EBD Expertos que participaron esta semana en el curso de verano ‘Psicología del coaching: aplicaciones profesionales’ de la UNED en El Barco de Ávila advirtieron de la infantilización de los jóvenes como consecuencia de la “sobreprotección” de los padres. Así lo indicó la coach free lance Gema Sancho, máster en Psicología del Coaching por la UNED, que indicó que cada vez son más las situaciones en las que alumnos universitarios o preuniversitarios acuden a reclamar exámenes con sus padres, algo que también ocurre en entrevistas de trabajo.

“Antes te regañaban en el colegio y cuando lo contabas en casa te volvían a regañar, mientras que, ahora, se sobreprotege al hijo y se va a discutir con el profesor”, apuntó esta experta en coaching educativo. Este tipo de situaciones lo único que hacen, según la especialista, es “privar a la persona de la capacidad de ser ella misma y de tomar sus propias decisiones y responsabilizarse de ellas”.

“Estamos creando niños robot que, a la mínima dificultad que encuentran alguien se lo tiene que solucionar”, añadió la experta, que trabaja con alumnos de Secundaria, con 12 o 13 años. Según trasladaron desde la UNED, el coaching en el ámbito educativo se encuentra “en los inicios”, aplicándose tanto a padres como a alumnos y profesores, con el fin de que los estudiantes desarrollen sus capacidades, aprendan a buscar alternativas y a tomar decisiones y responsabilizarse de ellas.

Para la especialista, la situación más frecuente en el ámbito educativo es la que tiene que ver con la relación entre padres y profesores, ya que son percepciones “muy diferentes de la realidad” y “se echan la culpa unos a otros”, lo que crea enfrentamientos y no ayuda al niño. En este sentido, se busca empatizar y alcanzar acuerdos para buscar soluciones que ayuden al alumno.

Para el director del curso, José María Buceta, profesor titular de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la UNED, el reto al que se enfrentan los coaches pasa por formar buenos profesionales, pues están en el momento de “definir exactamente” cómo es la formación de un coach o entrenador y darle una base científica.

“Bajo la etiqueta de coach, ahora te encuentras a personas que dicen que la mejor forma de quitarse los problemas es escribirlos en un papel y meterlos en la nevera para congelarlos”, algo que, en su opinión, es “muy grave”. “Hace falta formar a buenos profesionales y la psicología es la base”, reclamó