en todas sus expresiones, ha tenido sobre las mujeres, sobre sus
familias y sobre el conjunto de la población en el pasado año 2021. Una trágica cifra de 78 feminicidios cerraba el año, la última víctima, una niña de 3 años asesinada a manos de la ex pareja de su madre.

Tan solo llevamos un mes en este 2022 y ya tenemos que mencionar a 6 mujeres asesinadas, y es que seguimos conviviendo en nuestro día a día con violencia y menosprecio hacia la vida de las mujeres en cualquier punto de nuestro país y en cualquier capa social. Sara Pina de 38 años, profesora en Tudela, y otra mujer de 57 años, en Santa Cruz de Tenerife, encabezan la lista negra de una lacra que a pesar de los avances y esfuerzos de todas nosotras parece no tener fin. El 20 de este mes se halla el cadáver de Yana Rose, de 40 años en Cádiz y posteriormente, María Sanz de 76 años en Castellón, Mónica de 50 años en Granada y otra mujer de 62 años en Ciudad Real han sido asesinadas. Rabia e impotencia frente a unas cifras que no cesan y que nos hacen pensar en la vida de esas mujeres que eran madres, hijas, parejas, abuelas, vecinas, a las cuales se les ha arrebatado la vida y por las cuales hoy nos concentramos en Ponferrada.

Con todo y ello, no decaemos en nuestro propósito y continuaremos señalando y denunciando aquellos ámbitos en los cuales se lleve a cabo la discriminación y la opresión sobre las mujeres por el mero hecho de serlo.

Los tentáculos de las violencias machistas llegan a todas las esferas públicas y privadas de la vida de las mujeres, convivimos históricamente con ellos pero a través de movimientos sociales como esta Plataforma a nivel local, lanzamos un llamamiento a toda la sociedad para identificar y denunciar aquellas situaciones que opriman la existencia de mujeres, niños y niñas y en último caso les arrebate sus vidas. Todas y todos conocemos por propia experiencia o por alguien cercano situaciones humillantes y que menosprecian la figura de la mujer, sino te atreves a decirlo en voz alta, piensa en tu interior…

- Cuántas nos hemos enfrentado a bromas machistas aparentemente inofensivas en nuestro puesto de trabajo.
- Cuántas nos hemos cuestionado si aquel “roce” o “acercamiento” innecesarios, habrán sido imaginaciones nuestras.
- Cuántas nos hemos visto en la tesitura de elegir entre nuestra carrera profesional o la maternidad por la falta de políticas reales de conciliación.
- Cuántas hemos tenido que esforzarnos el doble que nuestros compañeros para demostrar nuestra valía.
- Cuántas llegamos a nuestras casas y ampliamos la jornada laboral a 24/7, especial mención a todas esas madres monoparentales únicas responsables familiares.
- Cuántas hemos “tirado” un poquito poniendo en jaque nuestra salud mental por no decir “basta”, “se acabó”
- Cuántas hemos renunciado a nuestra verdadera vocación por querer entrar en “sectores masculinizados” o lo que es lo mismo: “trabajo de hombres”.
- Cuántas hemos sido acusadas de “histéricas” y “fantasiosas” al denunciar una situación de violencia en cualquiera de sus dimensiones: familiar, de género, una injusticia social, etc…

Estas son vivencias reales que tiene que terminar de una vez por todas. Los poderes públicos y la sociedad en general deben seguir tomando conciencia de que la mitad de la población no puede seguir oprimiendo a la otra mitad, vulnerando derechos fundamentales para las personas
como son la vida, la integridad física y moral, la libertad ideológica, la seguridad o la intimidad personal y familiar.

El pleno reconocimiento de la igualdad formal ante la ley, aun habiendo supuesto, sin duda, un paso decisivo, ha resultado ser insuficiente. La violencia de género, la discriminación salarial, la discriminación en las pensiones de viudedad, el mayor desempleo femenino, la todavía escasa presencia de las mujeres en puestos de responsabilidad política, social, cultural y económica, o los problemas de conciliación entre la vida personal, laboral y familiar muestran cómo la igualdad plena, efectiva, entre mujeres y hombres es todavía hoy una tarea pendiente".

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