Num: 6967 | Sábado 4 de diciembre de 2021
El tiempo - Tutiempo.net
El tiempo - Tutiempo.net

Subordinados a los activos tóxicos o El Gran Timo

El escándalo de los productos de riesgo bancarios, lejos de amainar, se está convirtiendo en un problema de escándalo nacional. En el Bierzo, según los expertos, estarían atrapados más de tres mil ciudadanos por importe de varios millones de euros.


ALEJANDRO J. GARCÍA NISTAL/ R. SEVILLANO  Los datos no son del todo exactos, y eso que hablamos de números y de banca, pero es que las matemáticas ya no parecen una ciencia exacta en manos de los nuevos bandoleros del siglo XXI de traje, corbata y mucha cara. A nivel estatal se habla ya de 400.000 personas que han invertido un promedio de 40.000 euros en participaciones preferentes y deuda subordinada. En el Bierzo, en nuestro Bierzo, se sabe que ascienden a “no menos de 3.000 afectados”. Los casos más numerosos se dan en la antigua Caja España, ahora Banco CEISS, Caixanova y Bankia, antigua Caja Madrid. El Bierzo Digital-Diario del Bierzo, se ha puesto en contacto con uno de los dos abogados de Ponferrada que más saben de este truculento fraude y que, literalmente, reciben en sus respectivos gabinetes más casos para llevar ante la Justicia. En un alto porcentaje con éxito.

Los productos

Las llamadas participaciones preferentes y deuda subordinada son unos productos financieros complejos en los que regularmente se cobraban unos intereses, “cupones” condicionados a que la entidad financiera tenga o no beneficios. La principal diferencia es la duración de la inversión. “Las participaciones preferentes no tienen vencimiento, son perpetuas”, afirma el abogado Javier Barrio, “las subordinadas tienen fecha de vencimiento, en torno a cinco o diez años la gran mayoría”.  Tener dinero y capitalizar recursos son dos objetivos buscados a través de estos dos productos.

Perfil del afectado berciano

Los casos que están llegando en una constante riada tienen varios parámetros similares o más repetidos. “Se trata de clientes de más de 65 años, sin estudios o básicos. Gente ahorradora de toda la vida, que a duras penas se ha ido haciendo con un pequeño patrimonio, con  la típica cartilla a plazo fijo. Poco a poco le han ido asesorando siempre bajo las premisas que el cliente pide, que son seguridad y liquidez. Seguridad de que se puede recuperar lo invertido y tener liquidez en un momento determinado de la vida. Así es como nuestros abuelos, padres y mayores en general metían sus ahorros en depósitos y libretas a plazo fijo. El 70 por ciento de los casos que aquí recibimos tienen este perfil”, explica Barrio. “Pero hay de todo también, en menor medida, una niña con sus ahorros para estudiar en la Universidad, personas con discapacidad…Vamos, no se ha librado casi nadie”.

De los 3.000 casos registrados en el Bierzo, la cuantía económica nadie sabe a ciencia cierta cuánto puede abarcar. Todas las fuentes consultadas por EBD hablan de “un mínimo de 20 millones de euros”.

El origen

¿Pero cómo ha podido ocurrir algo así? ¿Quién lo ha permitido? Recurrimos de nuevo a nuestro experto. “Este tipo de productos, digamos, complejos, están pensados para clientes entendidos que conocen los riesgos financieros. Tienen un mínimo de conocimiento de bolsa, de la fiscalidad”, nos recuerda Javier Barrio. Fue la Comisión Nacional del Mercado de Valores los que permitió, autorizó la comercialización a los inversores minoristas hace unos años. “Se aprobó esta comercialización, digamos, en masa, pero con condiciones, y ojo, aquí está la clave del engaño. La condición indispensable era informar previamente de los riesgos del producto al cliente”.

preferentes1

Los afectados que hemos ido conociendo a la vez que nos introducíamos en este tema nos repiten lo mismo: “No nos lo explicaron, en los bancos y cajas estábamos acostumbrados a los depósitos a plazo fijo, a las libretas en una determinada condición de tiempo e interés a rendir”. “A mí me aseguraron que podía sacar mi dinero en cualquier momento”, explica otro. “Yo al oir decirle al empleado que era obligación entendía que era como obligaciones del Estado, no deuda subordinada”, se queja uno más.

