Elena Rodríguez/Agronews Una familia originaria de Sésamo, en la leonesa comarca del Bierzo, quiere revitalizar esta zona con un proyecto basado en la producción de almendras y nueces de gran calidad, para ello necesitan 220 hectáreas de terreno que, calculan, están divididas en unas 2.500 fincas que tienen entre 400 y 600 propietarios. Según ha explicado a Agronews, Ángel Pérez, portavoz y miembro de la familia promotora del proyecto, ellos son naturales de Sésamo y por eso han apostado por esta zona para ubicar su proyecto, el mayor problema que tienen es el de la propiedad, muy dividida y con parcelas ni siquiera inscritas en el Registro de la Propiedad, y también que es una zona de secano sin derecho de riego. Aún así, han decidido “dinamizar la zona y reinvertir beneficios para que crezca con nuevas industrias” aunque sea más “caro” que hacerlo en otro lugar.

Se trata de una plantación de almendros y nogales en 220 hectáreas de terreno, “es así de grande por el sobre coste que tiene respecto a otras zonas”, pero el proyecto no consiste solo en eso, sino que también lleva importantes industrias aparejadas para el “procesamiento del producto para su venta: recogida, descascarillado, secado, procesado y embolsado”. Además, también conlleva industrias accesorias, como por ejemplo, unas 2.000 colmenas para la polinización, pero que también producirán unas 50 toneladas de miel al año o una industria que aproveche el 2- 5% del producto que se rompe y no sale a la venta y que se utiliza para cosmética ligada a la almendra o elaboración de harinas. Son, en definitiva, “industrias subsidiarias que van aparejadas”.

La dificultad de la propiedad muy dividida

Es complicado, explica Ángel Pérez, porque “ninguna de las fincas está inscrita en el Registro de la Propiedad, se calcula que se está hablando de más de 2.500 fincas y unos 400-600 propietarios” con los que ya han mantenido reuniones que les hacen ser “optimistas porque han obtenido apoyo mayoritario”. Ahora el notario de Fabero –“que ha hecho suyo el proyecto”-  está estudiando a ver “de qué forma la falta de títulos de propiedad se puede hacer lo más económico posible en tiempo y dinero”.

Para saber si cuentan o no con la propiedad, se ha puesto en marcha un punto de información móvil en Sésamo que se desplazará por el resto de localidades “para ir recabando información y ver los que están dispuestos a vender y los que no”. A los promotores les gustaría “tener la idea clara de si podemos  o no podemos hacer el proyecto en nuestra tierra no más allá de finales de septiembre”.

Posibilidad de trasladar el proyecto a otra ubicación

La familia promotora querría  iniciarlo en octubre y poder recoger la primera producción, “que no sería completa”, al tercer año, pero son conscientes de que es complicado. La planta está envejeciendo ya en viveros, una vez que se confirme que cuentan con el terreno se injertará con la variedad más idónea para la zona y estará preparada para trasplantar.

Su apuesta es por Sésamo, pero Ángel Pérez advierte de que si no es posible contar con la propiedad de las 220 hectáreas ya tienen otro terreno disponible, “en la propia comarca”, pero se reservan el nombre “porque su apuesta es Sésamo”.

En cuanto al número de árboles, explica que “aún no está definido,  depende de dónde se vaya a ubicar. Son muchísimas, se ha publicado 300.000 almendros y 30.00 nogales, pero igual no es así, en cualquier caso hablamos de miles de toneladas de producción”. Tampoco se aventura a  hablar de creación de empleo, “es pronto”, pero sí asegura que habrá tanto empleo como fijo como estacional.

Las nueces y almendras que salgan de este proyecto serán “de alta calidad” y estarán destinadas “casi en exclusiva a la exportación”.