La lluvia fue una de las protagonistas esta mañana en la 37ª edición de la Milla de Ponferrada, una carrera urbana incluida en el programa de las Fiestas de la Encina que tuvo que retrasar su inicio más de media hora debido al intenso aguacero registrado a primera hora.
Los corredores miraban al cielo para saber si finalmente el agua daría una tregua. Finalmente, la prueba que tenía previsto comenzar a las 10.30 horas en la avenida Pérez Colino, pudo celebrarse con normalidad, aunque las condiciones meteorológicas obligaron a esperar para poder dar la salida con mayores garantías.
Los corredores, especialmente niños y familias, no se amilanaron y se calzaron sus zapatillas para mantener una de las citas deportivas tradicionales de las fiestas.