El método de la presunta estafa de guante blanco era casi siempre la misma. El empleado de banco, agobiado por cubrir los objetivos que le imponen desde arriba, llama a sus clientes de confianza, algunos hasta a sus mismos familiares como en algunos casos conocidos en Caja España en el Bierzo. La llamada telefónica o visita a la oficina versaba siempre sobre lo mismo: “tengo un nuevo producto que te puede interesar. Además es preferente sólo para ciertos clientes ahorradores. Es un producto seguro para clientes como tú”. La relación de confianza de toda una vida entre el bancario y el cliente hace el resto. Se firman papeles donde no se sabe lo que se firma. EBD tiene acceso a muchos de esos expedientes y encontramos contratos tipo donde el test de conveniencia, un elemento más de protección que impuso la CNMV no está relleno, o si lo está se hace ya impreso a la hora de firmar. Los estudios son básicos, el desconocimiento del producto a veces se tiene el aplomo de poner que ninguno.En fin, hasta como en el de la imagen, se llegan a crear formatos de libretas para justificar de algún modo o con algún papel que se parecía a un depósito para ganarse la desconfianza del cliente. “La normativa en el 99 por ciento de los casos no se ha cumplido por parte de las entidades financieras”, sentencia el togado.

¿Quién paga los platos rotos?

Y llegó la crisis, y con la crisis la caída del sistema económico basado en la burbuja inmobiliaria, los créditos sin garantías, el dinero desapareció. Las cajas de ahorro y numerosos bancos se han recapitalizado, pero con dinero público, de todos. Europa y la llamada Troika, a saber, el FMI; la Comisión Europea y el Banco Central Europeo han concedido un préstamo de 100.000 millones de euros de los que 40.000 han ido a las cajas y bancos. “Pero a cambio de un cumplimiento”, Javier Barrio nos enseña el Memorándum de Entendimiento, un documento prolijo que exige que el préstamo a la banca española se condiciona a que el desaguisado de estos productos tóxicos, preferentes y subordinadas, se asuman como pérdidas en el valor que tenían”. Acto seguido, cada semana el FROB publica a través del BOE lo que procede en cada caso, impone a los bancos y cajas la obligación de que los titulares de esos productos asuman las consecuencias de que estas entidades estén en quiebra. Es decir, los clientes pagan la consecuencia de una mala gestión de su banco. La sustracción del dinero queda así legalizada, en teoría, claro.

Opciones

Preguntamos qué puede hacer un afectado. “Si es una caja, por ejemplo con Caja España, caben dos opciones: asumir las pérdidas presentes y futuras, que en las subordinadas es de un 10 por ciento y en las preferentes de un 40 a un 70 por ciento en general. Más las futuras dentro de dos años, dado que se han convertido sin consentimiento de los titulares en bonos, que a su vez dentro de dos años serán convertidas en acciones también sin consentimiento previo del titular.”. Y la opción segunda: “ir al juzgado”.

Existen casos como Bankia que han montado un arbitraje, pero “a mi juicio no sirve para nada porque el árbitro lo nombra el banco. Es poner al lobo  a vigilar el rebaño”, exclama Barrio.

javi2

Los dos gabinetes especializados ya en Ponferrada finalizan recomendando la misma opción: Juzgado. La explicación que se nos da es casi una súplica nacida de la propia sociedad civil. Cuando el poder Ejecutivo no va a hacer nada para obligar a los bancos y cajas a devolver el dinero porque la troika-europa lo prohíbe. Cuando el Legislativo utiliza el BOE como instrumento del FROB para hacer que los bancos regulen y señalen sus pérdidas de estos productos para transmitirlo de forma cerrada a sus clientes. El único poder democrático que puede salvaguardar a los clientes sus derechos, no obligarles a pagar ellos las pérdidas, son los jueces.  “El poder Judicial, la Justicia, son quienes están diciendo con sus sentencias que esas personas querían contratar productos seguros y con liquidez y que les han engañado. En las cartas los bancos mienten, dicen que está pérdida es obligatoria y vinculante para el banco y el titular, que no se puede hacer nada, que viene impuesto. Es mentira. El titular derecho tiene a pedir la nulidad de esos contratos, técnicamente por vicio de consentimiento entre otros motivos, así como la nulidad, así como de los posteriores canjes en bonos o acciones que unilateralmente y sin consentimiento de los afectados están realizando”.

El 90 por ciento se gana

De momento la propia presidente de la CNMV en comparecencia reciente en el Congreso dio un dato esperanzador. “Los jueces dan la razón al cliente en el 89 por ciento de las demandas”, afirmó Elvira Rodríguez. De aceptarse la nulidad, las consecuencias serán  obligar a los bancos a devolver a los titulares la totalidad del capital principal. Con devolución mútua de intereses y costas si así lo estima el juez.

“Hay salida”, es el mensaje que transmite el abogado Barrio, pero “se están dando prisa en tapar todo, en acelerar el proceso”. El FROB publicó en el BOE ayer los cambios en Caixa Nova. Nuevas condiciones para los clientes de forma obligada. Normalmente, el litigio dura ocho largos meses en primera instancia.

© 2021 Actualidad Digital Ibérica. Todos los derechos reservados.